¿Qué tan viable es el cierre de Rikers?

Presidenta del Concejo abre debate sobre un tema polémico en la ciudad

En su discurso sobre el Estado de la Ciudad el jueves, la presidenta del Concejo Melissa Mark-Viverito se refirió 17 veces a la cárcel de Rikers Island. En un pasaje clave de su intervención, la demócrata del Este de Harlem anunció que estaba poniendo en marcha un grupo especial para desarrollar formas alternativas para albergar los internos  y aludió como un objetivo a largo plazo, el cierre de ese complejo carcelario, un punto de vista que fue el centro de una serie de City Limits en noviembre que se llamó “El cierre de Rikers”.

Mark-Viverito en realidad no pidió el cierre de la cárcel de Rikers. En su discurso ella describió cómo “muchos jóvenes languidecen en Rikers” y que para rectificar ciudad, clamó a favor de reformar el sistema penitenciario que rige la cárcel de Rikers que el Concejo aprobó este año y donde se señaló que “incluso, una breve estancia allí puede ser perjudicial”, el pasaje al respecto fue el siguiente:

Hoy, estoy anunciando una nueva comisión independiente, presidida por el ex juez Jonathan Lippman, que está aquí con nosotros hoy, quien explorará un modelo de justicia basado en la comunidad que complemente los esfuerzos de reforma existentes. La Comisión creará un modelo para la justicia en la ciudad de Nueva York. Dará recomendaciones para seguir reduciendo las tasas de detención preventiva y evaluará sacar de la cárcel de Rikers en el corto plazo a los adolescentes y a los que sufren enfermedades. También analizará utilizar más las cortes comunitarias y las instalaciones carcelarias basadas en los condados.

La cárcel de Rikers Island ha llegado a representar nuestras peores tendencias y nuestros mayores fracasos. Es donde Kalief Browder sufrió y su espíritu se debilitó. Durante mucho tiempo, esta cárcel se ha destacado no por ser sinónimo de justicia, sino de venganza. Debemos explorar qué hacer para que la población de la cárcel de Rikers se reduzca,  de tal forma que el sueño cerrarla, se convierta en realidad.

En la referida serie de noviembre, su autor Ed Morales informó que el proceso de reducción de Rikers, la mayor de las cárceles de la ciudad, donde se encuentran los detenidos en espera de juicio y las personas que cumplen penas de un año o menos, ya estaba en marcha. La tendencia de mantener a los prisioneros detenidos un tiempo promedio en cárceles de la ciudad ha disminuido cada año desde el año fiscal 2007 y se está profundizando en medio de las reformas de la era De Blasio.

Una vez que son infinitamente menores los arrestos por la práctica “stop-and-frisk” y menos agresivos los registros para el control de drogas, se ha dado lugar a un menor número de detenciones e ingresos a las cárceles. Las reformas del sistema de fianza es probable que reduzcan la población tras las rejas aún más. En los primeros cuatro meses del año fiscal 2015 la población media diaria en las cárceles de la ciudad cayó por debajo de 10,000, lo cual es un hito importante.

En el otoño, City Limits encuestó a funcionarios de la ciudad, los presidentes de los condados y los 51 Concejales y encontró que sólo un puñado de tales funcionarios estuvo dispuesto a apoyar el cierre de la cárcel de Rikers Island. La mayoría evitó decir nada en absoluto a pesar de que el contralor, Scott Stringer aclaró su punto de vista poco después de nuestra serie. Los riesgos políticos asociados con poner fin al sistema actual de la cárcel son considerables: Hay el riesgo de un aumento del crimen que podría ser atribuido al cambio de política y también la posibilidad de que las comunidades podrían frustrar que se establezcan nuevas o grandes facilidades carcelarias en sus inmediaciones.

Mientras más se reduce la cárcel de Rikers Island, más fácil será cerrarla debido a que los internos restantes podrían ser reubicados en instalaciones a través de los condados. Alternativamente, una cárcel de Rikers Island pequeña, podría ser más sencillo que funcione bien. Si las condiciones no mejoran a medida que el número de prisioneros se reduce, el respaldo por una dramática reforma podría reducirse también. Hasta ahora, sin embargo, la cárcel de Rikers Island sólo se ha convertido en más violenta a pesar de la reducción de su población. Las tasas de violencia entre prisioneros y, de prisioneros con personal de la cárcel, incluidos los incidentes graves, subieron en el año fiscal 2015 y en los primeros cuatro meses de este año fiscal.

Lea la versión en inglés en: CityLimits.org

La calle opina

 

Juan Carlos Moraga, Queens

“Económicamente no lo sé, pero Rikers Island es muy poco deseable. Además, se necesita una reforma al sistema carcelaria. Pero esa condición de insularidad ya de por sí es bastante jodida”.

 

Betty Flores, Staten Island

“Deberían mantenerla abierta, porque es una de las prisiones más cercanas y la gente puede estar ahí temporalmente, de manera más accesible a la ciudad”.

 

Andreina Mayobre, Brooklyn

“Me parece bueno que la cierren, porque se ve que ha habido muchos abusos, sus condiciones no son las mejores y ya está muy vieja”.