Médicos no podrán emitir recetas escritas a mano

Entra en vigencia la ley I-Stop que requiere que todas las recetas sean emitidas vía electrónica y directamente a las farmacias

Una receta o prescripción médica escrita a mano pasó a ser parte de la historia, al menos en el estado de Nueva York. Desde este domingo entró en vigencia la ley que dispone a todos los centros médicos que operan en el estado de Nueva York a transmitir digitalmente las recetas, en consecuencia, los médicos, quedan prohibidos emitir recetas escritas.

La Ley de Seguimiento por Internet a las Prescripciones en el estado de Nueva York (I-Stop) fue aprobada por la legislatura estatal en 2012 y estaba pautada para que entrara en vigencia el 27 de marzo de 2016, los defensores de esta legislación la promovieron para limitar el abuso de sustancias controladas por parte de los pacientes. Las recetas ahora serán transmitidas electrónicamente directamente a las farmacias.

La nueva legislación que fue sancionada por el gobernador Andrew M. Cuomo, penalizará con multas o potencialmente la cárcel  a los médicos que sigan emitiendo recetas escritas a sus pacientes.

De acuerdo a la ley, los médicos deben empezar a  utilizar la tecnología de la receta electrónica certificada o los registros electrónicos de salud para ejercer su trabajo con los pacientes.

Muchos médicos en el estado de Nueva York y a través del país han roto la ley al prescribir mediante recetas escritas a mano, muchas de las cuales han causado la muerte o lesiones irreversibles a los ciudadanos. Según un comunicado del departamento de prensa del gobernador,  esta nueva ley protegerá a los residentes locales, porque ahora será transmitida digitalmente.

En una declaración escrita, el fiscal general Eric T. Schneiderman se congratuló con esta ley que prevé un sistema universal de receta electrónica en el estado de Nueva York.

“La ley I-Stop es histórica porque cambia la forma en que nuestro estado está luchando contra el flagelo de la adicción a los opiáceos. Las recetas de papel se habían convertido en una forma de comercio criminal que se podían conseguir incluso con mayor facilidad que las propias sustancias controladas”.

Schneiderman explicó que uno de los principales objetivos de la ley I-STOP, era reducir el valor de las recetas de papel robadas o falsificadas.

A juicio del fiscal general, al cambiar el sistema de prescripción por la forma electrónica se  frena la incidencia de estos actos delictivos y también se reducen los errores resultantes de una mala interpretación de la escritura a mano en recetas emitidas de buena fe.