Tribunal Supremo: sindicatos pueden cobrar cuotas a quienes no son miembros

Los magistrados registraron un empate 4-4 sobre líneas ideológicas en el trascendental caso “Friedrichs v. California Teachers Association”
Tribunal Supremo: sindicatos pueden cobrar cuotas a quienes no son miembros
Tribunal Supremo
Foto: Getty

WASHINGTON.- En una clara victoria para el movimiento sindical en EEUU, el Tribunal Supremo registró un “empate” de 4-4 en un caso trascendental que permitirá a los sindicatos de empleados públicos seguir cobrando cuotas a quienes no integran sus filas pero reciben sus beneficios.

Se trata del segundo empate técnico del Tribunal Supremo tras la súbita muerte del juez vitalicio Antonin Scalia el pasado 13 de febrero, y cuyo reemplazo ha desatado una férrea lucha ideológica entre el Congreso, bajo control republicano, y la Casa Blanca.

Sin ofrecer comentarios, el presidente del Tribunal Supremo, el conservador John Roberts, informó del empate de 4-4 en el caso “Friedrichs v. California Teachers Association”, que llegó hasta la máxima corte por una demanda de maestros californianos opuestos a los sindicatos y el cobro de cuotas.

El “empate”, para efectos prácticos, significa que permanecerá en pie el dictamen unánime de la Corte del Noveno Circuito de Apelaciones que determinó que, efectivamente, los sindicatos pueden cobrar cuotas por su representación y beneficios a quienes no estén afiliados.

De igual manera, el dictamen también reafirmó otro fallo que emitió el Tribunal Supremo en 1977, en el caso conocido como “Abood v. Detroit Board of Education”, en el que respaldó las leyes que exigen a los empleados públicos no afiliados pagar cuotas por las negociaciones colectivas, si éstas no se usan para fines políticos.

Beneficios sin ser miembros

En California, 325,000 maestros en mil distritos escolares pertenecen a sindicatos, y sólo el 9% no está afiliado a ninguno pero, por ley, tienen derecho a los beneficios que éstos ofrecen, como mejores salarios y beneficios, y un proceso de arbitraje para resolver disputas.

Aunque no estén afiliados, sin embargo, deben pagar las cuotas vinculadas con la negociación de convenios colectivos, y este martes el Tribunal Supremo respaldó a los sindicatos.

California figura en una veintena de estados que por ley permiten el cobro de “cuotas justas” a empleados públicos no afiliados a sindicatos por el gasto de las negociaciones colectivas, incluso para actividades políticas o campañas de presión política.

Los detractores llevaron el caso a los tribunales por considerar que se trata de un “subsidio” injusto que además viola su derecho a la libertad de expresión y de asociación.

El fallo afecta a más de cinco millones de empleados públicos en 23 estados y la capital estadounidense que pertenecen a sindicatos, que durante años luchan por mantener su relevancia en el mercado laboral y en la política nacional.

Victoria para sindicatos y grupos progresistas

El grupo “Center for Individual Rights”, que apoyó a los maestros disidentes, ha prometido continuar la batalla legal y dijo que solicitará una nueva audiencia para cuando el Tribunal Supremo instale al reemplazo de Scalia.

No está claro, sin embargo, que el Tribunal Supremo vaya a realizar otra audiencia del caso, máxime cuando la Casa Blanca y el Congreso mantienen las espadas en alto sobre la confirmación de Merrick Garland como reemplazo de Scalia.

Ese posible escenario, en todo caso, no desinfló los ánimos de la mayoría de los sindicatos en EEUU, que este martes celebró el empate como una victoria.

Eric C. Heins, presidente de la “California Teachers Association” (CTA), dijo en una declaración escrita que el dictamen de hoy “reafirma que el que los educadores tengan una voz fuerte en los sitios laborales, está en los mejores intereses” de los estudiantes y comunidades.

Por su parte, Lily Eskelsen García, presidenta de la Asociación Nacional de Educación (NEA), organización a la que pertenece el sindicato californiano, consideró que el Tribunal Supremo rechazó una maniobra política “para silenciar a los empleados públicos, como los maestros, conductores de buses escolares, trabajadores de cafetería, docentes de enseñanza superior y otros educadores”.

Mientras, Richard Trumka, presidente de la federación sindical AFL-CIO, dijo que los trabajadores han “perseverado” ante los ataques a sus derechos laborales, venciendo a los “adinerados intereses especiales” y a los políticos que los respaldan.

 Reacciones desde la contienda

 El senador independiente de Vermont, Bernie Sanders, aplaudió el dictamen pero subrayó la necesidad de que el Senado confirme a un juez del Tribunal Supremo que proteja los derechos constitucionales de los trabajadores a la negociación colectiva de sus beneficios.

“Desde Wisconsin hasta California, la extrema derecho ha estado librando una guerra para desmantelar a los sindicatos en todo el país. Esa es una guerra que no se les puede permitir ganar”, dijo Sanders, quien prometió que, si gana en noviembre, no permitirá que el Tribunal Supremo silencie la voz de los trabajadores.

Hillary Clinton elogió el dictamen porque “debidamente deja en pie las protecciones de los trabajadores y sindicatos, y es un recordatorio de que nuestros valores están en juego” en el Tribunal Supremo.

Ayer en Wisconsin, Clinton advirtió de que una victoria del magnate empresarial, Donald Trump, significaría un revés para los derechos civiles en EEUU.