Elección: El toro, la serpiente y el águila

Mi visión muestra que los votantes latinos son los únicos que pueden proteger a la comunidad de los peligros
Elección: El toro, la serpiente y el águila
Foto: Captura de Youtube

Dicen que el anciano Gerónimo, el gran guerrero apache, tuvo visiones en que “su poder” le enseñaba lo que el futuro iba a traer, lo que él debía hacer. Así es que yo miraba mi “poder” a ver lo que las elecciones significan. Comparto lo que percibí con ustedes.

Cuando miré a mi poder vi un toro, una serpiente y un águila. El toro iba corriendo sobre el césped y pisoteaba todo. La serpiente iba debajo del césped siguiendo al toro. Cuando el toro miró a la serpiente, ésta sonrió. Tras haber pisoteado a todos los otros animales, el toro creía que era el rey de los campos. Empezó a mirar hacia la selva donde nuestras familias estaban. Pero de repente la serpiente le dio una picadura mortal al toro.

De repente me enteré que la serpiente nos representa un peligro tan grande como el toro. Antes yo había visto solo el toro—Donald Trump corriendo por todo el país, volando en su enorme avión, hablando a miles de personas que aplaudieron cuando dijo que nosotros somos violadores y delincuentes, y cuando prometió construir una muralla para separarnos de nuestras familias.

Pero de repente vi la serpiente – vi al señor Cruz. Me di cuenta que el también se dirige a miles de personas que vitoreaban cuando Cruz dijo que iba a deportar a 11 millones, acabar con los aplazamientos de los soñadores y construir una muralla para separarnos de nuestras familias.

Estábamos seguros que el toro podría ser derrotado. El toro carecía de planes concretos, de estrategias. Quedaba ciego por lo brillante de su propia arrogancia. Pero la culebra si tiene un plan. La serpiente fingía de amistad con el toro hasta el punto que el toro había eliminado a todos los otros animales.

Busqué a alguien que tal vez nos podría defender. Vi una vieja leona y un leopardo también viejito. Para mi sorpresa, empezaron a pelear entre ellos.
Me asusté aún más. Luego algo me instruyó tomar una mirada más profunda a mi “poder”. Luego lo vi—el águila. Vino el águila como si fuera del sol. Voló al toro herido, y el toro cayó. Entonces el águila se abalanzó a la serpiente, la agarró con sus garras y fue volando con ella.

¿Qué significa esta visión? Creo que el águila, el símbolo tradicional de México, que agarró a la serpiente y la fue llevando del piso, es nuestro pueblo.
Hemos estado mirando a las elecciones como espectadores. Nos ha fascinado el pleito entre la leona y leopardo. Pero ni Clinton ni Sanders nos va a salvar del toro herido ni de la serpiente traidora. ¡Despierten latinos! ¡A volar como águilas! ¡Esta lucha es de vida o muerte!