Un banco que mira al cliente de forma diferente
Spring Bank, con sede en el Bronx, tiene como misión servir a personas de bajos y moderados ingresos y concede pequeños préstamos
Eric Pallas, presidente y director de Spring Bank en El Bronx con dos clientes, Adalgisa Rodríguez y Francisco Olivo, dos clientes de la entidad de El Bronx./A.B.N. Crédito: A. B. N.
El informe de crédito de la dominicana Adalgisa Rodríguez quedó dañado por una deuda que contrajo con DirectTV. “Traté de buscar un préstamo en la calle para resolver mi problema pero al hacer cuentas vi que no lo terminaría de pagar nunca”, explica. Se refiere a préstamos del día de pago (prohibidos por la ley del estado de Nueva York pero existentes) o los de las casas de empeño. Su banco, uno de los grandes, no le prestaba la pequeña pero crítica cantidad que necesitaba para cancelar su deuda.
La solución estaba en su barrio. En El Bronx. Spring Bank, el único banco que ha abierto con sede en este condado en el último cuarto de siglo, dio a Rodríguez un crédito llamado Borrow and Save con el que no solo pagó su deuda sino que ahorró en una cuenta y “me ha ayudado a mejorar mi crédito”. Esta mujer de 36 años dice que sin la presión financiera, su vida “ha cambiado, estoy tranquila”.
El préstamo Borrow and Save, por un máximo de $1,500, tiene una tasa de interés del 16% (más bajo que el de muchas tarjetas de crédito), se reembolsa en un plazo de seis meses y permite construir y mejorar la historia crediticia, porque se reporta a los bureaus de crédito lo que ayuda de cara al futuro, como en el caso de Rodríguez. Solo hay una comisión de solicitud de $20 y el 25% del préstamo se mantiene en una cuenta de ahorros que queda disponible cuando se devuelve en su integridad.
El objetivo, según explican en Spring Bank, es fomentar el ahorro y romper el ciclo de constante deuda que se suelen generar los préstamos del día de pago.
Spring Bank estima el riesgo que toma prestando el capital estudiando los ingresos, la posibilidad y el deseo de pagar del cliente que para serlo debe prestar prueba de ingreso durante tres meses, estar al corrente de pagos de renta y servicios y tener una identificación como el IDNYC.
“La gente sin historia crediticia somos como el patito feo, no gustamos a nadie”, se queja pero mostrando buen humor Francisco Olivo, dominicano de 76 años. “Aquí no se siente uno como tal”. Olivo dice que es cliente desde hace tres años y le gusta porque le dan orientación para su negocio, le hablan en español, los papeles que maneja están en este idioma, “y aquí no te buscan el bolsillo, te dan mucha confianza”.
Melanie Stern, directora de préstamos al consumo afirma que las pérdidas en este producto son muy pequeñas. “No prestamos a quien no puede pagar”, explica “pero la verdad es que hemos hecho un buen trabajo con la gente que no tiene historia crediticia”.
Esa es parte la misión de esta entidad que además de la sucursal de la calle 167 tiene otra en el Boulevard Frederick Douglass en Harlem. Spring Bank es una Institución Financiera de Desarrollo Comunitario (CDFI, en sus siglas en inglés), una de las cinco que hay en el estado. El banco tiene como objetivo dar su servicio a las comunidades que apenas tienen banca tradicional a su disposición y sus bajos o moderados recursos convierten a las grandes entidades en opciones muy caras por las comisiones o los balances mínimos que han de mantener. “Parte de nuestra clientela son emigrantes que vienen a la ciudad y que no tienen mucha confianza en la banca”, cuenta Stern.
Su oficina de el sur de El Bronx, donde viven muchas personas de bajos recursos que recurren a servicios financieros de altas comisiones e intereses como centros de check cashing y prestamistas del día de pago, es también la sede de esta institución. “En este lugar había un local de Check Cashing”, explica con ironía Eric Pallas, presidente de la entidad. El banco abrió en 2007 con $17 millones de capital y fue fundado por Charles Wilcox, Kelly Dillon, altos directivos en Citi y Morgan Stanley y el primo del primero, McClelland Wilcox. Palla dice que empezaron a ser rentables tres años después de abrir y esperaba que más bancos siguieran su modelo de negocio y abrieran en el área. No ha ocurrido.
El modelo de este banco pasa por la eficiencia de costes. Según Palla, la ubicación no es cara y los salarios no son elevados. La mayor parte de este negocio, que ahora tiene unos activos valorados en $140 millones se hace con préstamos a pequeñas empresas. Spring Bank es uno de los prestamistas de los programas del SBA (Administración de Pequeños Negocios) y es uno de los mayores en este sentido por el número que procesan. Palla y Stern explican que este tipo de préstamos a pequeñas empresas es lo esencial del negocio de la entidad. “Los préstamos personales son marginalmente rentables”, cuentan pero son parte de la misión de la entidad.
Clientes por la misión
Actualmente tiene 4,000 clientes que tienen acceso a una amplia red de ATM y apenas tienen que tener $25 en la cuenta de ahorros. Palla dice que su objetivo es tener más depositantes y explica que algunos de ellos lo son porque están interesados en la misión de la entidad.