Mujeres Destacadas 2016: Hylonkys LaChapelle

Emprendedora  | Asociación de Bodegueros de Nueva York
Mujeres Destacadas 2016: Hylonkys LaChapelle
Hylonkys Lachapelle. Mujeres Destacadas 2016 - El Diario La Prensa. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.

Hylonkys LaChapelle vino a Nueva York desde República Dominicana en 1984, con una idea fija en su mente: marcar la diferencia.

Luego de tres décadas de arduo trabajo, esta emprendedora aún no se da un respiro, aunque bien disfruta con creces el tener dos negocios sólidos, dos hijos exitosos y los recursos para ayudar a su comunidad cada vez que puede.

“Yo he trabajado muy duro”, dice con la voz entrecortada la chairman lady de la Asociación de Bodegueros de Nueva York y una de las grandes impulsoras del programa Bodegas Saludables en El Bronx.

LaChapelle estudió derecho en su país, pero nunca pudo terminar y ejercer su carrera en Estados Unidos. Por eso tuvo que encontrar un nuevo camino y así decidió ser bodeguera.

Después de todos estos años, “aún trabajo hasta las dos de la mañana en mis bodegas”, dice quien también es la gerente de cervezas de la mayorista Jetro.

Esas largas horas le han traído muchos beneficios, pero también le han costado el tiempo para sus hijos. “Tuve que criarlos por teléfono”, admite dolorosamente.

Antes de ser emprendedora, no hubo un oficio en el que ella no probara suerte. “Pasé hambre y luché mucho para llegar a donde estoy”, agrega.

LaChapelle no le teme a los gigantes como FreshDirect. “La gran diferencia” –explica– “es que la bodega es como una familia. Somos psicólogos, consejeros y [en ella] no te olvidas de tus raíces”.

De esa relación de ella con los clientes de su bodega, hay una anécdota que nunca olvidará.

“Había un muchacho que todos los días se sentaba borracho en la calle frente a la bodega. Yo le ponía un sándwich o comida, a pesar de que él me insultaba”, recuerda. “Ocho años más tarde, un hombre, vestido con una ropa muy linda, me trajo un regalo”.

Ella no lo reconoció a la primera, sino cuando él le contó su historia. Sin saberlo, su generosidad fue algo que lo ayudó a recuperarse y ser un hombre de bien. “Ser bodeguero tiene sus recompensas”, y para Hylonkys LaChapelle llegan tanto en dinero como en afectos.

Agradecida por su éxito, cada 21 de enero, LaChapelle vuelve a su pueblo, Lomas de Cabrera, para repartir dinero a los niños pobres que, de lo contrario, nunca podrían disfrutar de un helado o una golosina.