Mujeres Destacadas 2016: Sandra González

Consejera Legal  | Goya Foods Inc.
Mujeres Destacadas 2016: Sandra González
Sandra Gonzalez

Desde que tenía seis años Sandra González supo que en el futuro sería una abogada. “Yo no sabía mucho de la profesión, pero lo que me motivaba es que me gustaba mucho organizar papeles”, dice la consejera legal de Goya Food Inc. “Sabía que los abogados indagan en montones de papeles, así que así comenzó todo”.

La verdadera razón de su decisión la encontró en su familia. “Ninguno de mis padres se graduó de secundaria y elevar mi educación a otro nivel era muy importante”. Pero, en realidad, ella quería ser capaz de mantenerse a sí misma y evitar situaciones financieras engorrosas como las que muchas mujeres de su familia habían vivido, confiesa la consejera legal de 45 años.

González nació y creció en Queens, en el seno de un hogar puertorriqueño de seis hijos. Con su objetivo en mente, logró estudiar en las mejores universidades del país: Penn State, Fordham School of Law y Georgetown University.

En sus inicios trabajó para la reconocida firma de contadores PriceWaterHouseCoopers LLP, donde aprendió cada detalle sobre leyes fiscales.  Luego laboró en Graham Curtin, P.A., donde pulió sus destrezas en contrataciones, licencias de patentes, franquicias y otros asuntos legales corporativos.

Goya, donde lleva 11 años, asegura cambió su vida. “Estar aquí se siente como estar en casa. Estoy viviendo una gran experiencia y tengo latitud para crecer y desarrollarme aquí. Soy capaz de trabajar con cada departamento y locación dentro de la compañía”, expresa con confianza quien coordina el equipo de expertos legales externos en asuntos tan diversos como bienes raíces, tecnología y hasta quejas del consumidor.

De todos los retos profesionales que González ha enfrentado, su “bebé” –como lo llama– fue la nueva sede de la compañía en Jersey City, Nueva Jersey. “Trabajé en ese proyecto más de cinco años, estuve involucrada desde la identificación del sitio hasta todo lo que se hizo en el subsuelo, en la superficie y más allá”, admite.

El día de la inauguración de esa sede, uno de los dueños de Goya personalmente le agradeció su dedicación por el proyecto. “Siento que en ese edificio debería haber un ladrillo con mi nombre”, dice bromeando.

“La mejor parte de estar en Goya”, agrega, “es la gran satisfacción que te da la apreciación, la sincera apreciación que obtienes –y que todo el mundo que trabaja aquí recibe– por el trabajo que haces”.