Ecuador no ha solicitado TPS para sus residentes en EEUU, dice embajador

EEUU ha proveído asistencia económica y técnica, mientras empresas y organizaciones no gubernamentales estadounidenses se han sumado a los esfuerzos de reconstrucción, dice embajador Todd Chapman
Ecuador no ha solicitado TPS para sus residentes en EEUU, dice embajador
Foto: EFE

WASHINGTON.- Ecuador no ha solicitado un Estatus de Protección Temporal (TPS) para los ecuatorianos en EEUU pero, mientras tanto, este país está dando asistencia económica y técnica para los esfuerzos de reconstrucción tras el terremoto del pasado 16 de abril.

Así lo indicó en entrevista exclusiva este viernes el embajador de EEUU en Ecuador, Todd Chapman, al describir la ayuda de más de un millón de dólares que la Administración Obama ha enviado a las zonas afectadas.

El TPS es un beneficio migratorio temporal y renovable que ofrece EEUU a inmigrantes indocumentados que no pueden regresar a sus países por conflictos civiles o desastres naturales.

El beneficio incluye estancia legal temporal y permisos de trabajo, pero el proceso de evaluación normalmente comienza a petición del país afectado.

A continuación, las declaraciones de Chapman durante la entrevista telefónica:

Varios congresistas, como Luis Gutiérrez, han estado presionando por un Estatus de Protección Temporal (TPS) para los ecuatorianos indocumentados en EEUU. ¿Le han preguntado funcionarios ecuatorianos en Quito sobre esto?

He visto informes de esto desde EEUU. Generalmente, este es un proceso que lo comienza el gobierno del país afectado, pidiendo esto al gobierno de EEUU.

Que yo sepa, esa solicitud (del TPS) no se ha hecho. Yo no he tenido ningún tipo de discusión sobre este asunto, de manera formal o informal, con funcionarios del gobierno ecuatoriano que me han contactado.

Un TPS ayudaría a los ecuatorianos indocumentados acá, y a sus familias allá mediante las remesas. ¿Le sorprende que el presidente Correa no ha pedido el TPS para la comunidad ecuatoriana acá?

 No hemos tenido este tipo de discusión, y creo que quizá esto es algo que mejor corresponde responder al gobierno de Ecuador.

¿Cómo evolucionan las cosas sobre el terreno? La situación se ve muy seria en algunas áreas…

Tuve la oportunidad de pasar tres días en el área impactada, y hace dos días estuve en Pedernales, que es la ciudad probablemente más golpeada, y es impresionante ver el nivel de devastación allí.

El cálculo oficial es que hasta el 80% de los edificios en la zona céntrica han sufrido daños o quedaron destruidos.  La devastación, francamente, es extensa: hay más de 600 muertos, más de 25,000 personas sin hogar… ha tenido un efecto devastador en la región.

¿Cómo pueden ayudar las personas desde acá?

A mí me ha impresionado cómo se ha desbordado la ayuda no sólo de la comunidad ecuatoriana en EEUU sino de todos los estadounidenses, que han expresado su amor y preocupación por Ecuador.

Quiero enfatizar que es preferible que la gente envíe dinero en vez de suministros, por la sencilla razón de que el envío a Ecuador de comida enlatada y ropa, por ejemplo desde lugares como San Francisco (California), cuesta dinero.

Ese dólar que costó una lata de tomates puede costar $10 para enviar por avión.

Tenemos un montón de organizaciones no gubernamentales de EEUU que están trabajando acá… estamos alentando a aquella gente generosa que quiera ayudar, que mejor lo haga donando dinero a organizaciones benéficas que de inmediato envían la ayuda adonde se necesite.

Los supermercados están repletos, hay alimentos disponibles. Las ONGs adquieren los suministros…y la ayuda se entrega en los lugares que los necesitan.

Se calcula que el costo de la reconstrucción equivale al 3% del Producto Interno Bruto (PBI) de Ecuador, cuya economía se ha ralentizado. ¿Cómo ve EEUU las medidas de emergencia del presidente Rafael Correa para atajar la crisis?

Los esfuerzos de reconstrucción requerirán mucho tiempo y mucho dinero. El estimado inicial del presidente Correa es de $3,000 millones, y supongo que esos números serán ajustados con el tiempo mientras se evalúa toda la extensión de los daños.

La economía ecuatoriana últimamente ha enfrentado desafíos, y esto sólo añade a las necesidades financieras que tendrán este gobierno y el pueblo ecuatoriano de cara a la reconstrucción de las zonas más afectadas.

Ha surgido una controversia sobre cómo gestionar los fondos recaudados para la reconstrucción, y el presidente Correa incluso tuiteó su rechazo a la creación de un fideicomiso. ¿Usted qué opina?

Creo que en adelante el gobierno ecuatoriano tendrá ante sí varias decisiones difíciles, así como los que están proveyendo asistencia en los años venideros.

Todavía estamos en las etapas iniciales de respuesta a esta crisis, y habrá muchas ideas sobre la mejor manera de responder, pero sí puedo decir que el gobierno de EEUU ha proveído varias medidas y mecanismos de asistencia al gobierno ecuatoriano, que creo que serán muy útiles durante el período de reconstrucción.

Ya hemos proveído expertos en ingeniería de estructuras y medidas sanitarias, alimentos, agua; acá tenemos bomberos del Condado de Fairfax (Virginia) que ayudan a la ONU en sus esfuerzos de búsqueda y rescate.

Estamos ayudando en las necesidades más inmediatas,  y después estaremos viendo los esfuerzos de mediano y largo plazo en los que EEUU pueda ayudar.

¿Cómo evalúa las relaciones actuales entre EEUU y Ecuador?

Llevo apenas dos meses y medio, y he tenido buen recibimiento por parte del gobierno ecuatoriano. He tenido la oportunidad de reunirme con ministros de alto rango, con el canciller, con el vicepresidente, y estamos trabajando para construir una agenda positiva, no sólo en respuesta al terremoto , sino para encontrar formas concretas y tangibles de avanzar la relación bilateral.

No creo que haya alguien que niegue que hemos tenido retos en el pasado, pero estamos avanzando una agenda positiva.

Creo con este terremoto tenemos otra oportunidad de demostrar la fortaleza de los vínculos entre ecuatorianos y estadounidenses, y entre todas las instituciones que están ayudando acá: las organizaciones no gubernamentales (NGOs), las empresas estadounidenses que ya han comprometido más de $600 millones de alivio a los damnificados.

Todos estos esfuerzos ayudan a fortalecer las relaciones bilaterales.

Lo pregunto porque los vínculos de Ecuador con Venezuela, y su presidente, Nicolás Maduro, han causado molestia en algunos círculos.

Un diplomático siempre intenta avanzar la relación de forma positiva. Una semana antes del terremoto nos visitó la subsecretaria de Estado, Rose Gottemoeller, la funcionaria de mayor rango de EEUU en visitar Ecuador desde hace seis años, cuando vino la entonces secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Todo esto indica que estamos construyendo esta relación, buscando áreas de interés común, y el tener desacuerdos no quiere decir que no se pueda tener una relación.

Para poner un toque de humor sobre esto, pero de forma relevante,  acá en Ecuador he levantado mi mano y mostrado mi anillo de casado, recordando que llevo 30 años de casado y con mi esposa hemos tenido muchos desacuerdos, pero también tenemos una relación amorosa y creciente. Que tengamos desacuerdos no excluye que tengamos una relación creciente.

¿Entonces, cómo describe el matrimonio entre EEUU y Ecuador?

No estoy seguro de que hemos caminado hacia al altar, a un matrimonio, pero claramente somos países que nos tratamos de forma amigable. Nuestra gente viaja del país de uno al otro más que nunca; tenemos una comunidad ecuatoriana grande en EEUU, y una creciente comunidad de jubilados estadounidenses que han descubierto las bellezas de Ecuador; tenemos una gran relación comercial, y más intercambios estudiantiles que nunca.

Tenemos muchas áreas en las que hemos prosperado con los años. El reto para los gobiernos es igual que para individuos, gestionar los desacuerdos de forma respetuosa y honorable.