Abuelas y madres a la misma vez
Los retos y recompensas de quienes, por ausencia de sus hijos, se encargan de criar a sus nietos
Cerca de 2.7 millones de abuelos estadounidenses están a cargo de la crianza de sus nietos. Crédito: Shutterstock
Mientras sus amigas contemporáneas se la pasan de médico en médico para sanar sus achaques de salud, María Luna solo tiene tiempo para tomar clases de paternidad o llevar a su nieta a clases de danza, natación o karate.
Y es que el nombre de esta abuela de 61 años de edad, residente de Los Ángeles, se suma a las estadísticas de la Oficina del Censo que muestran que, a nivel nacional, en Estados Unidos hay cerca de 2.7 millones de abuelos a cargo de la crianza de sus nietos. De acuerdo con los datos, 1.6 millones tienen edades que van de los 30 a 50 años y un poco más de 1 millón tiene 60 o más.
“Estamos viendo cada vez más estos casos en la sociedad actual”, dice la psicóloga Vivían López, con práctica privada en Los Ángeles. “Y se dan por razones que van desde situaciones de negligencia hasta abuso físico y sexual que estos menores sufren por parte de sus padres biológicos; así como por drogadicción, alcoholismo, enfermedad o encarcelamiento de los papás”.
Los desafíos
Y aunque la mayoría de los abuelos prefieren tomar la custodia de sus nietos para evitar que sean puestos en hogares de crianza, para muchos de ellos resulta todo un desafío.
“El problema que se ve en los abuelos (en especial en las abuelas) que terminan siendo padres de sus nietos es que, muchas veces, algunos de ellos están ya cansados o padecen de enfermedades crónicas (como la diabetes, alta presión o enfermedades del corazón) que se empeoran ante el estrés que les produce el volver a la tarea de la crianza”, resalta López.
Y aunque existen estos casos con panoramas un poco complicados, están también los abuelos saludables que se sienten felices por estar criando a sus nietos, con la paz y la tranquilidad que les da el saber que ellos están seguros bajo su custodia, cuidado, amor y protección.
Este es el caso de Luna, quien dice sentirse afortunada de estar criando a su nieta Iveliz (hoy de 9 años) con salud y la energía que ésta le ha inyectado a su vida.
“Yo no tengo tiempo de pensar en dolores ni achaques. Mi tiempo está para llevarla a ella a todas las clases que necesita para quemar tanta energía. Soy una abuela muy ocupada”, expresa Luna, entre risas. “Esta experiencia de volver a ser madre en esta etapa de mi vida ha sido muy gratificante, porque estoy mucho más madura, más tranquila. He aprendido mucho sobre las buenas técnicas de la crianza y me he dado cuenta no estoy sola en la tarea de criar a los nietos”.

Recomendaciones
Basándose en su experiencia, María Luna aconseja:
- Tomar decisiones pensando siempre en el bienestar de la criatura
- Educarse sobre las técnicas de disciplina y comunicación de la buena crianza
- Llenarse de tranquilidad y paciencia para criar de la mejor manera a ese nieto o nieta
- Darles mucho amor y el apoyo incondicional que necesitan en su crianza
- Identificar los errores que, tal vez, cometieron en la crianza de sus hijos para evitarlos en la de los nietos
- Ver la crianza de los nietos como una nueva etapa de la vida que los llena de alegría y vida a pesar de las circunstancias.
La psicóloga Vivían López, por su parte, aconseja:
- Mantenerse lo más saludable posible para evitar que la salud se interponga en la crianza de los nietos que, en la mayoría de los casos, se siente mucho más estables estando bajo el cuidado de los familiares que los quieren.
- Buscar el apoyo y el respaldo de sus otros familiares
- Buscar información y asistencia de las organizaciones y agencias sociales, como por ejemplo: Grandparents as Parents (grandparentsasparents.org) en California; y el Centro de Recursos para Abuelos del Departamento para Personas Mayores de la Ciudad de Nueva York (www.nyc.gov)
- También pueden buscar referencias, información y respaldo en el Centro de Información para Abuelos, auspiciado por la Asociación Americana de Personas Retiradas (AARP)
- Buscar apoyo y referencias en las escuelas de los menores
- Crear un puente de apoyo con los maestros de los menores que pueden ayudar en las tareas de modificación de comportamientos o cimentar seguridad.