El legado de las madres

Elegí celebrar la vida de mi madre en vez de enfocarme en que ella no estaba conmigo. /ARCHIVO
Elegí celebrar la vida de mi madre en vez de enfocarme en que ella no estaba conmigo. /ARCHIVO
Foto: Shutterstock

Desde el fallecimiento de mi madre en diciembre, yo anticipé que esté primer Día de las Madres me iba a ser dificil.

Estaba equivocada.

Elegí celebrar la vida de mi madre en vez de enfocarme en que ella no estaba conmigo. Tomé ese día para recordar todos los atributos maravillosos que tenía mi mami y me sentí bendecida por tenerla como madre. No lloré su pérdida, sino que decidí estar agradecida por el tiempo que estuvo en mi vida.

Mi madre no fue perfecta. Era terca, obstinada, siempre pensando que lo peor pasaría. Ella nunca veía lo mejor en las personas. Aquellos que le caían bien eran muy pocos.
Pero si eras lo bastante afortunada de ser una de los pocos que le caían bien, entonces eras parte de su círculo interno, y eso era conseguir oro. Ella te bañaba con amor, regalos, compasión, perdón, y te daba alas. Yo tuve la ventaja de ser parte de ese círculo interno y las alas que me dio fueron enormes.

Con esas alas pude lograr mis sueños. Con esas alas me atreví a entrar por puertas de oportunidades y abrírselas a otros. Con esas alas pude abrigar a mis hijos. Me siento bendecida que todavía tengo las alas que me dio. Es el legado que me ha otorgado.

Así que si tu madre ya no está contigo, piensa en lo que ella te dio mientras estaba en tu vida y muéstrate agradecida. Agradecida porque  nadie te puede quitar lo que ella te dio.

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-La Dra Vasthi Acosta es directora de Amber Charter School