Se reducen casos de hepatitis C crónica en Nueva York

Se reducen casos de hepatitis C crónica en Nueva York
Aunque no es mortal, la hepatitis A puede causar serias complicaciones de salud.
Foto: Shutterstock.

El Departamento de Salud e Higiene Mental de la ciudad de Nueva York (DOHMH) dio a conocer este martes nuevas estadísticas que muestran una baja en los casos de hepatitis C y un aumento en las infecciones de hepatitis B en la Gran Manzana en el último año.

El reporte del DOHMH, que se dio a conocer en reconocimiento del Mes de la Concientización sobre la Hepatitis, indica que 7,276 personas fueron reportadas con hepatitis C crónica en la ciudad de Nueva York, una ligera caída con respecto a las 7,691 que fueron diagnosticadas en 2014 (una reducción del 5.4%).

Se informó que el 49.7% de diagnosticados con hepatitis C crónica en la Gran Manzana nacieron entre 1945 y 1965, los conocidos como la generación “baby boomer”. Entre tanto, un 12% de los enfermos con el virus son personas menores de 29 años.

En general, se estima que unas 146,500 personas viven con hepatitis C en los cinco condados de la Gran Manzana, siendo los vecindarios más afectados el East y Central Harlem y Chelsea-Clinton, en Manhattan, y Hunts Point y Mott Haven en El Bronx.

Aumenta hepatitis B

Por el contrario de lo que ha ocurrido con la hepatitis C, el DOHMH reveló que los casos de hepatitis B han aumentado en la ciudad, estimándose en unas 100,000 personas las que viven con el virus.

Según el DOHMH unas 7,719 personas fueron reportadas con hepatitis B crónica en la ciudad de Nueva York, un pequeño aumento comparado con las 7,459 infectadas en 2014. Se estima que dos tercios de las personas diagnosticadas (66.5%) tenían entre 20 y 49 años de edad.

La tasas más altas de la hepatitis B crónica se presentaron en los vecindarios de Sunset Park y Borough Park, en Brooklyn, en Flushing, Queens, y en los barrios de Greenwich Village, SoHo y en Union Square, en Manhattan.

Una de las principales preocupaciones es que muchas de las personas que viven con hepatitis B o C no son conscientes de su infección y no reciben la atención médica adecuada.

Para tratar de reducir esta tendencia, el DOHMH viene llevando a cabo desde hace un año el proyecto INSPIRE, un programa de coordinación de la atención de la hepatitis C en el cual se han inscrito 1,370 pacientes con hepatitis C hasta la fecha.

“Ahora es más fácil que nunca hacerse la prueba y tener tratamiento para la hepatitis viral en la ciudad de Nueva York”, dijo la comisionada de Salud, la doctora Mary T. Bassett. “Hemos tenido progresos en la identificación de casos y en conectar a los neoyorquinos a tratamiento, pero hay que seguir trabajando con las comunidades de toda la ciudad y dedicar más recursos para hacer frente a una enfermedad que afecta de forma desproporcionada a comunidades de color y LGBT (lesbiana, gay, bisexual y transexual)”.

Para más información o para encontrar recursos visite nyc.gov/health/hepatitis.