Las 500 Millas de Indianápolis cumplen su centenario

La carrera de más abolengo en el deporte automotor de los Estados Unidos llega a 100 representaciones con historias, personajes y tradiciones que la hacen única en su tipo
Las 500 Millas de Indianápolis cumplen su centenario
El colombiano Juan Pablo Montoya se alista para la práctica con miras a las 500 Millas de Indianápolis.

Cuando el domingo se dé el banderazo de salida, las 500 Millas de Indianápolis estarán cumpliendo su histórico centenario.

Ganar la carrera con más tradición en el deporte automotor de los Estados Unidos, que en la actualidad conjuga a los mejores pilotos de la categoría Indycar, es el blasón que cualquier conductor quiere portar en su uniforme.

Es en esta pista donde A.J Foyt, Al Unser y Rick Mears labraron su leyenda al convertirse en los pilotos con más triunfos en la prueba, al sumar cuatro victorias cada uno de ellos.

El asfalto de Indianápolis también ha sido el escenario que ha lanzado a la gloria a conductores latinos.

El piloto colombiano Juan Pablo Montoya, quien ha ganado esta prueba en dos ocasiones, llega a la edición 100 de ésta carrera como el ganador del año pasado.

Otro conductor latino que ha tocado la gloria en las 500 Millas de Indianápolis es el brasileño Helio Castroneves, quien es el piloto en activo con más triunfos en esta prueba con un total de tres.

El también brasileño Emerson Fittipaldi encabezó el podio de esta prueba en 1989 y 1993, mientras que sus compatriotas, Gil de Ferran y Tony Kanaan lo hicieron en 2003 y 2013, respectivamente.

Leche para celebrar

Una tradición que prevalece en las 500 Millas de Indianápolis es la celebración con una botella de leche por parte de los pilotos que cruzan la meta en primer lugar.

Esta costumbre inició en 1933 cuando Louis Meyer pidió un vaso de leche tras ganar por segunda ocasión la carrera.

Al conseguir su tercer triunfo, en 1936, Meyer pidió una botella de leche y la fotografía de su celebración, levantando tres dedos para significar su tercera victoria y con la otra mano levantando la botella de leche, hizo nacer la tradición que se conserva hasta el día de hoy.

Aquel piloto que intente romper la tradición pagará cara su osadía, tal y como le sucedió a Fittipaldi, quien tras ganar las 500 millas de Indianápolis en 1993, decidió celebrar con un vaso de jugo de naranja.

Desde entonces, los fanáticos no perdonan la acción de este piloto, quien cada vez que por algún motivo visita la pista de Indianápolis, es recibido con fuertes abucheos.

La historia de las 100

La pista de Indianápolis se inauguró en 1909 y dos años después es cuando se efectuó la primera prueba de las 500 millas.

El piloto que ganó esa carrera fue Ray Harroun, quien inició la competencia en el lugar 28 en la parrilla de salida para después de las 200 vueltas alzarse con el triunfo.

Los periodos de guerra hicieron que la carrera de las 500 millas de Indianápolis fuera pospuesta en seis ocasiones.

Las pruebas de 1917 y 1918 fueron suspendidas como consecuencia de la Primera Guerra Mundial y de 1942 a 1945 la carrera no se llevó a cabo por la Segunda Guerra Mundial.

Las mujeres no eran bienvenidas

Por 60 años, la presencia femenina no fue permitida en la pista de Indianápolis.

Fue hasta 1971 cuando los organizadores del evento accedieron a que mujeres periodistas pudieran ingresar al área de fosas para realizar su trabajo.

En la historia de las 500 millas de Indianápolis han existido nueve competidoras buscando la gloria del triunfo. La primera de ellas fue Janet Guthrie, quien participó en la prueba de 1977.

Sarah Fisher ha sido la conductora con más intervenciones, con un total de nueve, y Danica Patrick es la que mejor puesto ha ocupado, al haber conquistado el tercer lugar en la carrera de 2009.

No te la pierdas

500 Millas de Indianápolis

Cuando: Domingo 29 de mayo

Dónde: Indianapolis Motor Speedway

Hora: 11:00 a.m. (Horario del Este)

Televisión: ABC