En el feriado del “Día de los Caídos”, veteranos hispanos piden reconocimiento y oportunidades

Desde la Primera Guerra Mundial se conmemora a los caídos en todos los conflictos bélicos del país
En el feriado del “Día de los Caídos”, veteranos hispanos piden reconocimiento y oportunidades

WASHINGTON.-  El filósofo griego Platón dijo que “sólo los muertos han visto el final de la guerra” y, al conmemorar el “Día de los Caídos” (“Memorial Day”), veteranos de guerra hispanos piden reconocimiento no sólo por sus muertos sino también por los que exsoldados que afrontan trabas para llevar una vida digna.

El feriado nacional conmemora a los centenares de miles de caídos en las guerras de EEUU, desde la Revolución hasta el presente, con desfiles como el famoso “Rolling Thunder” del pasado fin de semana, conciertos, declaraciones de los políticos, picnics, y visitas a cementerios y monumentos, además de que marca el inicio no oficial del verano.

 

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Aunque el feriado original en 1868 era para recordar a los caídos durante la Guerra Civil de EEUU, desde la Primera Guerra Mundial se conmemora a los caídos en todos los conflictos bélicos del país.

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Poco más de 1,20 millones de estadounidenses han perdido la vida al servicio de las Fuerzas Armadas  y se calcula que un promedio de 28 a diario, o 6,900 al año, son sepultados en el Cementerio Nacional de Arlington, en Virginia.

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Los hispanos han prestado servicio desde la Revolución y en cada conflicto bélico de EEU. Entre 250,000 y 500,000 prestaron servicio tan sólo en la Segunda Guerra Mundial, y 12 recibieron la Medalla de Honor durante ese conflicto, de un total de 431 galardonados, según el Pentágono.

Mientras, los veteranos de guerra totalizan 21,2 millones, o cerca del 9% de la población, pero el número de veteranos hispanos, se duplicará de cerca del 6% en la actualidad a cerca del 12% en 2040, según el Departamento de Asuntos de Veteranos.

VeteranosMinorías

 

Ascenso social a través del Ejército

Harry Franqui-Rivera, historiador del Centro para Estudios Puertorriqueños de la City University of New York (CUNY) dijo a este diario que aunque el servicio militar ha sido una escalera de ascenso social para los puertorriqueños y otros soldados latinos, éstos afrontan obstáculos de promoción al rango de oficiales debido en parte a “décadas de discriminación y asuntos culturales”.

La situación de los veteranos en Puerto Rico ha empeorado “debido a la crisis fiscal y económica, las crisis de salud y humanitaria” en la isla, que ha perdido a una tercera de su población de veteranos porque “ no pueden subsistir” en su propio país, dijo el experto.

Ni hablar de los problemas que afrontan “los miles de soldados latinos que han sido deportados debido a infracciones menores”, subrayó.

Honor a los caídos pero ¿Qué pasa con los que aún viven?

En entrevista con este diario, varios veteranos de guerra hispanos se sumaron a los festejos pero destacaron que, en general, los latinos no sólo no han tenido el reconocimiento que merecen sino que, en vida, tienen problemas de acceso a programas de vivienda, educación, y empleo.

Según la Coalición Nacional de Veteranos Sin Hogar (“National Coalition for Homeless Veterans”), el 40% de éstos son negros o hispanos, pese a que ambos grupos conforman el 14% de la población de veteranos.

Para abril pasado, la tasa de desempleo entre los veteranos que han prestado servicio desde 2001 fue de 4,1% pero entre los hispanos fue del 6,1%, según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, en inglés).

Frank Medina, presidente nacional de la Alianza para la Medalla de Oro para los Borinqueneers – los puertorriqueños del Regimento 65 de la Infantería del Ejército– participó recientemente en un panel en Nueva York precisamente para discutir los obstáculos que afrontan los veteranos de guerra latinos.

Veterans Panel & CGM Replica, NY (April 23, 2016)-2

“Mientras nuestra nación conmemora a nuestros fallecidos héroes militares, es una oportunidad perfecta para reflexionar sobre los retos de nuestros veteranos latinos y cómo resolverlos”, dijo Medina.

Su lista de prioridades incluye: incrementar el porcentaje de oficiales latinos de entre todos los enlistados, para que puedan participar en la toma de decisiones y obtengan destrezas y liderazgo clave para el beneficio de sus comunidades locales.

También quiere que tengan más información y acceso a los beneficios educativos, laborales y vocacionales para los veteranos de guerra, “porque muchos latinos ni siquiera saben que existen”.

Además los veteranos necesitan ayuda para solicitar los servicios médicos y de compensación por discapacidades, porque “el proceso de solicitud es un complejo laberinto” que con frecuencia intimida y desanima a los exsoldados, señaló.

Medina considera que los latinos que lucharon en la Guerra de Vietnam merecen un reconocimiento especial –quizá un monumento- porque, de entre todas las etnias, los latinos tuvieron unas de las cifras de bajas militares más altas per cápita en ese conflicto.

Por su parte, el sargento mayor Aníbal Albertorio, de origen puertorriqueño, veterano de las guerras de Corea y Vietnam, dijo que “a los veteranos no se les está cuidando bien, y afrontan largas demoras en servicios médicos”.

“Creo que los políticos hablan mucho y hacen poco, y las necesidades de los veteranos no reciben una adecuada atención. Hace falta un mayor reconocimiento de las contribuciones de los latinos, y cuando regresan a casa también necesitan muchos servicios sociales”, dijo Albertorio.

Albertorio recibió recientemente recibió en Oviedo (Florida) una replica de la Medalla de Oro del Congreso a los “Borinqueneers” de manos del senador republicano y exprecandidato presidencial, Marco Rubio.

 

Arnulfo Hernández, autor de un libro sobre la “Compañía E”, una unidad militar segregada compuesta por soldados mexicoamericanos, dijo que en California hay muchos veteranos sin hogar o que no consiguen empleo.

“Salen del servicio militar y aunque tienen mucha experiencia que puede trasladarse al mercado laboral, en áreas de construcción o de tecnología, pero nadie los emplea y eso no está bien”, dijo.

“También hay muchos que viven en pueblos aislados, especialmente en Texas, donde no hay fácil acceso a hospitales que los atiendan. Los libros no hablan de los soldados latinos pero cuando los estadounidenses celebren Memorial Day, que sepan que caminan alzados en los hombros de gigantes, de veteranos latinos que han luchado por las libertades que todos gozamos”, subrayó Hernández.

¿Qué hace el Congreso?

Líderes políticos de ambos partidos del Congreso han emitido declaraciones desde la semana pasada con motivo de “Memorial Day”, en medio de un fuerte debate sobre los fondos para los veteranos.

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El líder de la minoría demócrata del Senado, Harry Reid, señaló que EEUU nunca saldará su “deuda” con las familias de los caídos en guerras, quienes han sido “símbolos de honor, valentía y sacrificio”.

“Nuestra responsabilidad hacia los veteranos de nuestra nación no acaba cuando regresan a casa a salvo”, dijo Reid, al prometer que seguirá luchando para que tengan ayuda para “asistir a la escuela, encontrar trabajo y prosperar en el país que tanto lucharon por proteger”.

Si el consenso es que los veteranos merecen lo mejor de su gobierno, la realidad es que no siempre tienen las oportunidades que necesitan.

“Dependemos cada vez más de la comunidad latina para nuestra defensa nacional, pero la Administración en Washington le está fallando a nuestros veteranos. No se han arreglado los problemas de cuidado de salud y la privación de beneficios dentro de la Administración de Veteranos… los que voluntariamente prestan servicio militar y arriesgan sus vidas por esta gran nación merecen algo mejor”, se quejó Daniel Garza, director ejecutivo del grupo conservador “The LIBRE Initiative”.

En la actualidad, el Congreso prevé aprobar pronto el “Acta de Autorización de Defensa Nacional”  (NDAA, por su sigla en inglés) para el año fiscal 2017, que fue aprobado recientemente por el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes.

La iniciativa incluye fondos para equipos y entrenamiento y también para servicios sociales para los veteranos.