Sanders: Clinton “tiene que ser próxima presidenta”

Sanders y Clinton aparecieron juntos en un acto electoral en New Hampshire, decididos a evitar un triunfo de Trump en noviembre
Sanders: Clinton “tiene que ser próxima presidenta”
Se suma al apoyo a Clinton.
Foto: EFE

WASHINGTON.- Fundidos en un abrazo y unidos frente a un enemigo común, el senador Bernie Sanders y la virtual candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, sepultaron este martes la acritud de la contienda, con promesas de proteger a los trabajadores.

Sanders y Clinton aparecieron juntos en un acto electoral en una secundaria de Portsmouth (New Hampshire), el mismo estado en que el senador de Vermont la venció de forma abrumadora el pasado 9 de febrero.

“Pienso hacer todo lo que pueda para asegurar que ella (Clinton) sea la próxima presidenta de EEUU”, prometió Sanders, al enumerar las razones por las que le dio su respaldo tras varias semanas de resistencia.

A su turno, Clinton se presentó como la defensora de las clases media y trabajadora, y dijo que ambos están ahora del mismo lado y “sumando fuerzas para derrotar a Donald Trump”, el abanderado de los republicanos.

Sanders ganó en 22 estados –convirtiéndose en el primer precandidato judío en lograr esa hazaña- y consiguió el apoyo de casi 1,900 delegados y de 13 millones de votantes, pero fue Clinton quien se alzó con la nominación presidencial demócrata al obtener 2,807, más de los 2,383 requeridos para la meta.

El acto conjunto en New Hampshire –uno de varios planeados para la contienda general por ambas campañas- deprimió a miles de los seguidores de Sanders, que incluso esperaban que éste se lanzara como un candidato independiente.

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Aún así, Sanders dejó en claro que su “revolución política” sigue en marcha para presionar por un gobierno que represente a todos los estadounidenses “no sólo al 1%” y avance los principios de la justicia “económica, social, racial y ambiental”.

Según observadores, la decisión de Sanders de llevar su mensaje populista hasta la convención demócrata en Filadelfia (Pensilvania) la semana del 25 de julio próximo le permitió influir no sólo en la plataforma del Partido Demócrata sino en el plan de gobierno de Clinton.

Las cinco metas de Clinton

Clinton tiene que ganarse a los partidarios de Sanders, incluyendo a los “Millenials” y los independientes, y en los últimos días ha incorporado algunas de sus ideas progresistas a su propia agenda política.

Clinton reiteró hoy esa lista, que incluye la ampliación de la cobertura médica; un aumento del salario mínimo y la creación de empleos bien remunerados; matrículas gratuitas en universidades públicas; y obligar a los ricos a pagar más impuestos y que las empresas compartan sus ganancias con los trabajadores.

Durante la contienda, Clinton también revirtió su apoyo al acuerdo comercial de la Alianza Transpacífico, conocido como en inglés como “TPP”, el mismo que defendió cuando era secretaria de Estado, y rechazó la construcción del oleoducto Keystone XL.

Sanders es un “vendido”, dicen Trump y el RNC

Si bien el abrazo de Sanders y Clinton es buena óptica para la base demócrata, también fue abono para el Partido Republicano y el propio Trump, que lo acusaron de “venderse” al sistema que criticaba.

El presidente del Comité Nacional Republicano (RNC), Reince Priebus, emitió un comunicado en el que se burló de la “hueca” solidaridad demócrata, tomando en cuenta la “cruzada” de Sanders contra Clinton durante la contienda.

Según Priebus, los votantes no olvidarán las agudas críticas de Sanders sobre los discursos pagados de Clinton a bancos de Wall Street, su aceptación de grandes donaciones electorales de grupos de presión, ni su apoyo de intervenciones militares en el extranjero.

Aunque Sanders empujó al partido más a la izquierda, sus seguidores “deben estarse preguntando, con justa razón, si su candidato de repente se ha vendido al mismo sistema amañado contra el que hizo una férrea campaña”, dijo Priebus.

Mientras, Trump recurrió a su cuenta en Twitter para acusar a Sanders de no ser honesto consigo mismo y con sus seguidores.

“No están contentos de que él se haya vendido”, dijo Trump, quien dijo recibir con “brazos abiertos” a los seguidores de Sanders.

Es que Sanders, que debe su ascenso en la contienda a su mensaje populista y su repudio del “establishment” político en Washington, ahora se ve inmerso en él, aún cuando prometió hoy de nuevo continuar su “revolución política”.

Siguientes retos

A juzgar por las reacciones en Facebook y otras redes sociales, está claro que muchos de los fieles seguidores de Sanders no están listos para pasarse al bando de Clinton, y quizá nunca lo estén.

Las reacciones oscilan entre el desprecio absoluto a Clinton –incluso surgió un improvisado movimiento de “#Bernie or Bust” (algo así como “Bernie o nadie”)- y la posibilidad de votar por ella sólo para negarle una victoria a Trump.

De cara a la convención demócrata en Filadelfia, Clinton tiene ante sí dos metas inmediatas: escoger a su compañero de fórmula, de entre una lista corta que incluye a cinco líderes latinos, y acelerar el proceso de unidad del partido.