Aprueban ley que regula con mayor severidad a las lavanderías de NYC

Con una votación abrumadora, el Concejo dio luz verde a la nueva legislación que mete en cintura a este tipo de negocios

Usuarios de estos servicios como Rosa de Jesus, estarán más protegidos bajo las nuevas regulaciones para lavanderías.
Usuarios de estos servicios como Rosa de Jesus, estarán más protegidos bajo las nuevas regulaciones para lavanderías.
Foto: Mariela Lombard / El Diario

Ninguna lavandería de la Gran Manzana podrá operar más sin licencia ni lejos de las regulaciones del Departamento de Asuntos del Consumidor, pues todas estarán vigiladas para que cumplan con las normas básicas de higiene en favor de los clientes.

Así lo decidió la plenaria del Concejo de Nueva York, con una votación de 44-0, donde se dio luz verde al llamado proyecto Clean Act, que mete en cintura a los negocios dedicados al lavado, especialmente a las lavanderías industriales, que hasta el momento podían operar sin permisos, y de paso extrema los requisitos de limpieza.

La nueva legislación crea tres tipos de licencia de lavanderías obligatorias: de servicio público general, de servicios comerciales, como restaurantes, hoteles y hospitales, y lavanderías industriales.

El concejal Ritchie Torres, uno de los promotores de la ley, manifestó su satisfacción con la decisión del Concejo y calificó la determinación como un éxito en la protección de los derechos de clientes, negocios y turistas.

“La aprobación de la ley de limpieza es una gran victoria para todos los consumidores y toda nuestra ciudad”, dijo. “Me sorprendió saber que actualmente no hay requisitos legales para asegurar que las lavanderías industriales y sus camiones de reparto cumplen con los estándares de limpieza higiénica cuando operan aquí”.

El concejal Rafael Espinal, presidente del Comité de Asuntos del Consumidor del Concejo dijo que la medida no solo ayuda a los clientes sino también a los empleados de las lavanderías.

“Con la aprobación de esta ley, los consumidores como usted y como yo estaremos protegidos de materiales contaminados”, dijo. “Los trabajadores que pasan día y noche en esos sitios, también serán protegidos de prácticas laborales desleales, y finalmente pueden reclamar compensación completa, y tienen la posibilidad de organizarse en un sindicato si así lo desean”.

Wilfredo Larancuent, administrador de la unión sindical Laundry, Distribution & Food Service Joint Board, aseguró que la nueva normativa pone las reglas de juego por igual para todos los que trabajan en la industria de las lavanderías.

“Existe un amplio consenso de que era el momento de limpiar el sector de la lavandería industrial y proteger a los consumidores. El acta de limpieza es una legislación de sentido común que establece normas claras”, dijo.

La ley, que entrará en efecto en 180 días, no altera el panorama de la regulación de lavanderías comerciales que ya cuentan con licencia.

La puertorriqueña Rosa de Jesús, de la lavandería Rubens’Laundry, del Alto Manhattan, aplaudió el anuncio del Concejo.

“Es justo que todos los que están en el negocio tengan las mismas reglas y que haya más presión para que haya más limpieza y no bacterias y cosas por ahí”, dijo.