Amor, arte y color para NY

La artista colombiana Lina Montoya A.K.A. Ele Eme, pone empeño, energía y creatividad para destacar la belleza inexplorada -material y humana- de Staten Island
Amor, arte y color para NY
Exposición de Lina Montoya en Staten Island. Suministrada

Doña Sonia Muñoz trabajó por muchos años en uno de los pocos restaurantes colombianos de Connecticut. Hace ocho le ofrecieron traer su habilidad culinaria a Staten Island, a lo que aceptó, atrayendo además el talento artístico de su hija. Lina Montoya A.K.A. Ele Eme (sus iniciales), reconoce que cuando al fin tuvo la oportunidad de mudarse, lo hizo sin prejuicios, aunque el cambio le resultó fuerte ya que, en primer lugar, es oriunda de Medellín y ahora vive en una isla, la cual es menospreciada a veces hasta por sus propios habitantes.

En 2013 apenas llevaba tres años viviendo en Staten Island cuando el huracán Sandy descargó su furia, causando la muerte de 23 personas y destruyendo cientos de viviendas y negocios. A pesar de todos los esfuerzos de la reconstrucción material, Montoya cree que Staten Island “necesita más amor” y que falta “sentido de pertenencia”. Ella ofrece su corazón y su arte gráfico para llenar ese vacío.

La Isla bonita

Montoya lleva a cabo varios proyectos en los que hace realidad su sueño de hacer arte público: instalaciones, murales, videos, talleres con niños y estudiantes y festivales. El primero de ellos, “Mariposas Amarillas”, es parte de la serie denominada La Isla Bonita, “una exploración metafórica, a través de la música y la literatura, que representa las experiencias migratorias”.

La instalación se ejecutó llevó a cabo en junio de 2014 en Richmond Terrace, entre Jewett Avenue y Rector Street; consiste en la colocación de más de 18,000 mariposas elaboradas de lona brillante colocadas en una malla metálica. Los amantes de la literatura podrán reconocer el simbolismo relacionado a Mauricio Babilonia, uno de los personajes de Cien Años de Soledad, una de las obras más universales de Gabriel García Márquez, pero para la artista también está ligado a la migración, dada su propia historia familiar y personal.

Lina Montoya nació y creció en Medellín, Colombia. Se mudó a Staten Island en 2010. En esta imagen aparece junto al mural “Amor, Vida y Libertad”./cortesía Angie Vasquez
Lina Montoya nació y creció en Medellín, Colombia. Se mudó a Staten Island en 2010. En esta imagen aparece junto al mural “Amor, Vida y Libertad”./cortesía Angie Vasquez

Otro lote de mariposas amarillas fueron colocadas en Wagner College, con la ayuda de estudiantes de la escuela pública número 20. Asimismo, la instalación, Man In The Mirror, está inspirada en la canción de Michael Jackson que llama a la justicia social partiendo de uno mismo y expandiéndose a los demás. Junto a estudiantes y miembros de la comunidad, la artista colocó una gran cantidad de flores elaboradas con materiales reciclados las cuales a propósito del Festival de las Flores de Medellín. Las flores también fueron recicladas para embellecer la escuela Richard Hungerford.

La instalación “Niágara en bicicleta”, inspirada en una canción del dominicano Juan Luis Guerra que alude a los momentos difíciles y casi imposibles de sortear, consiste en el salvataje de una bicicleta, la cual fue amarrada a una malla en la cual fueron colocadas decenas de flores de plástico, creadas por Tom Mazzone.

Los proyectos de Montoya usualmente van acompañados no solo de la colaboración de estudiantes y miembros de la comunidad, sino de profesores que enseñan y explican el contexto y las relaciones históricas, sociales, económicas y ambientales de las obras de arte callejero.

La mayoría de sus estudiantes latinos, hijos de inmigrantes, que “no son ni de aquí ni de allá”, dice Montoya. “Lo que yo puedo representar para ellos incluye un contacto con su propia cultura y, además, trato de enseñarles que los sueños se hacen realidad, como el mío, que es hacer arte público”, añadió.

Entre sus incursiones más recientes están la exposición en solitario de “MariPAZos”, durante la Semana de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado, en el Consulado de Colombia, así como la exposición de una serie de fotografías como parte de la beca Working Waterfront Folklife. Durante el segundo fin de semana de julio llevó a cabo la segunda edición del festival La Isla Bonita, en Faber Park, en el que participaron diversos músicos y los asistentes tuvieron oportunidad de participar en actividades deportivas y artísticas.