Boca Juniors y River Plate rompen relaciones

La Liga Sudamericana terminó de fracturar las diferencias entre D'Onofrio y Angelici, más allá de la Superliga y el Fútbol Para Todos
Boca Juniors y River Plate rompen relaciones
Boca Juniors y River Plate distanciaron relaciones.
Foto: GETTY IMAGES

Atrás en el tiempo parecen haber quedado las fotos uno al lado del otro. Mucho más lejano está el sentarse juntos para vivir un superclásico de verano. Hoy Daniel Angelici y Rodolfo D’Onofrio, presidentes de los dos clubes más importantes de la Argentina, están distanciados. Las dirigencias de River y Boca transitan veredas opuestas, cuando fueron juntos los que impulsaron el nuevo formato del torneo del fútbol argentino.

La gota que rebasó el vaso fue la Liga Sudamericana. Este martes, en Montevideo, estuvieron reunidos dirigentes de los principales equipos del continente para continuar los avances de esta unión que que se creó para conseguir mejores contratos de TV para los clubes. Allí, Daniel Angelici fue elegido presidente y el único voto que recibió en contra fue el de River. Matías Patanian fue el dirigente millonario que viajó a Uruguay y cargó con dureza contra su par xeneize.

“Se formó el Comité Ejecutivo y de alguna manera estaba pactado que Angelici fuera el presidente. River eso no lo avala y por eso votamos en contra. No estuvimos de acuerdo en el procedimiento previo a la candidatura de Angelici como presidente”, declaró Patanian en diálogo con Milenium Sports. Había sido el propio presidente de Boca quien sedujo a D’Onofrio para que ocupara ese lugar en la Liga Sudamericana. Sin embargo, a último momento decidió ser él quien se postulara para ese cargo.

Si bien el quiebre se produjo ayer, la relación ya venía tensándose, aguardando un motivo para la ruptura definitiva. Fueron las negociaciones por la Superliga las que generaron el mayor desgaste en la relación entre ambos dirigentes. Desde River se sintieron “usados” por Daniel Angelici. Entienden que, cuando necesitó mostrar unidad y fortaleza para pelear contra el bloque de Tapia y Moyano, el presidente de Boca acudió a D’Onofrio y compañía para formar un núcleo homogéneo. Pero, luego, a la hora de tomar las decisiones, en Núñez creen que Angelici los dejó a un lado.

D''Onofrio y Angelici
D”Onofrio y Angelici, una relación que se quebró definitivamente.

Un claro ejemplo fue lo que sucedió en el momento en el que se redactaron los principales puntos de la Superliga. Fueron los abogados de ambos clubes los que llevaron las negociaciones adelante. Por el lado de River, Gonzalo Mayo, y por el de Boca, Mariano Clariá. El letrado millonario objetó varios puntos que allí aparecían, sosteniendo que no es lo que habían conversado. Sin embargo, hicieron oídos sordos a esos pedidos.

Si el tira y afloje entre ambos equipos necesitaba un round más en esta pelea política, la ruptura con el Fútbol Para Todos lo fue. River, junto a San Lorenzo, fueron los grandes que no firmaron el lunes pasado el pedido expreso para terminar el vínculo con el Gobierno como socio en las transmisiones del fútbol. El lunes pasado, cuando se tomó esta decisión (fue en el marco de la primera reunión de la Superliga), la dirigencia millonaria no participó. Ni D’Onofrio, presidente, ni Patanian o Jorge Brito, los vicepresidentes, estuvieron allí presentes.

Horas antes de que comenzara esa reunión, un grupo de dirigentes, fundamentalmente integrado por los los equipos del interior, se reunieron para ponerle un freno a Daniel Angelici. Propusieron vetar la elección de Juan Sebastián Verón como presidente de la Superliga, modificar el borrador del estatuto de la misma y cambiar también la forma en la que se daría, luego, la ruptura con el Fútbol Para Todos. River no participó tampoco, pero Jorge Brito estuvo al tanto de la misma y hasta, cuentan, la avaló.

Por todo esto, la relación entre los dos clubes más importantes de la Argentina está quebrada. Incluso lo confirman dirigentes de peso dentro de la AFA. El fútbol en nuestro país está buscando alguna salida, mientras tanto, las dos cabezas más fuertes tiran hacia lados opuestos.