De Blasio anuncia cambios al código disciplinario de las escuelas

Se acaban las suspensiones para estudiantes desde kinder hasta 2 grado como medida correctiva y habrá una nueva política sobre detectores de metales
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De Blasio anuncia cambios al código disciplinario de las escuelas
Guardias de Cruce en las escuelas ayudan a cruzar las calles peligrosas de Nueva York. El Concejo estudia las posibilidades de cambio y las condiciones de trabajo de Guardias de cruce de escuelas. Foto Credito: Mariela Lombard / El Diario.
Foto: Mariela Lombard/El Diario Nueva York

El alcalde Bill de Blasio sigue empeñado en poner fin a las políticas de disciplina excesivas en las escuelas de Nueva York, y como parte de la segunda fase de su plan para promover un ambiente menos punitivo y más seguro, anunció varios cambios al código disciplinario de los centros educativos.

El mandatario explicó que ya no habrá más suspensiones para los niños de los grados kinder hasta segundo como medida para fomentar la disciplina cuando no se porten bien y en vez de suspenderlos, se buscarán estrategias y seguimientos más personalizados.

Asimismo, el alcalde anunció cambios en las políticas de revisión de detectores de metales que hay en las escuelas y comentó que basados en los reportes escolares y bajo la supervisión de la Policía de Nueva York se tomará la decisión de remover o aumentar estas máquinas.

“Los estudiantes se sienten más seguros cuando las líneas de responsabilidad y las reglas son bien claras. Las reformas de hoy aseguran que los entornos escolares sean seguros y estructurados. Las reformas también empoderan a los educadores y a las familias con más información y claridad sobre las políticas de seguridad escolar”, aseguró el mandatario, a la vez que recalcó que trabajará fuertemente junto a la policía para garantizar que se reduzcan las disparidades disciplinarias que existen.

De Blasio agregó que la implementación de estas reformas incluye la asignación adicional de $47 millones para apoyar las iniciativas escolares y los servicios de salud mental.

La canciller de Educación, Carmen Fariña, respaldó el anuncio del mandatario y aseguró que la disminución de los arrestos en las escuelas en más de un 50% y de las citaciones a la corte en un 80% prueban que estos lugares son cada vez más seguros.

“Como educadora de toda la vida, madre y abuela, veo que estas son soluciones de sentido común para apoyar entornos de aprendizaje seguros, tanto dentro como fuera del aula”, dijo.

Por su parte, el comisionado de Policía de Nueva York, William Bratton calificó las nuevas medidas como muestras de excelencia educativa en asuntos de seguridad.

“(Las escuelas) son algunos de los lugares más seguros en toda la ciudad. El índice total de criminalidad bajó en 35% en los últimos cinco años, y asimismo los arrestos y las citaciones”, agregó Bratton, al tiempo que dijo que la implementación de un nuevo protocolo sobre los detectores de metales escolares ayudará a la policía y al Departamento de Educación a evaluar mejor cómo y dónde esos equipo pueden utilizarse para mejorar la seguridad.

Jennifer March, directora ejecutiva de la organización Citizens’ Committee for Children aseguró que con los cambios se evita que los pequeños se enfrenten a traumas innecesarios.

“No hay razón para que ningún niño de kinder a segundo grado sea suspendido. Ellos son niños con edades entre los 5 y los 7 años”.

Pero no todos ven con buenos ojos las nuevas medidas al código disciplinario de las escuelas y hay quienes insisten en que los números que la Ciudad presenta sobre disminución de la violencia en los centros educativos no corresponden con la realidad.

“Mientras los incidentes violentos en nuestras escuelas subieron en un 23%, una prohibición general en las suspensiones es una movida irresponsable que hace que las escuelas sean más peligrosas, impiden que los niños aprendan y le quita a los directores la habilidad de manejar y administrar sus escuelas”, dijo Jeremiah Kittredge, presidente de la organización Families for Excellent Schools.

Miguelina González, quien tiene un niño de seis años en una escuela del Alto Manhattan, tiene sentimientos encontrados.

“Me gusta que ya no se suspenda a los chamaquitos más pequeños, porque eso es muy doloroso y muestra que los maestros son incapaces para buscar maneras de controlarlos, pero me preocupa que se quiten las máquinas de metales de algunas escuelas porque dan mucha seguridad”.

DATOS DE LAS ESCUELAS Y LAS REFORMAS

  • Los arrestos en las escuelas por parte de la División de Seguridad Escolar y los oficiales disminuyeron en un 50% en los últimos cinco años.
  • En el mismo período las citaciones para comparecer ante la corte disminuyeron en un 80% .
  • Durante el año escolar que terminó se incautaron 7 armas de fuego en las escuelas, 2 menos que el año anterior.
  • La policía asegura que la criminalidad en las escuelas ha disminuido en un 35% en los últimos cinco años, pero la organización Families for Excellent Schools afirma que la violencia ha aumentado en un 23%.
  • Se entregarán $15 millones a través del programa Thrive NYC para proveer con servicios de salud mental a por lo menos 50 escuelas más en la ciudad en los próximos tres años.
  • Se crearán programas pilotos para favorecer a niños suspendidos y se proporcionarán recursos educativos y legales para que los estudiantes resuelvan sus citaciones y se reduzca el número de estudiantes que están sujetos a detenciones por ciertos delitos menores.
  • Se implementará una nueva política sobre detectores de metales con información del Departamento de Educación, la policía y las escuelas para determinar en qué lugares esas máquinas deben ser removidas o dónde se deben instalar más.
  • Ningún niño de kinder hasta segundo grado será suspendido por su mal comportamiento y en cambio se buscarán estrategias disciplinarias más acordes a su edad.
  • Antes de que el nuevo código disciplinario sea implementado, habrá un proceso para que el público se manifieste con sus opiniones.