¿Es necesario ese examen de vitamina D que te pide el médico?

Te explico a continuación por qué quisieras esperar para hacértelo
¿Es necesario ese examen de vitamina D que te pide el médico?
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¿Te ha recomendado tu médico recientemente que revises tus niveles de vitamina D? Eso pasa mucho en estos días: Muchos médicos han hecho de esta prueba una parte estándar del exámen médico general de rutina.

El único problema: la mayoría de los expertos en salud han dicho durante casi 5 años que las pruebas de detección generalizadas de deficiencia de vitamina D son innecesarias.

Actualmente, los investigadores descubrieron que se puede reducir drásticamente la cantidad de pruebas de vitamina D al obligar a los médicos a responder una sola y sencilla pregunta: ¿por qué la está solicitando?

El problema con las pruebas innecesarias

Se sabe que los niveles bajos de vitamina D interfieren con la salud de los huesos, pero no hay evidencia médica que respalde las pruebas de detección generalizadas para detectar niveles bajos de vitamina D en las personas sanas.

Los médicos especialistas a nivel nacional en análisis de sangre lo indicaron así en 2013 como parte de la campaña Choosing Wisely (Cómo elegir sabiamente) y un grupo de expertos nacionales en prevención de enfermedades estuvieron de acuerdo con esto en 2014. Ambos afirman que no está claro exactamente qué constituye un nivel bajo de vitamina D y, lo que es más importante, si tomar suplementos de vitamina D realmente ayuda a subir esos niveles.

Así que hacerse la prueba cuando no es necesario no solo es una pérdida de tiempo, sino que también es una pérdida de dinero, en términos de los copagos que pagas en el consultorio y los suplementos alimenticios.

Las autoridades de salud en Alberta, Canadá, en donde a 1 de cada 14 personas se les hacen pruebas anualmente para detectar los niveles bajos de vitamina D, decidieron reducir la cantidad de estas pruebas pidiéndoles a los médicos que marquen la razón médica para ordenar dicha prueba.

La lista de verificación incluía solo las afecciones que justifican el examen: enfermedad ósea metabólica, niveles anormales de calcio en la sangre, problemas de absorción de nutrientes tales como la enfermedad celíaca, enfermedad renal crónica y enfermedad hepática.

De inmediato, las pruebas se redujeron en 92% y se mantuvieron bajas. Los contribuyentes se están ahorrando $4 millones al año. “Hubo poca resistencia de los pacientes”, dijo el doctor Robert Ferrari, M.D. de la Universidad de Alberta, cuyo informe del proyecto se publicó en la revista JAMA Internal Medicine. “La raíz del problema eran los médicos”.

El doctor Marvin M. Lipman, M.D. asesor médico en jefe para Consumer Reports, dijo que el resultado es alentador. “Cuando las indicaciones para las pruebas son específicas y no se dejan a la imaginación, las órdenes para las pruebas tienden a disminuir”.

Qué debes hacer en lugar del examen

Si tu médico te recomienda que te hagan una prueba en sangre para revisar los niveles de vitamina D, puedes hacerle la misma pregunta: ¿por qué? Pregúntale sobre tus riesgos de enfermedades de los huesos a causa de los niveles bajos de vitamina D. Si tu riesgo es alto, debes hacerte la prueba. Si tu riesgo es bajo, pregúntale cómo puedes evitar realizarte la prueba.

Luego, haz lo que sea necesario para asegurarte de que estás consumiendo suficiente vitamina D. Las fuentes de esta vitamina incluyen recibir un poco de luz solar en la piel, algunos alimentos ricos en vitamina D (pescado graso, huevos, leche y jugo de naranja fortificados) y alimentos fortificados.

– David Ansley