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Hambre, una realidad para 42,2 millones de personas en EEUU

Las dramáticas cifras muestran una mejora con respecto a años precedentes

Se conoce como “inseguridad alimentaria” y lo que significa es que no se tienen los suficientes recursos para no pasar hambre en algún momento del año por carecer de alimentos que permitan “una vida activa y saludable”, según explica el departamento de Agricultura en su informe anual. En esta situación estaba el año pasado el 12.7% de los hogares de EEUU, es decir unos 42.2 millones de personas.

De ellos, 14.6 millones de personas, el 4.6% de la población, tuvieron una alta inseguridad alimentaria. En estos casos se trata de personas que redujeron frecuentemente la cantidad de lo que comen, y sus patrones de alimentación no fueron constantes a lo largo del año por falta de dinero u otros recursos.

Es un drama que estadísticamente, sin embargo, supone una sustancial mejora con respecto a años anteriores porque en 2014 los hogares con inseguridad alimentaria se elevaban hasta el 14%.

Este porcentaje se disparó durante y tras la Gran Depresión y en 2011 se llegó casi al 15% de los hogares cuando en 2007 era un problema que afectaba al 11%.

Para los economistas del departamento de Agricultura la mejora es “estadísticamente significativa”. Con todo, este estudio anual revela que en la primera economía del mundo el 8.7% de los niños del país pasa hambre en algún momento del año y el 0.7% de ellos, algo más de medio millón de menores, malviven con frecuencia con este problema.

La cifra de niños es mucho menor que la de adultos porque muchos comen en las escuelas (desayuno y almuerzo) y programas municipales de verano suplen lo que falta en el hogar. En este sentido, la mejora también ha sido, desde el punto de vista matemático, positiva porque solo el año pasado era el 10.8% de los niños a los que en ocasiones les faltaba alimento. El peor momento para el hambre infantil fue en 2008, un año de profunda crisis provocada por la burbuja crediticia, en el que el 12.3% de ellos sufrió no tener suficiente para comer. De hecho, las cifras del año pasado son las menores desde 1998 (año en el que empieza la estadística en este estudio).

Los latinos son algunos de los hogares más vulnerables y el 19.1% padece de esta inseguridad a la hora de comer, para el 6.4% de estos la situación es más grave y experimentan una “muy baja seguridad alimentaria”.

El estado donde peor lo tienen las familias es Mississippi, uno de los más pobres del país, y donde la prevalencia de la inseguridad alimenticia llega al 20.8% de los hogares. North Dakota es donde este problema es menos recurrente. En California la prevalencia es del 12.5% y en Nueva York, del 14.1%.

En el año fiscal 2016, el Food Bank de Nueva York, el mayor del país, distribuyó 62.5 millones de comidas. Según esta organización el llamado Meal Gap, la cantidad de comidas que no se hacen al año por falta de recursos, ronda los 242 millones al año.

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