Menos es más… no te compliques

Deberíamos pensar que entre más complicado sea, la solución más simple quizás sea la correcta
Menos es más… no te compliques
Nos pasamos tanto tiempo de nuestra valiosa vida planeando, arrepintiéndonos de lo que hicimos o dejamos de hacer, que dejamos de lado lo más importante, que es vivir la vida./Shutterstock

Los seres humanos tenemos una compleja habilidad de pensar más de una cosa a la vez. Esto, en la mayoría de ocasiones, nos facilita la vida y nos permite ser más agiles y útiles.

Sin embargo, también nos complica a la hora de tomar decisiones y de encontrar la anhelada felicidad- en todo sentido.

A la hora de comprar un regalo, por ejemplo, pensamos una y otra vez qué le podría agradar a la otra persona. Vamos a la tienda y damos miles de vueltas tratando de escoger el regalo perfecto, cuando en realidad lo que vale es el detalle, ¿no? Algo tan simple y valioso como su postre favorito, una flor que te encontraste en el camino o una foto de alguien puede y tiene el mismo o mejor valor sentimental. Menos, es más.

Las mujeres, y me incluyo, nos tomamos una hora enfrente del espejo maquillándonos, peinándonos y escogiendo que ropa nos vamos aponer ese día, pero ¿han notado que el día que no te pones tanto maquillaje y llegas al trabajo con pantalón de mezclilla te dan más piropos? Menos, es más.

En el momento de cocinar, ¿no te queda más rico cuando sigues una receta al pie de la letra y no te enloqueces añadiéndole todas las especies y sabores que encuentras en la cocina? Menos, es más.

A lo que voy con esto es que, en todo aspecto de nuestras vidas, deberíamos pensar que entre más complicado sea, la solución más simple quizás sea la correcta. Nos pasamos tanto tiempo de nuestra valiosa vida pensando, planeando, arrepintiéndonos de lo que hicimos o dejamos de hacer, que dejamos de lado lo más importante, que es vivir la vida y disfrutar de lo más simple.

Cuando tengas que enfrentarte a una situación donde tal vez te equivocaste y no sabes ni por dónde empezar a decir lo malo que hiciste y cuanto te arrepientes, quizás lo más simple y valiente es un simple “lo siento”.

Cuando tengas muchas ganas de demostrarle a alguien lo mucho que lo quieres, no tienes que llenarlo de pétalos de rosas o gritarle al mundo (o a Facebook) que estás enamorada, un simple “te amo” o “estoy aquí” vale de la misma manera.

Hasta el día de hoy, nadie puede asegurarnos que tan larga será nuestra estadía en este mundo. Trata de hacerla lo más placentera posible para ti y para toda la gente que te rodea.

¿Y tú? ¿Crees que menos es más?

Espero sus comentarios,

Carolina Sarassa

@CarolinaSarassa