Vulgaridad de Trump será tema inevitable en segundo debate presidencial

Escándalo tras escándalo, Trump sigue teniendo partidarios que excusan su conducta
Vulgaridad de Trump será tema inevitable en segundo debate presidencial
El segundo debate presidencial será mañana en St. Louis (Missouri).

WASHINGTON.- Donald Trump ha prometido que no abandonará la contienda y que en adelante será “un mejor hombre”, tras la difusión de comentarios vulgares que hizo de las mujeres en 2005, pero el nuevo escándalo amenaza con tumbar su candidatura y será tema obligatorio en el segundo debate presidencial de mañana en St. Louis (Missouri).

La difusión del video filtrado al diario “The Washington Post”, hecho mientras Trump se preparaba para grabar en el set de una popular telenovela, ha creado la mayor tormenta política hasta ahora para el aspirante presidencial republicano, y más abono para su rival demócrata, Hillary Clinton.

La revelación ha causado deserciones del bando de Trump de influyentes líderes republicanos que le apoyaban, y la crisis política no podía ocurrir en peor momento:  a poco más de un mes de las elecciones, Trump sigue rezagado entre las mujeres votantes y ha venido perdiendo en encuestas nacionales.

“Los comentarios de Donald Trump no solo son repugnates sino que se pasan de la raya al jactarse de asalto sexual, y ninguna presunta disculpa lo sacará de este lío“, dijo a este diario Stephanie Schriock, presidenta del grupo feminista “Emily´s List”.

Al destacar los ataques misóginos de Trump, Schriock criticó la presunta complicidad de los republicanos, y advirtió que éstos tendrán que limpiar “este lío”, y aún así perderán el apoyo de las mujeres.

Varios prominentes líderes republicanos ahora tratan de distanciarse de Trump, y el propio presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, canceló la que hubiese sido su primera aparición conjunta hoy con el magnate empresarial. Su compañero de fórmula, Mike Pence, canceló a último minuto su aparición en ese acto en Wisconsin.

En las redes sociales, abundan las sugerencias de que esta es la “sorpresa de octubre” que finalmente haga tambalear la candidatura de Trump, y varios incluso sugieren o le piden que ceda su puesto a su compañero de fórmula, Mike Pence.

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Rob Engstrom, director político de la Cámara de Comercio de EEUU, le urgió a Trump que abandone la contienda y le ceda su lugar a Pence, algo sin precedente en la historia electoral del país.

“Apoyo a mi amigo Rob Engrstrom y a todos los valientes republicanos que le piden a Trump que deje la contienda. Querido Partido Republicano: Despierta! Saca a ese depredador de la papeleta republicana. Elegir a Trump es matar al movimiento conservador“, advirtió hoy la estratega republicana, Sharon Castillo, en su cuenta en Facebook.

Pero Trump y muchos de sus partidarios replican que sólo se trataba de un “chachareo” entre amigos, y sacan a relucir los escándalos sexuales del expresidente Bill Clinton, quien no está en las papeletas de votación.

 “Mea culpa” y contraataque

Para controlar los daños, Trump grabó un video de un minuto y  medio anoche en el que pidió disculpas por los comentarios en los que se jactó de sus manoseos y acoso sexual de mujeres, incluso con una mujer casada.

“He dicho y hecho cosas que lamento. Quienes me conocen saben que estas palabras no reflejan quién soy. Lo dije: me equivoqué, y pido disculpas… prometo ser un mejor hombre mañana y nunca, nunca los decepcionaré”, dijo Trump.

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En el mismo aliento, sin embargo, argumentó que esto “no es más que una distracción a los temas importantes que afrontamos”,  como la pérdida de empleos,  y las amenazas a la seguridad nacional.

“Bill Clinton ha abusado a mujeres, y Hillary ha acosado, atacado,  avergonzado, e intimidado a sus víctimas”, continuó Trump, prometiendo que hablará más de esto en los próximos días.

Horas antes, cuando estalló el escándalo, Trump insistió en que se trataba de una “conversación privada” de hace años -cuando tenía 59 años- y que, en todo caso, Bill Clinton “me ha dicho peores cosas en el campo de golf”.

Con cada escándalo que surge, ya sea que no le paga a sus contratistas, que es demandado por acoso, o que ataca a mujeres, inmigrantes, veteranos y musulmanes, tanto Trump como sus seguidores siempre encuentran la manera de justificar sus acciones y culpar a otros.

De hecho, algunos repiten la sugerencia de que Hillary Clinton no sólo toleró las aventuras de su esposo sino que también presuntamente ella misma acosó a sus “víctimas”. Otros replican que los comentarios no afectarán la vida de los votantes como sí lo harían las políticas de Clinton.

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 “Manoseador en jefe”

Pero esta vez, el mote de “manoseador en jefe” –aludiendo a lo que sería si se le permite llegar a la presidencia- es el que podría infligirle el mayor daño a su campaña electoral, especialmente entre las mujeres, de cara a los comicios del próximo 8 de noviembre. Ya antes de la revelación, Trump estaba perdiendo puntos en las encuestas.

“Esto bien puede ser  el fin de su campaña, aunque no podría decirlo con 100% de seguridad, aún cuando un creciente número de republicanos le pide que renuncie. La mayoría de los republicanos votará por Trump, pero el problema es que necesita a un partido unido y es difícil ver cómo lo va a lograr”, dijo a este diario Geoffrey Skelley, analista político de la Universidad de Virginia.

“Si en el debate de mañana saca las infidelidades de Bill Clinton, dudo que le ayude en algo porque los republicanos ya intentaron usar el escándalo de Lewinsky en 1998 como arma politica. No les funcionó, y los demócratas ganaron más escaños en el Congreso ese año”, agregó.

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Es que la imagen de posible depredador sexual se suma al rosario de críticas contra Trump, y puede ser el “hasta aquí” para muchos conservadores, que se alzan como defensores de los valores familiares.

También será, sin duda, uno de los temas que dominé el debate presidencial de mañana en St. Louis, donde ambos candidatos tomarán preguntas del público en una especie de asamblea popular.

Las propias palabras de Trump se han convertido en su peor enemigo y en una poderosa arma electoral para Clinton, quien ha ido subiendo en las encuestas.

Según proyecciones de un mapa interactivo en la página web “FiveThirtyEight”, Clinton tiene 81,8% posibilidades de ganar la presidencia, contra el 18,2% de Trump.

proyecciones

 

 

En el primer debate presidencial en Nueva York la semana pasada, Clinton mencionó los ataques de Trump contra la venezolana, Alicia Machado, cuando ésta se coronó Miss Universo en 1998 y él era dueño de la organización del concurso. El asunto, con los posteriores dimes y diretes entre Trump y Machado, dominó el ciclo de noticias durante buena parte de esa semana.

El martes pasado, durante el primer y único debate entre los candidatos a la vicepresidencia, en Farmville (Virginia), el senador demócrata, Tim Kaine, se encargó de machacar una y otra vez la retórica de Trump contra los mexicanos y demás inmigrantes.

“Vuelves a sacar esa cosa mexicana”, le espetó Pence, con una frase que se volvió viral en Twitter, Facebook y otras redes sociales, y sirvió para destacar las contribuciones positivas de los inmigrantes en EEUU.