Por un costo de pasaje más justo

La Administración De Blasio debe analizar la propuesta de subsidiar el transporte para gente trabajadora de bajos recursos
Por un costo de pasaje más justo
Subsidiar el costo del pasaje está en manos de la Alcaldía.

Los usuarios del transporte público de la Ciudad de Nueva York tendrán una vez más que ajustar su presupuesto en 2017 ante la nueva alza de tarifas que está en camino.

“Mi preocupación es que mi cheque se va a recortar más”, eso es lo que le quita el sueño a la hispana Ana Paulino, una madre soltera de 32 años, que en ocasiones tiene incluso que limitar la compra de ropa y zapatos para sus tres hijos debido a lo costoso que le resulta ya poder pagar el transporte.

Al igual que Paulino muchas familias tienen el mismo reto a diario debido al elevado costo de vida en esta ciudad. Es por eso que propuestas como la de la Community Service Society y Riders Alliance de subsidiar la mitad del pasaje para las familias de bajos ingresos son más que necesarias y deben ser consideradas por las autoridades locales.

Reducir a la mitad el precio del pasaje para al menos 800,000 neoyorquinos -de los cuales 300,000 son hispanos- está en manos de la Alcaldía.

Según un estudio de la Community Service Society, poner en práctica este subsidio solo costaría a la ciudad menos del 0.3% del presupuesto anual de $82,000 millones.

Para las familias de bajos recursos significará un ahorro de más de $700 al año.

La Administración De Blasio debe tomar en cuenta que el 27% de la clase trabajadora pobre de Nueva York no puede darse el lujo de hacer más sacrificios para poder comprar una MetroCard que le está socavando los bolsillos.

De Blasio debe hacer lo correcto y ver que otras ciudades, como Seattle y San Francisco, están empezando a desarrollar medidas similares para ayudar a los que menos tienen.

No puede haber la excusa de la implementación del subsidio ya que la Ciudad puede aplicar el mismo sistema que utiliza para dar los descuentos a personas de la tercera edad y estudiantes.

Alcalde De Blasio, la clase pobre trabajadora de la ciudad necesita un respiro.