Primer discurso del presidente Trump: populista, abrasivo, y de nacionalismo radical

La oratoria inaugural suele estar ligada a la gran retórica y a un tono incluyente y bipartidista. Pero este fue un discurso muy "Trump", tan inusual como la candidatura del nuevo presidente.

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Primer discurso del presidente Trump: populista, abrasivo, y de nacionalismo radical

El discurso de Donald J. Trump al asumir la presidencia de los Estados Unidos fue tan inusual como toda su campaña, coinciden los expertos en discursos y política estadounidense.

Fue un discurso “Trump” en todo su esplendor populista, nacionalista y abrasivo.

No hubo gran oratoria ni muchos floreos del lenguaje: fue un discurso similar a muchos de los que hizo como candidato, aunque un poco más pulido de lo normal, apuntó Joshua Sandman, politólogo de la Universidad de New Haven en Connecticut.

“Otros presidentes usaron temas más inspiradores, más optimistas, más amables con presidentes anteriores. Fue un discurso de campaña, más que un discurso inaugural”, dijo Sandman.

Presidentes que han tomado posesión en momentos mucho más difíciles para el país, por ejemplo en los años más duros de la Gran Depresión, se decidieron por una oratoria más elevada, dijeron varios de los expertos.

“Esta gran nación resistirá como ha resistido, revivirá y prosperará. Primero que nada, déjenme afirmar mi profunda convicción de que lo único que debemos temer es al miedo mismo, el terror sin miedo, sin razón e injustificado que paraliza nuestros esfuerzos…” (Franklin Roosevelt, 1933, en medio de la Gran Depresión, cuando el desempleo era del 26%)

Claro que todo tiene que ver con el punto de vista. Para Sherry Bebitch Jeffe, profesora de comunicación y gobierno de la Universidad del Sur de California (USC), es obvio que “si eres un partidario de Trump sonó optimista, pero si eres un crítico, sonó muy pesimista y estrecho”.

“Fue Donald Trump en su más pura esencia. No mucha retórica y una imagen casi negra de Estados Unidos, a pesar de las líneas patrióticas. Si tú piensas que Estados Unidos está hecho una basura, entonces estás de acuerdo con su punto de vista. Si estás cansado de la retórica política, entonces suena bien. Pero una cosa si es cierta: tiene que cumplirle a esa gente que lo eligió, ya que entra al gobierno con los niveles de aprobación más bajos de un presidente en 100 años”, apuntó Bebitch Jeffe.

Se trató de un discurso populista y nacionalista, que lanzó un nuevo lema para su gobierno: “Compre a Americanos, Contrate a Americanos (entendido como estadounidenses)”, señalaron varios analistas.

El sociólogo David Cook-Martin, de Grinnel College, apuntó que aunque el discurso anti globalización “tiene algo de fundamento”, se trata de un problema complejo, que va a ser más difícil de llevar a la práctica de lo que parece.

“A nivel global, nuestras economías están más vinculadas a través del intercambio de servicios, información, conocimiento y trabajadores que en cualquier momento de la historia”, dijo Cook Martin.

Para Jamie McKown, profesor de gobierno del Colegio del Atlántico, ese tono debe ser de inmediato preocupante para “cualquier receptor de ayuda económica de Estados Unidos en el extranjero, con excepción de Israel, a quien ya ha dicho que se seguirá ayudando e incluso más que ahora”.

“Este presidente, según su discurso, romperá con el modelo de un Estados Unidos comprometido –o entrometido- en el mundo. Está más de acuerdo con un aislacionismo como el que han promovido anteriores candidatos a la presidencia como Pat Buchanan”, dijo McKown.

También pareció definir en forma mucho más estrecha lo que para él significa ser “Americano” (estadounidense) y desafía visiones más progresistas o incluyentes que siempre se refieren a este país como uno formado por inmigrantes de todo el mundo. Su discurso no reconoció en lo absoluto esta realidad.

“Históricamente, los discursos inaugurales ofrecen un mensaje más incluyente. Y aunque él habló de unidad en varios puntos del discurso, puedo ver claramente por qué algunos sectores de la sociedad se sienten relegados por su visión”, apuntó Aaron Kall, experto presidencial de la Universidad de Michigan.

Trump y Pence durante la juramentación a la presidencia de EEUU.
Trump y Pence durante la juramentación a la presidencia de EEUU. (Foto: Getty Images)

El uso en varias partes del discurso de la palabra “ciudadanos” o “ciudadanos estadounidenses” no es tan raro, pero en este contexto puede tener un objetivo importante.

“Para mí, la palabra ciudadano fue muy intencional. Dijo que una nación existe para “servir a sus ciudadanos”, creo que va a tratar de redefinir la idea de lo que es ser un verdadero americano. Cuando mencionó diversidad fue únicamente en el contexto del patriotismo”, apuntó Jamie McKown, profesor de gobierno del Colegio del Atlántico.

El discurso estuvo claramente dirigido más a quienes lo eligieron, que a quienes escogieron otras opciones, apuntaron Kall y McKown.

“Las personas que se beneficiaron con la economía de Obama quedaron fuera. Su audiencia se siente desconectada, relegada”, dijo McKown.

En contenido, el discurso fue leve en políticas concretas o agenda a seguir, pero puso bajo aviso no sólo a los demócratas, sino también a los republicanos, continuando con su imagen de “outsider” y personaje ajeno al establishment político existente.

“Normalmente en estos eventos los discursos son bipartidistas, en este caso fue casi anti-partidista, está dando aviso a ambos lados, a ambos partidos”, dijo Jamie McKown, profesor de gobierno del Colegio del Atlántico. “Esto puede preocupar tanto a demócratas como a republicanos, el partido al que dice representar, porque es posible que si sus ideas no entran en lo que piensa Trump, van a terminar en problemas”.

Para Craig Shirley, historiador presidencial y autor de libros sobre Ronald Reagan, el discurso de Trump sonó casi revolucionario. “Fue una declaración de guerra contra Washington y contra el estatus quo tan cierta como la que las colonias (americanas) hicieron contra el Imperio Británico”.

En opinión de David Ayón, politólogo de Loyola Marymount University, el mensaje “Buy American, Hire American”, unido a la cruzada que Trump hizo durante años para establecer que el presidente saliente, Barack Obama, no era realmente nacido en Estados Unidos, definen una visión clara de lo que él ve como “Americanos”.

“Aquí hay una visión preocupante de lo que es el país. Las encuestas dicen que la mayoría del apoyo que conserva viene de un sector racial específico”, dijo.