Líder republicano quiere impuesto a remesas para pagar muro fronterizo

El republicano indica que se recaudarían alrededor de 1,000 millones de dólares anuales

Guía de Regalos

Líder republicano quiere impuesto a remesas para pagar muro fronterizo

WASHINGTON.- El legislador republicano de Alabama, Mike Rogers, dijo este miércoles que presentará una medida para fijar una “tarifa” en las remesas que envían los inmigrantes indocumentados a sus países de origen, para así financiar la construcción de un muro fronterizo, pero su propuesta de inmediato generó críticas.

Rogers ya había adelantado su idea ayer, durante una audiencia con el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, al indicar que afectaría a los que envían remesas a través de compañías como Western Union y Moneygram.

Según sus cálculos de ayer, un impuesto del 2% a las remesas mexicanas, por ejemplo, generaría mil millón de dólares al año, aunque hoy no precisó porcentajes.

El presidente Donald Trump ha dicho que el muro costaría al menos $10,000 millones de dólares, pero su alto costo ya ha generado escepticismo entre conservadores fiscales en el Congreso.

En su página web, Rogers elogió hoy las medidas ejecutivas de Trump para restringir la inmigración, y afirmó que también él quiere proteger a los contribuyentes estadounidenses “de los enormes costos de la inmigración ilegal”.

El legislador no hace mención de numerosos estudios que destacan las contribuciones de los inmigrantes a la economía, incluyendo los indocumentados.

Rogers explicó que para dar un “empujón” a la construcción del muro fronterizo que prometió Trump, patrocinará el “Acta de Fondos para la Seguridad Fronteriza de 2017” (“Border Security Funding Act of 2017”).

Sin abundar en detalles, Rogers indicó que la legislación, de ser aprobada, exigirá que “los trabajadores ilegales paguen una tarifa sobre el dinero que envían a sus países natales”.

“Este proyecto de ley también fortalecerá las sanciones contra cualquier país que se beneficie del trabajo de inmigrantes ilegales en EEUU”, precisó Rogers.

El comunicado no explica si la legislación afectaría solo a los mexicanos, como sugirió Rogers en la audiencia del Comité de Seguridad Nacional,  ni cómo funcionaría.  Su oficina no ha contestado a preguntas enviadas por este diario.

Se calcula que tan sólo los mexicanos envían remesas por unos $30,000 millones al año a su país.

Sarah Meske, una portavoz de Western Union, dijo a este diario que la empresa no se pronunciará sobre el asunto hasta probablemente después de publicar, mañana jueves, sus ganancias del 2016.

Moneygram no han respondido a una solicitud de comentario.

En declaraciones a este diario, Alex Nowrasteh, analista del Instituto Cato, explicó que el impuesto o “tarifa” sería legal y, de hecho, el estado de Oklahoma ya impone una pequeña cuota en las transferencias de dinero de los inmigrantes indocumentados.

Sin embargo, aunque sea legal, ese impuesto “diezmaría” a las empresas de envío de remesas, además de que canalizaría este servicio al mercado negro internacional u otras formas de intercambio financiero internacional difíciles de rastrear“, señaló.

En todo caso, los inmigrantes encontrarían alternativas para el envío de dinero a sus países, como “bitcoin”, transferencias bancarias, tarjetas de regalo, u otras medidas de bajo costo para evitar el impuesto, según Nowrasteh.

“El ingreso que genere esta medida no logrará pagar por un muro, y no está claro que ésta sea aprobada”, observó el analista.

Durante la contienda, Trump coqueteó con varias ideas para obligar a México a pagar por el muro, o reembolsar a EEUU por su costo, incluyendo la posibilidad de retener las remesas.

Sin embargo, el legislador demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez, dijo a este diario que, en su opinión, Trump habla porque quiere congraciarse con el sector “anti-inmigrante” de su base, al que quiere contentar.

“Trump no entiende quiénes son los inmigrantes, cuánto trabajo y apoyo aportan a la economía estadounidense, o quiénes mandan dinero a sus familias en el exterior. Quiere fijar un impuesto a la economía estadounidense para pagar por un muro que perjudicará a la economía. Es un círculo feo y sin sentido”, afirmó Gutiérrez.

Rogers fue copatrocinador de la llamada “ley del muro” de 2006, que autorizó la construcción de un doble muro en ciertos tramos de la frontera sur, y acusó a la Administración Obama de ignorar dicha ley. Pero el legislador omitió mencionar que el propio Congreso cuestionó la eficacia del muro.

Las declaraciones de Rogers coincidieron con la visita relámpago en Washington del canciller mexicano, Luis Videgaray, quien prevé reunirse esta tarde con los secretarios de Estado, Rex Tillerson, y de Seguridad Nacional, John Kelly, para repasar asuntos bilaterales relacionados con la seguridad.