Dos marchas polémicas: una pro Peña, otra le exige endurecer política ante Trump

#VibraMéxico movimiento que se dice apolítico y #MexicanosUnidos que apoyo al mandatario mexicano coinciden en las calles del país

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Dos marchas polémicas: una pro Peña, otra le exige endurecer política ante Trump

México – Académicos señalaron que las divisiones generadas por las dos movilizaciones previstas para este domimgo representan un beneficio para el Gobierno federal y el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Además, reconocieron que las fuerzas ahí representadas buscarán dar un cause a las luchas políticas de cara a las elecciones del 2018.

La convocatoria de la marcha Vibra México” se dice apolítica y no descarta la crítica al Gobierno federal. En tanto que otra marcha paralela, llamada “Mexicanos Unidos”, convocada por Isabel Miranda de Wallace, busca mostrar su apoyo al Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto.

“Yo creo que la división es inevitable. No creo que beneficie a Estados Unidos, ni a Trump. Aunque si Miranda de Wallace es tan cuidadosa en afirmar que no es una marcha de reclamo a Peña Nieto y prácticamente acepta que se trata de apoyarlo, pues eso le favorece al Presidente”, dijo el profesor Nicolás Loza Otero, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

Por otro lado, entre los convocantes de la marcha “Vibra México” destacan el recto de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Enrique Graue, el Instituto Mexicano para la Competitividad, Transparencia Mexicana, Amnistía Internacional, el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC), entre otros.

“Vibra México” partirá este domingo 12 de febrero del Auditorio Nacional de la capital del país a las 12:00 horas, mientras que “Mexicanos Unidos” saldrá del Hemiciclo a Juárez. Ambas coincidirán en el monumento al Ángel de la Independencia.

“Es lamentable que se junten estas dos marchas. La protesta en contra de Trump no es un cheque en blanco para el Gobierno de Peña Nieto”, indicó el profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Ricardo Espinoza Toledo.

El escenario internacional para México cambió con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. El empresario de Nueva York ha mantenido un discurso agresivo contra el país, quien destina el 80 por ciento de sus exportaciones a Estados Unidos.

Las respuestas de Enrique Peña Nieto al mandatario estadounidense no han sido proporcionales. Esto ha creado diferentes críticas a la postura del mandatario mexicano y dudas sobre la fuerza con la que las autoridades negocian los asuntos comerciales y de seguridad con sus pares estadounidenses.

El profesor del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), José Antonio Crespo, expuso que las divisiones en México tienen una raíz histórica, sin embargo, el evento de este domingo es una muestra de que diversos sectores no son capaces de poner sus diferencias a un lado.

“El éxito de esta manifestación es que haya más gente y exige que podamos dejar del lado por dos horas nuestras diferencias. Los criterios políticos, económicos, ideológicos, nos están desuniendo”, consideró Crespo.

Aún es pronto para predecir el efecto que tendrá Trump en las próximas elecciones de México.

“Dentro de algunos años, tal vez le pongamos una estatua a Trump: es el padre de nuestra segunda Independencia”, dijo recientemente a este medio el profesor del Colegio de México, Lorenzo Meyer.

Las marchas de este domingo han destapado diversas posiciones en cuanto a las políticas que deberían gobernar este país.

Yo creo que esto expresa ya cómo están las cosas. En realidad la marcha es muy de cara a la elección del 2018. Yo creo que la gente de izquierda más vinculada a Ayotzinapa, a los movimientos entre guerrilleros y sociales, y un buen sector de la gente que simpatiza con AMLO, no sólo no van a ir a la marcha, sino que la han descalificado. Y lo hacen porque quieren mantener su identidad, en el escenario político”, explicó el académico Nicolás Loza.

De forma contradictoria, las marchas de este fin de semana que se dijeron apartidistas no tardaron en atraer a actores políticos. Uno de ellos es el presidente del PRI, Enrique Ochoa Reza, quien adelantó a los medios de comunicación, durante su más reciente viaje a los Estados Unidos, que contemplaba unirse a una de las movilizaciones de mañana.

Por otra parte, el sacerdote y activista Alejandro Solalinde ha sido uno de los líderes sociales más críticos contra la marcha.

”Riesgoso ir a una marcha encabezada por la clase política aburguesada y gobiernistas”, publicó el 10 de febrero en su cuenta de Twitter.

En una entrevista con SinEmbargo, el padre cuestionó dónde estaban los actores que ahora marchan cuando se realizaron las movilizaciones contra el gasolinazo en enero.

“Donald Trump es un factor externo. Tiene que ver con la situación de México, en cuanto a que nos brinda una oportunidad para encontrarnos con nosotros mismos, y repensar México, pero no estoy viendo tanto que se procure el bien de México, sino que empiezan a hacer un fondo político para el 2018”, opinó Solalinde en esa ocasión.