General Motors se despide de Europa con una venta millonaria

La automotriz vende Opel y Vauxhall a la francesa PSA, fabricante de Peugeot y Citroën por 2,200 millones de euros
General Motors se despide de Europa con una venta millonaria
María Barra y Carlos Tavares, máximos responsables de General Motors y Grupo PSA (Peugeot-Citroën) acuerdan la compraventa de Vauxhall y Opel./Cortesía, Groupe PSA
Foto: Groupe PSA

General Motors se ha despedido de la mayor parte de sus operaciones en Europa occidental, uno de los mercados más fragmentados del mundo y en el que más difícil es obtener rentabilidad. La automotriz con sede en Detroit formalizó ayer la largamente rumoreada venta de sus marcas, Opel y Vauxhall, al grupo francés PSA, fabricante de Peugeot y Citroën por un total de 2,200 millones de euros (unos $2,33 millones al cambio del lunes).

La compañía francesa también adquiere las actividades de las operaciones financieras de GM Financial junto con la entidad financiera BNP.

El acuerdo deja en manos de la empresa francesa las seis plantas de ensamblaje en varios países del continente y el Reino Unido, cinco fábricas de componentes y un centro de ingenieria en Rüsselheim, Alemania. GM mantiene el centro de ingeniería de Turín (Italia)

Un total de 40,000 empleados de la empresa estadounidense pasan ahora a las filas de PSA que tiene operaciones no solo de venta sino de ensablaje en casi los mismos países. En España, por ejemplo se situa una de las mayores fábricas de Opel, una de Citroën y una tercera más pequeña de Peugeot. Las dos primeras ya tienen planes de desarrollar carros de ambas marcas ya que hace tiempo que las dos automovilísticas cooperan en el desarrollo de carros. El primer ejecutivo del Gurpo PSA, el portugués, Carlos Tavares, trató ayer de calmar a trabajadores y Gobiernos que temen que las redundancias en la producción terminen por costar empleos.

GM deja así de ser la primera o segunda automotriz del mundo porque al perder los 1.2 millones de carros que produce en Europa queda por debajo de Toyota y Volkswagen. Con ello se despide además del 11% de su facturación el año pasado, unos $18,700 millones, pero también de pérdidas crónicas durante más de década y media. GM ha sido dueño de Opel durante 80 años. La incertidumbre que plantea el Brexit y las incógnitas que se ciernen sobre la economía y las relaciones comerciales del Reino Unido con el resto de la UE son factores que pesan sobre la marca Vauxhall.

La empresa americana, presidida por Mary Barra, es más pequeña al dejar Europa occidental pero trata de ser más eficiente y centrarse en el otro gran mercado internacional, China. Barra tiene además otro plan que no es industrial, sino financiero. La operación permite rebajar la colocación de capital y libera $2,000 millones para acelerar la recompra de acciones algo que tiene un efecto alcista a corto plazo que anima a los inversores por más que en el mercado se contemplen estas operaciones como poco rentables a largo e incluso medio plazo.

PSA se convierte en la segunda autromotriz de Europa con una cuota de mercado del 17%, algo que ayudará con unos márgenes de beneficios sobre ventas siempre apretados a unas empresas que tienen que competir con mucho dinero por el último porcentaje de cuota. La empresa espera que Opel/Vauxhall tengan un margen operativo del 2% en 2020, el mismo año en el que esperan un cas flow operativo positivo.

 

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