Hispanos aprovechan la mañana antes del aguanieve

Algunos negocios se mantienen abiertos mientras otros pierden trabajo por trenes limitados
Hispanos aprovechan la mañana antes del aguanieve
Desde temprano los vecinos sacan la nieve de las aceras Foto por Camille Padilla Dalmau

En la mañana que la tormenta Stella obligó a cerrar escuelas y cancelar trenes en la ciudad de Nueva York, algunos de los dueños de negocios hispanos en Bushwick, en Brooklyn, decidieron mantener abiertos sus locales.

A pesar de la nevada, alrededor de las 9:00 a.m. tres personas compraban ingredientes para el desayuno en una bodega en la esquina de las avenidas Evergreen y Greene. “Es necesario trabajar por el dinero”, dijo Alex Guerrero, el dueño del negocio.

Pero el dominicano de 43 años indicó que la mayoría de las personas se prepararon la noche anterior. “La gente se asustó y casi nadie salió por la calle en la mañana, ayer sí vino mucha gente”, indicó Guerrero, agregando que el lunes cerró a las 11:30 p.m., pero que este martes pensaba cerrar después de mediodía. “Está muy feo”, aformó.

Alex Guerreo, dueño de bodega mantuvo su negocio abierto hasta después del mediodía. Foto por Camille Padilla Dalmau

Aunque el sur de la Gran Manzana fue una de las partes menos afectadas, ya que la mayor acumulación de nieve se vio en El Bronx, la tormenta tuvo sí tuvo impacto en vecindarios como Bushwick.

Bolívar Chicaiza, de 43 años, no asistió a su trabajo de construcción interior ya que la línea M que usa para llegar a Manhattan estaba cerrada.

El ecuatoriano y sus compañeros de trabajos entraron a La Isla Cuchifritos cerca de la estación de Central Ave. para tomarse un café y calentarse.

En los cinco años trabajando en el restaurante, Marleny Mejía nunca lo ha visto cerrar. La gerente de 24 años indicó que el movimiento está normal ya que la mayoría de los lugares alrededor estaban cerrados.

“Están viniendo aquí porque saben que está abierto siempre”, dijo la dominicana sobre el establecimiento que lleva vendiendo comida criolla en el área por 23 años.

Marleny Mejía y Luis López trabajan en La Isla Cuchifritos. Foto por Camille Padilla Dalmau

Afuera del restaurante, los policías del cuartel 83, empleados de escuelas públicas, y dueños de hogares limpiaban las aceras con palas. El usual ruido de los trenes sobre la tierra fue remplazado por truenos y ráfagas de viento.

Algunos como Rafael Molina, de 75 años, un portero que viven en el área, no la tuvo fácil este martes. A él le tocaba limpiar la nieve de cuatro edificios donde trabaja, “para que no pueda haber una demanda”.

El boricua Rafael Molina está encargado de sacar la nieve al frente de cuatro casas. Foto por Camille Padilla Dalmau

El grupo Ridgewood Bushwick Senior Citizen Council, una organización sin fines de lucro que ofrece vivienda a personas mayores, andaba en una camioneta azul para limpiar la nieve en alrededor de 65 edificios. “Esto nos pertenece a nosotros y estamos tratando que esté limpio”, dijo María Matos. La dominicana indicó que estaban despiertos desde las 6 de la mañana.

Los vecinos aprovecharon la mañana ya que en la tarde comenzaba a caer aguanieve creando condiciones peligrosas para conducir y caminar. El estado de emergencia de la ciudad seguirá hasta la medianoche, pero se espera que mañana todo vuelva a la normalidad.

 

María Matos y Mario Tirado trabajan con Ridgewood Bushwick Senior Citizen Council Foto por Camille Padilla Dalmau