Primavera da “respiro” a usuarios del tren E con menos ‘homeless’

Con la llegada de las altas temperaturas disminuye la presencia de desamparados en los vagones de esta línea del Subway
Primavera da “respiro” a usuarios del tren E con menos ‘homeless’
Los vagones del tren E se vacían cuando un desamparado ocupa el servicio.
Foto: Ramón Frisneda/ El Diario

El tren E es la línea del Subway con el recorrido bajo tierra más largo de todo el sistema del metro neoyorquino. Y debido a que nunca sale a la superficie, sus vagones son los preferidos de los desamparados para mantenerse calientes durante los meses fríos, lo que provoca gran incomodidad en los usuarios.

Durante el invierno es común ver a los ‘homeless’ durmiendo en los asientos, y como el recorrido de ida y vuelta desde la estación World Trade Center hasta la estación Jamaica Center-Parsons/Archer dura aproximadamente 2 horas y 30 minutos, muchos permanecen por horas en el sistema, en malas condiciones higiénicas y con síntomas de sufrir desórdenes mentales.

Pero con la llegada de las temperaturas primaverales, los pasajeros del tren E esperan tener un “respiro” cuando muchos desamparados ya no permanezcan en los trenes y prefieran deambular por las calles.

Los vagones del tren E se vacían cuando un desamparado ocupa los carros. Foto: Ramón Frisneda

La peste es insoportable, tú no puedes estar en el vagón, es demasiado”, aseguró Nancy Rodríguez, quien por años ha usado esta línea para desplazarse. Esta opinión es compartida por Lina Neira, una colombiana quien se quejó que “sus condiciones higiénicas están horribles, huelen mal y tienen mala presencia”.

Y a los pasajeros del E no sólo les molestan los malos olores, sino que también les preocupa el peligro que muchas veces representan los desamparados con problemas mentales, con quienes se encuentran especialmente en las noches o muy temprano en las mañanas. “La otra vez yo vi a una persona que gritaba y gritaba, y me dio miedo, pensé que se iba a poner agresiva, pero no hizo nada”, contó Neira.  “Se nota que los problemas de salud mental son variados, desde esquizofrenia hasta desórdenes sociales. Es muy difícil tratar con ellos”, agregó Richard Vázquez, otro usuario del metro.

Algunos neoyorquinos incluso temen que los desamparados puedan significar un riesgo para los niños y los ancianos. “Van borrachos, muchas veces van drogados, locos”, comentó la dominicana  Reina Vázquez. “Son gente de problema”.

Los desamparados usan los asientos del tren E para dormir durante el día y la noche. Foto: Iveliz Martel

¿Qué hace la Ciudad?

La Ciudad no puede sacar por la fuerza a los desamparados del metro. Aunque se dispone de albergues en los cinco condados para evitar que estén en el Subway, ellos prefieren los trenes porque dicen que ahí se sienten más seguros que en los refugios. “Traté de vivir en los albergues, pero es muy peligroso (…) te sientes menos que un ser humano”, afirmó Cecelia Grant, quien vive en la calle y es miembro de Picture the Homeless, una organización fundada y dirigida por desamparados.

Al igual que muchas personas sin hogar, Grant usa diariamente los vagones del metro para dormir. “Ahí (en los refugios) hay gente con problemas mentales, de drogas, gente que salió recién de la cárcel y hay gente realmente mala”, indicó.

El Departamento de Desamparados (DHS) aseguró a El Diario que la entidad mantiene una alianza con el Departamento de Policía (NYPD) para aumentar la seguridad en los albergues. Isaac McGinn, secretario de prensa del DHS, afirmó además que esa agencia recorre el metro “incluyendo todas las paradas del tren E, las 24 horas y 7 días de la semana, en sus esfuerzos por llevar a los desamparados a lugares cerrados”.

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Entre tanto, la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) afirmó a través de su vocero, Kevin Ortíz, que no tiene las facultades para sacar a estas personas del metro, a menos que impliquen un peligro para otros pasajeros o para ellos mismos. En esa línea, el NYPD aseguró que sus oficiales realizan operaciones dirigidas a los desamparados en conjunto con la MTA y la organización BRC que se dedica a ayudar a los neoyorquinos que viven en el Subway.

Omar Olivares, un mexicano que vive en Queens y usa el tren E a diario, dijo que ansía la llegada del verano cuando el número de desamparados que se ve en el metro es menor. “Se van a los parques o a otros lugares para refugiarse”, dijo.

Y ante la impaciencia de los usuarios, los desamparados piden compasión: “Desarrollen algo de inteligencia emocional; si ves a alguien durmiendo, déjalo dormir”, dijo Grant. “Dormir es un derecho y si no tenemos un lugar para dormir, ¿dónde se supone que durmamos? No vamos a desaparecer porque somos miles”.

Omar Olivares usa el tren E desde hace años y frecuentemente ve a desamparados en los vagones. Foto: Iveliz Martel