Caminadora contra elíptica: ¿Cuál es tu mejor opción para un gimnasio en casa?

Cinco cosas que debes considerar al buscar una máquina que te haga moverte
Caminadora contra elíptica: ¿Cuál es tu mejor opción para un gimnasio en casa?
Foto: Shutterstock

Si los entrenadores personales insistentes y los contratos que no se pueden romper te ha dejado sin entusiasmo respecto a la idea de inscribirte a un gimnasio, considera adquirir una caminadora de tamaño normal o una elíptica para el gimnasio de tu casa. Cualquiera de las dos puede ofrecerte un ejercicio cardiovascular excepcional, quemando suficientes calorías en el proceso. Pero antes de profundizar en comparaciones de modelos individuales, tendrás que decidir entre los dos tipos de máquinas.

Consumer Reports contactó a Neal Pire y Michael Bracko, psicólogos de ejercicio en American College of Sports Medicine. Por separado, han visto a cientos de usuarios aprovechar al máximo su equipo para hacer ejercicio, y a muchos más convertir su equipo para hacer ejercicio en percheros costosos. Ambos indican que ambas máquinas pueden ser una excelente elección, siempre y cuando la uses. Ellos nos compartieron estos 5 puntos a considerar al elegir entre estos dos aparatos para el gimnasio de tu casa:

1. Mide el espacio en tu casa

“Antes siquiera de poner los pie en una tienda, les digo a las personas que midan el espacio en donde usarán la máquina”, dice Bracko. La mayoría de las caminadoras y elípticas en las pruebas de Consumer Reports ocupan de 15 a 20 pies cuadrados de espacio.

Las elípticas tienden a ser más angostas, normalmente entre 8 a 12 pulgadas. “Pero si necesitas hacer algo más que ejercicio en ese espacio, considera una caminadora plegable”, añade Bracko. A pesar de que es cierto que la mayoría de las caminadoras en nuestros análisis se doblan para guardarlas, no todas se pliegan fácilmente, y la acción de desplegar tu máquina antes de cada entrenamiento puede crear un obstáculo más que tienes que superar antes de usar la máquina.

2. Prueba las máquinas, y a ti mismo

Pire recomienda probar ambos tipos de máquinas, y tu compromiso, antes de adquirir un equipo costoso. “Enero es un buen momento para obtener una membresía de prueba en un gimnasio, ya que normalmente tienen ofertas para lograr tus resoluciones”, indica. Una vez que estés ahí, Pire recomienda usar ambas máquinas para ver cómo te sientes, pero igual de importante es que veas con qué frecuencia asistes. “Si te das cuenta que vas de 3 a 5 veces por semana durante un mes o dos, puedes sentirte cómodo sabiendo que puedes hacer el mismo compromiso después de adquirir una caminadora o elíptica”.

Bracko resalta la importancia de usar cada máquina durante un largo tiempo antes de decidir cuál es la que es mejor para ti. “A mí personalmente me gustan las elípticas porque el ejercicio es atractivo, pero siempre he notado que me molestan las pantorrillas”. Ese tipo de observación es difícil de hacer con una prueba breve en una tienda de artículos deportivos, y ninguna máquina es fácil de devolver.

3. Considera la salud de las articulaciones y los huesos

Si has escuchado que el impacto de una caminadora es malo para las articulaciones, piensa de nuevo. “La mayoría de nosotros camina todo el día”, dice Pire. “Siempre puedes encontrar una forma de caminar o correr en una caminadora sin lastimarte”. Bracko añade que, “si estás relativamente saludable, correr en realidad es bueno para las articulaciones y hace que los huesos estén más fuertes porque desarrollas densidad ósea”.

Ambos expertos están de acuerdo en que las máquinas elípticas proporcionan un ejercicio de menor impacto, pero eso realmente debe ser un aspecto a considerar solo si sufres de osteoartritis o si tienes una lesión subyacente, como un menisco roto. Pero existen otras razones para considerar una elíptica, particularmente para las mujeres. “La acción de jalar las barras de una máquina elíptica ayuda a fortalecer la columna torácica”, dice Bracko. “Eso es importante porque normalmente es el primer lugar en donde las mujeres desarrollan osteoporosis”.

4. Piensa en el ruido

“Siempre recomiendo a las personas que no escatimen en su máquina si no es necesario”, dice Pire. Una razón para esto es que los modelos más costosos normalmente ofrecen una construcción más sólida que resulta en menos ruido. “Obviamente tienes que considerar el ruido si vives en un apartamento o un condominio”, añade Bracko, “pero, también debes considerar una elíptica menos ruidosa sobre una caminadora si tienes niños pequeños en casa”. Cualquiera con niños pequeños en casa sabe lo difícil que puede ser hacer tiempo para el ejercicio, lo último que necesitas es una excusa más para no moverte.

5. Pregunta a los profesionales

Si no estás casado con ninguna máquina, considera preguntarle a un distribuidor con buena reputación para que te ayude a decidir. “Visita una tienda que en realidad se especialice en equipo de acondicionamiento físico”, sugiere Pire “no una cadena de tiendas grande con una sección de artículos deportivos”.

Pire destaca que los profesionales estarán bien informados y pueden ayudarte a tomar una decisión personalizada con base en tu cuerpo y tus metas de entrenamiento. Y antes de comprar, analiza las opciones de garantía y servicio que ofrecen. “He escuchado demasiadas historias de horror acerca de máquinas que se descomponen”, indica Pire. Si aún estás indeciso, él sugiere optar por la máquina con la garantía más completa y más extensa en la caminadora.

– Paul Hope