Las lesiones según cada deporte y cómo evitarlas

Cada año en Estados Unidos, aproximadamente tres millones de niños y adolescentes se lastiman practicando alguna actividad deportiva

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Las lesiones según cada deporte y cómo evitarlas
Las lesiones en codos o rodillas son comunes durante las caídas y golpes que se presentan en los encuentros de fútbol.

A pesar de haber llevado su casco de protección, Sophia Amaya sufrió un accidente en el lugar que menos esperaba: el puck de hockey impactó en el lóbulo de su oreja izquierda causando una profunda ruptura del tejido de la piel que requirió la suturación de cinco puntos, a manos de un cirujano plástico.

“Me asusté mucho al ver tanta sangre y pensar que hubiera podido mutilarle el lóbulo de su oreja… y estuve muy afligida ante la incertidumbre de que el golpe le hubiera afectado la audición. Pero, gracias a Dios, el daño fue solo externo y hoy no tiene ningún rastro de la laceración”, cuenta Cristina Amaya al recordar “uno de los peores incidentes” que hasta la fecha he experimentado en los más de 10 años que su única hija viene practicando el hockey en línea y sobre hielo.

“Como padres siempre hemos estado al pendiente de todas las medidas de seguridad para que ella practique el deporte que más le gusta”, asienta la madre colombiana. “Pero lo cierto es que, en todo deporte, nuestros hijos están siempre en riesgo de sufrir un accidente repentino o una lesión típica del deporte que se practica”.

¡Ciertamente! Datos de la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) muestran que cada año en Estados Unidos, aproximadamente 3 millones de niños y adolescentes menores de 14 años de edad se lastiman practicando algún deporte o participando de actividades recreativas. A su vez indican que más de 775,000 son atendidos en las salas de emergencia por lesiones relacionadas con las prácticas deportivas.

Las lesiones más comunes

La medicina deportiva han identificado las siguientes lesiones comunes:

Béisbol. Lesiones en los ligamentos de hombros y codos.

Fútbol o balompié. Desgarre de músculos, tendones o ligamentos; calambres; esguince de tobillo; lesiones en el ‘ligamento cruzado anterior’ (LCA) de rodillas y tobillos; fractura de huesos, particularmente de la clavícula; raspaduras; golpes en la cabeza y otras partes del cuerpo.

Fútbol americano. Además de las que se presentan en el soccer, en el fútbol americano se dan las contusiones en hombros, piernas y cabeza, debido al agresivo contacto corporal que exige este deporte.

Tenis. Caídas; raspaduras en rodillas y codos; golpes con la pelota en ojos, cabeza y otras partes del cuerpo y lesiones en ligamentos de hombros y muñecas.

Gimnasia artística. En las niñas  las lesiones se dan en rodillas y pies, mientras que en los niños en manos, muñecas y hombros. Y en ambos se presentan esguinces, distensiones y contractura muscular.

Prevención, prevención, prevención

El fisioterapista Nicholas M. Licameli, basado en Clifton, Nueva Jersey, señala que la prevención es clave para evitar las lesiones en los pequeños deportistas. Entre las medidas preventivas están el asegurarse que realicen los ejercicios de calentamiento y estiramiento antes de cada práctica y estar al pendiente de cualquier accidente que tengan (por menor que sea), así como de las quejas de dolor en cualquier parte del cuerpo.

“Si queremos que nuestros jóvenes atletas disfruten de estar activos durante el resto de sus vidas, necesitamos ser proactivos”, recalca Licameli. “Buscar la evaluación de un fisioterapeuta calificado [en el caso de algún accidente o molestia corporal tras la práctica] es importante, ya que todo individuo es diferente y requiere de una evaluación minuciosa”.

“El menor evaluado recibirá un programa de ejercicio prescrito para su caso y contextura corporal, que asegurar que él o ella permanezca activo en el deporte que gusta. Ver a un fisioterapeuta antes de una lesión puede ser lo mejor para la actividad recreativa o futura carrera del joven deportista”, agrega el fisioterapista.

Para prevenir las lesiones graves, Licameli dice que los padres deben estar atentos a ciertas llamadas de alerta que indican que deben retirar al niño o adolescente de las prácticas.

Un dolor que dura más de 2 o 3 días, el entumecimiento u hormigueo en la zona lesionada, dificultad para caminar, dolores de cabeza frecuentes, mareos, náuseas, fatiga, pérdida del apetito, insomnio, ansiedad o enfermarse con frecuencia, son algunas de las señales de alerta”, especifica el fisioterapista.

Cómo protegerlos

Facilitarle al menor el equipo de protección o seguridad del deporte que practica es otra de las medidas  clave en la prevención de las lesiones. Y no basta solo con comprarlo, es responsabilidad de los padres acostumbrarlos a que usen todos los accesorios de protección tanto en los encuentros deportivos como en las actividades recreativas que realizan fuera de las canchas.

Estos son los accesorios básicos de seguridad:

Casco. Indispensable en ciclismo, fútbol americano, hockey, patinaje, patineta, equitación, béisbol y softball.

Rodilleras y coderas. Indispensables en hockey, ciclismo, patineta y patinaje.

Muñequeras. Indispensables en hockey, patinaje y gimnasia artística.

Canilleras. Básicas en fútbol y hockey.

Protector visual. Indispensable en natación, waterpolo, squash, racquetbol y lacrosse. Igualmente, en todo menor que usa gafas o lentes de contacto.

Protector bucal. Indispensable en el fútbol americano, hockey y lacrosse.

Pechera y protector inguinal. Básicos en fútbol americano y hockey.