NYC acusa de prácticas ilegales a tres concesionarios más de carros usados

Los vendedores son todos de los mismos dueños y están en Brooklyn

NYC acusa de prácticas ilegales a tres concesionarios más de carros usados
Gloria Rodríguez, es una de las víctimas de las prácticas engañosas de uno de los concesionarios ahora acusados en Brooklyn./A. B. N.
Foto: El Diario

El departamento de Asuntos de Consumidores (DCA) ha acusado formalmente a cinco concesionarios de carros usados en Brooklyn por prácticas engañosas e ilegales de las que fueron víctimas al menos 75 personas. Según la titular de este departamento, Lorelei Salas, todos los concesionarios son de los mismos dueños, Yacub Mohamed y Abdel Suliman. Tres de ellos están operando en East New York– USA1 Auto Sales, Lenden Used Car Sales y D&A Guaranteed Auto Sales– mientras que los otros dos, Linden Used Cars y Mosulei Group, tienen licencia pero no están operativos.

Las acusaciones de este departamento se verán en la Oficina Administrativa de la Ciudad de Juicios y Audiencias (OATH) y se demandan $1.2 millones en multas y restituciones para esos 75 consumidores que han protestando. En caso de que haya más posibles víctimas que puedan sustanciar sus acusaciones se actualizará el monto de la queja. La ciudad está viendo cómo revocar las licencias de estos concesionarios. Por primera vez se va a buscar una restitución a las víctimas por parte de las compañías financieras, Credit Acceptance, Clover Commercial y Westlake Financial Services, por la calidad subprime de sus préstamos y las altas tasas de interés.

Es la segunda vez que el DCA inicia un caso por estos motivos, el primero fue en marzo pasado contra el concesionario Major World.

Según Salas, la mayoría de las víctimas de las ventas de estos carros son personas de bajos ingresos y minorías que fueron engañados al ser atraídos a los concesionarios con publicidad que anunciaba unos precios que en realidad eran mucho más elevados (a veces más del doble). Además, los carros no eran totalmente seguros y los concesionarios evitaban que los compradores los manejaran antes de comprarlos o inspeccionarlos, como exige la ley de Nueva York.

Gloria Rodríguez, residente en El Bronx pero que se desplazó a Brooklyn atraída por el precio del carro que quería, explicaba ayer que no solo terminó pagando $24,000 por un Dodge (con cuotas de $490 al mes por una tasa cercana al 25%) cuando pensó que iba a pagar un máximo de $6,000. No leyó el contrato porque le apuraron para que lo firmara. Peor aún, el carro hacía un ruido que en el concesionario consideraron normal y no se lo arreglaron. “Cuando el mecánico al que llevé para que lo revisara lo vio me dijo que él no lo iba a tocar, que lo mejor era que lo devolviera”, explicaba. “El carro había sufrido un accidente pero eso nunca me lo explicaron”, dijo.

Los investigadores del DCA también han encontrado que no solamente no se explicaban las condiciones financieras de los contratos sino que también se llegaban a esconder algunos de los puntos. Salas explicaba que muchos de los clientes salían sin la copia del contrato hasta semanas después por lo que no podían disputar precios o altas tasas de interés.

Quejas

Desde mediados de 2013 se han recibido 5,500 quejas sobre concesionarios de carros usados.

Si tiene algo que reportar en este sentido llame al 311 y le atenderán en el idioma que usted hable.