Número récord de quejas por ruido contra bares y discotecas de NYC

En cinco años se han duplicado las protestas que recibe el servicio 311, llegando a casi 180,000 anuales
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Número récord de quejas por ruido contra bares y discotecas de NYC
Los bares se han convertido en una de principales fuentes de ruido en la ciudad.
Foto: Getty Images

En una ciudad donde conviven el traqueteo del Subway, las constantes sirenas del tráfico o el estruendo de los trabajos de construcción, los neoyorquinos dijeron basta y quieren hacer todo lo que esté en sus manos para acabar con gran parte del ruido: los establecimientos nocturnos. Los bares y discotecas la Gran Manzana están recibiendo un número récord de quejas.

Jamás se habían reportado tantas molestias por culpa del alboroto creado en estos establecimientos como ahora. De hecho, los números de protestas se han multiplicado por dos, según un reporte publicado por la oficina del Contralor estatal.

En 2015, el 311 recibió 179,394 llamadas, lo que supone 90,000 más que en 2o10. Sin embargo, no todas ellas se transfieren a la Policía, por lo que la mayoría de esas llamadas terminan siendo balas perdidas.

Esta es la gráfica que muestra la evolución de las quejas entre 2010 y 2015, enseñando en azul el número de quejas que terminan por llegar a NYPD, mucho menor del total, que aparece en naranja.

Office of the New York State Comptroller
Office of the New York State Comptroller.

Según el controlador estatal Thomas Di Napoli, la responsabilidad es del NY State Liquor Authority, que es la encargada de tomar represalias frente a los que recurren en violaciones de los estándares de ruido. La mayoría de protestas se concentran en 277 localidades, que tienen de media al menos 100 quejas por el alto número de decibelios. El problema es que no les importa, porque no les hacen nada, y Di Napoli quiere cambiar esto.

“Hay muchos establecimientos con cientos de quejas contra ellos que no han tenido que enfrentarse a ningún tipo de repercusión“, indicó el Contralor. “Por el bien de los neoyorquinos, necesitamos tomar más acciones para acabar con el ruido de discotecas y bares”.