¿Por qué López Obrador quiere ir solo para las elecciones del 2018?

Analistas no se lo recomiendan
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¿Por qué López Obrador quiere ir solo para las elecciones del 2018?
Andrés Manuel López Obrador, líder izquierdista

MÉXICO.- El líder y fundador del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, podría ir directo a “un precipicio” si insiste en continuar su camino casi en solitario para contender a la presidencia en 2018, sólo  con el apoyo de un pequeño partido (el PT), y excluir al resto de la izquierda mexicana, observaron analistas.

“Su sectarismo puede ser desastroso para su causa”, observó el politólogo de la Universidad Autónoma Metropolitana, Jorge Javier Romero. “Es evidente que de ahora en adelante van a comenzar a formarse una coalición en su contra y todos los intereses fácticos se van a aliar y tiene pocas ventajas al no tener aliados, salvo vender a su partido como una fuerza de pureza, lo cual es ridículo”.

López Obrador rechazó el pasado domingo la oferta de formar una sola fuerza de izquierda que propusieron el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, y la dirigente del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Alejandra Barrales, tras la derrota común frente al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y sus aliados en el Estado de México.

Sus razones fueron reiterativas. Dijo que el resto de los partidos del país no son más que “paleros del régimen” y no están a la altura de su proyecto por  ser “inmorales” frente a las alianzas electorales y que los otros izquierdista no son izquierdistas por “deshonestos” y por no tener un sincero “amor por el pueblo”.

“Los corruptos no son de izquierda”, remató en el III Congreso Nacional Extraordinario de Morena para sorprender a más de uno: hacía poco en el Estado de México había propuesto a los perredistas declinar a su favor cuando el candidato de éstos, Juan Zepeda, comenzó a repuntar en las encuestas.

“En el sistema político mexicano nadie puede ganar la presidencia por si solo”, observó José Fernández Santillán, analista del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). “El problema con López Obrador es que no tiene espíritu de conciliación y no quiere sombras en su discurso de tachar a los que lo apoyan como buenos y a los que no como malos y oligarcas”.

A ojos del politólogo Romero, la izquierda mexicana perdió imagen como democrática y reformista debido a los constantes enfrentamientos internos y quedó sólo el caudillo con un poco más de fuerza, aunque con un discurso más vago y conservador: no tiene una posición abierta sobre el aborto o la igualdad de derechos homosexuales ni una reforma fiscal progresista y no quiere a nadie que lo empuje a ello: por eso va solo.

“Los caudillos, como buenos demagogos, no les gusta compartir glorias como salvadores de la Patria”.