Panorama sombrío para indocumentados

La Administración Trump acabó con el sueño de los padres sin papeles con hijos nacidos aquí
Panorama sombrío para indocumentados
El Departamento de Seguridad Interna anunció la muerte de DAPA, el programa a favor de padres indocumentados que impulsó Obama.

El jueves 15 de junio el Departamento de Seguridad Interna anunció la rescisión definitiva del programa DAPA (Deferred Action for Parents of Americans). Como recordaremos DAPA fue establecido por el presidente Obama antes de las elecciones de 2014, pero nunca se pudo implementar ya que una demanda presentada por 26 estados de la Unión Americana logró bloquear su puesta en efecto. La finalidad de DAPA era similar a la del programa DACA para estudiantes indocumentados que fueron traídos a los Estados Unidos siendo menores de edad.

De haberse implementado DAPA hubiera aplazado la posibilidad de una deportación y dotado de números de seguro social y permisos de trabajo a más o menos 5 millones de inmigrantes no autorizados que son padres de ciudadanos estadounidenses o residentes legales. La misma noche que fue anunciada la cancelación de DAPA, se dió a conocer que el programa DACA implementado por el presidente Obama ese mismo día, hace exactamente 5 años, se mantenía vigente.  Este segundo anunció fue recibido con satisfacción por los “Soñadores”  y la comunidad pro inmigrante pero la alegría duró poco.

Al día siguiente el departamento de seguridad interna aclaró que aunque el programa se mantenía vigente “por ahora” no significaba que se había tomado una determinación definitiva sobre el tema. En otras palabras, puede ser cancelado en cualquier momento.

Aunque el anuncio de que DACA sigue vigente es una noticia que alivia momentáneamente la ansiedad de los “soñadores”. Con  la cancelación de DAPA, sumada a las declaraciones de Thomas Homan, director de La Oficina de Inmigración y Aduanas que declaró recientemente que los inmigrantes ilegales deberían estar asustados, queda oficialmente abierta la cacería de inmigrantes no autorizados, y la administración de Trump rompe definitivamente con la política que anunciara meses atrás de deportar solamente a los “Bad hombres”.

De hecho, en la práctica ya sabíamos que está administración no estaba enfocada solamente en los inmigrantes no autorizados con antecedentes penales, sino que ya venía deportando personas sin ningún récord criminal, pero al menos hasta ahora lo negaban veladamente. Ahora ya es oficial, cualquier inmigrante no autorizado será sujeto a cárcel, proceso judicial y deportación sin consideración alguna de sus antecedentes e historia dentro de Estados Unidos.

Los “Dacamentados” por ahora tienen un poco de tranquilidad, pero al señalar el gobierno que no ha tomado una resolución final crea un ambiente de incertidumbre y de miedo, que obviamente es una táctica para obligarlos a mantenerse pasivos ante la deportación de sus padres, hermanos, familiares y amigos.

Se vienen horas negras para la comunidad no autorizada, sobretodo si se aprueban los fondos requeridos por el Departamento de Seguridad Interna para pagar por más espacios en las prisiones y mayor número de jueces y oficiales de Inmigración. La agenda de odio del movimiento anti inmigrante está ganando está guerra.