La astrofísica ciega de Puerto Rico que descubre los secretos del Universo “escuchando” las estrellas

Una retinopatía hizo que la investigadora Wanda Díaz Merced perdiera la vista. Valiéndose de una metodología que no usa la visión sino el sonido, logró descubrir fenómenos invisibles para el ojo humano

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La astrofísica ciega de Puerto Rico que descubre los secretos del Universo “escuchando” las estrellas
Díaz Merced comenzó a sufrir de prediabetes desd que tenía 7 años de edad.

Ya desde muy pequeña, la puertorriqueña Wanda Díaz Merced soñaba con algún día llegar a las estrellas.

Junto a su hermana, que pasaba mucho tiempo en cama debido a una discapacidad, jugaba a viajar hacia lo desconocido en una nave espacial.

Su interés por la ciencia la llevó a estudiar Física en la Universidad de Puerto Rico.

Pero justo cuando estaba en medio de sus estudios, una retinopatía diabética la dejó ciega y puso en peligro su carrera científica, basada en la observación directa de fenómenos astronómicos.

Su enfermedad no solo no puso un punto final a su ambición profesional, sino todo lo contrario: la empujó a buscar una forma alternativa de ver las estrellas.

Hoy, gracias al uso de una metodología de análisis de datos que se conoce como sonificación, Díaz Merced puede observar el espacio mediante el sonido, y descubrir información que resulta invisible al ojo humano.

Volumen y ritmo en vez de líneas y colores

“Me recomendaron cambiar de carrera. ¿Cómo podría yo cursar astronomía si no podía visualizar la información?”, recuerda Díaz Merced en conversación con el programa Outlook del Servicio Mundial de la BBC.

“Mis notas no eran muy buenas y no me podía desempeñar bien en las clases. Me di cuenta también de que mi acceso a la información era muy limitado en comparación con el de los videntes, independientemente de si disponía o no de traducciones en Braille o de que podía usar los lectores de pantalla”, dice.

La astrofísica continuó con sus estudios, decidida a no rendirse ante las dificultades.

Y fue gracias a un científico informático que conoció en un programa de prácticas en la NASA para estudiantes discapacitados, que tuvo acceso al método de estudios científicos denominado sonificación.

El método traduce la información en sonidos, de un modo similar al que lo hace la visualización.

Mientras esta última usa elementos como las líneas, las formas y los colores para traducir los datos, la sonificación utiliza las propiedades del sonido como el volumen, el tono y el ritmo.

“Lo que la gente ha podido hacer en gran medida visualmente durante cientos de años, ahora lo hago usando el sonido”, dijo la astrofísica durante un charla TED.

El poder de ver con el sonido

Lo interesante de esta aproximación es que, paradójicamente, según descubrió la astrofísica, usar el sonido permite descubrir más información que la que se obtiene solo visualizando los datos.

De esta manera, el método, además de ayudar a los no videntes, puede apoyar a los astrónomos en general a descubrir variaciones en los patrones que de otra manera son muy difíciles de detectar.

“Esta capacidad de transformar los datos en sonidos le da a la astronomía un enorme poder de transformación. Y el hecho de que una disciplina que es tan visual puede mejorarse para incluir a todos los que estén interesados en lo que hay en el cielo es muy alentador”, dice Díaz Merced.

Además de sus investigaciones en astronomía, la científica se esfuerza por facilitar el acceso a la información y crear oportunidades en el campo de la ciencia para otras personas con discapacidad.

Actualmente, trabaja en la Oficina de Astronomía para el Desarrollo del Observatorio Astronómico de Sudáfrica, donde usan técnicas y métodos de análisis de sonificación con alumnos ciegos.

“La ciencia es para todos. Pertenece a la gente y debe estar disponible para todo el mundo, porque todos somos exploradores naturales”, dijo en su charla TED.

“Si limitamos a las personas con discapacidad a participar en la ciencia, separaremos nuestros vínculos con la historia y la sociedad”.

Si a las personas con discapacidad se les permite acceder al campo científico, sucederá una enorme y titánica explosión de conocimientos“, concluye la investigadora.