¿Por qué no podemos despegarnos del teléfono celular?
Hay una cosa de infancia por la cual necesitamos tener el móvil constantemente en nuestras manos y revisándolo
En los últimos años, con la proliferación de los smartphones, mucha gente ha desarrollado una gran dependencia a los teléfonos móviles, a tal grado que deben estar revisando constantemente si tenemos algún mensaje o notificación de las redes sociales.
De hecho, recientemente se acuñó el término nomofobia para aquellos que experimentan una terrible sensación de ansiedad cuando se acaba la batería del celular y no tienes cargador a la mano o cuando se olvida en teléfono en casa.
¿Qué hace que muchas personas desarrollen cierta dependencia a los teléfonos celulares? La respuesta la encontramos si nos remontamos a la infancia, cuando sentimos apego a nuestros padres porque entendemos que son fundamentales para nuestra supervivencia.
Lo mismo sucede cuando somos adultos, pues solemos desenvolvernos de mejor manera con personas a las que sentimos cercanas, pues nos transmiten seguridad. Cuando no estamos cerca de ellas, buscamos cosas para sustituirlas, y una de ellas es el teléfono celular.
Otro punto por lo que nos esclavizamos a los celulares es que se han convertido en un medio de comunicación social, pues estamos cercanos a familiares y amigos mediante las redes sociales y también, porque ahora podemos almacenar fotos, videos y otro tipo de información que consideramos preciada, lo cual lo hace un objeto de apego.