Ignacio Matus tenía la habilidad para desmenuzar los partidos, y la influencia para cambiar entrenadores

Sin duda, un cronista de época que tuvo mucho poder en el periodismo deportivo mexicano
Ignacio Matus tenía la habilidad para desmenuzar los partidos, y la influencia para cambiar entrenadores
Ignacio Matus, durante el reconocimiento Glorias de la Cronica Deportiva en noviembre de 2016.

La muerte del periodista deportivo Ignacio Matus el miércoles a los 85 años fue una noticia triste en el ámbito del futbol mexicano, porque “Don Nacho” fue un cronista deportivo de leyenda, proveniente de una era que hoy genera nostalgia a muchos aficionados.

Equipos de futbol mexicano, comunicadores y también exfutbolistas que llegaron a conocerlo expresaron su pesar por el fallecimiento del hombre que trabajó en 11 Copas del Mundo.

“Hoy murió uno de los mejores periodistas de México, gran amigo y compañero de mi vida en el futbol. Ignacio Matus. Mis condolencias y cariño”, escribió en sus redes sociales Enrique Borja, mítico goleador de la liga mexicana en los 60 y 70.

Fue en las páginas del diario Esto, el más popular de los periódicos deportivos que ha habido en México, donde Matus plasmó su vida en el futbol. Desde esas páginas, él hizo conexión con los lectores a través de las décadas, relatando las hazañas en la cancha, los Clásicos del futbol mexicano, las sacudidas de la Primera División y las expediciones de la selección mexicana a eliminatorias y Mundiales.

“El legado que creo que deja el periodismo de Matus es su manera de escribir, en especial el género de la crónica que hoy se ha perdido por la inmediatez del periodismo online”, comenta el periodista deportivo Ricardo Sánchez, quien trabajó bajo Matus en la década de los 90 en la redacción del Esto.

“Matus te hacía vivir el partido como si estuvieras en la tribuna por la manera en que te desmenuzaba los aspectos tácticos, sabía encontrar el punto de quiebre”.

Sánchez también dice que Matus, cuyas crónicas desde el Mundial de Chile 1962 empezaron a ser muy aplaudidas en México, siempre les decía a los reporteros jóvenes que no se debía de manifestar preferencia por algún equipo, que los goles no debían de celebrarse y que no era recomendable establecer relaciones de amistad con los futbolistas.

“En el manual, Matus sí tenía una moral periodística”, comenta Sánchez, exeditor de deportes en prácticamente todos los diarios de circulación nacional en México.

Sin embargo, tristemente, Don Nacho llegó a abusar de su influencia en el futbol mexicano.

“Llegó a tener tal poder que podía poner y quitar directores técnicos de los equipos o traer a jugadores del extranjero mediante campañas periodísticas en el Esto”, revela Sánchez. “En la redacción del Esto bromeaban que su casa había sido construida con cemento Cruz Azul, literalmente, por la manera en que apoyaba a ese equipo”.

En esos años 90, hizo su aparición el diario Reforma, que en opinión de Sánchez tuvo una gran aportación para empezar a romper con el modelo de la vieja guardia del periodismo mexicano plagado de corrupción y del que Ignacio Matus fue partícipe.

Por último Sánchez dice que el final de Matus en el venerado Esto fue triste porque le dieron una “puñalada” por la espalda mientras se encontraba en la cobertura del Mundial de Francia 1998, obligándolo a refugiarse en el diario deportivo Ovaciones.