Opinión: ¿Cuántos huracanes derribarán la maldad en Puerto Rico?

La crisis en Puerto Rico une al gobernador de la isla y a sus "arribistas", sostiene escritor guatemalteco
Opinión: ¿Cuántos huracanes derribarán la maldad en Puerto Rico?
El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Roselló, ofrece declaraciones al interior del barco hospital de la marina estadounidense USNS Comfort en el puerto de San Juan.
Foto: Jorge Muñiz / EFE

Hemos estropeado -como sociedad post industrial- el equilibrio ecológico de nuestro planeta. Bajo la paradoja del Efecto Mariposa, este año -por el calentamiento global- se fracturó la Antártida y quedó a la deriva uno de los iceberg más grandes que este documentado. Como consecuencia, en el Caribe se produjo uno de los huracanas más devastadores de los que se tenga registro; el huracán María, que arrasó Puerto Rico. Quien diga lo contrario puede intentar esconder la cabeza como una avestruz pero la realidad por evidente es necia; allí están las mediciones de la temperatura en el planeta.

En la escala Saffir-Simpsonm para medir huracanes tenemos el grado 5, el cual se considera como catástrofe, por la fuerza destructiva del viento y la cantidad de agua que arrastra. Sin embargo, el Huracán María que arrasó la isla de Puerto Rico, sobrepasó con creces las mediciones pre establecidas, en consecuencia los debemos considerar más que una catástrofe de orden natural.

Pero lo peor de esta catástrofe es la acción aberrante que contiene la lógica irracional del capital. Entonces, si la catástrofe natural crea caos y dolor, la calamidad que provocan las autoridades, véase: Ricardo Rosselló, gobernador de Puerto Rico y la pandilla de arribistas que él representa, es cien o mil veces más devastadora que el huracán como fenómeno del cambio climático.

Porque la sed de una sola persona en Puerto Rico no tiene que ser causa para el enriquecimiento fraudulento de estas personas. Debo escribir palabras certeras para condenar a estos personajes de la política, a quienes solo les interesa la acumulación de dinero. Ellos encarnan la más limitada forma de la condición humana: la codicia. Porque en su “juego” de estira y empuje tienen desabastecidos los puertos y la ayuda humanitaria no llega a las personas necesitadas. Es ayuda humanitaria porque la ruina que crea un fenómeno natural rompe la redes sociales en todos los órdenes. ¿Lo entenderán?, o ¿la miseria espiritual que tienen no les permitirá comprender un gesto de solidaridad?

Por allí, algún mediocre me puede argumentar sobre la condición política que tiene Puerto Rico con relación al gobierno federal de USA, pero esto tampoco puede ser causa para detener la ayuda humanitaria.

En lo personal tengo muchos amigos y amigas -grandes creadores de literatura y arte- en Puerto Rico, quienes me comentan las extremas condiciones de precariedad que están viviendo.  Por eso debo crear frases solidarias, como un gesto a tiempo para todas ellas y demás personas sencillas.

Además, debo y puedo condenar, desde la posición de la dignidad, a la estirpe de personajes como Ricardo Rosselló, quienes impelidos por la mísera avaricia son capaces de negarle un vaso de agua al prójimo, porque su limitada ambición no le permite comprender que el espíritu creador de lo humano estalla ante el gesto noble.  Ellos -los arribistas- resolverán su vida en el infierno particular por cada día de hambre o sed un puertorriqueño. Nunca más un huracán de la condición humana.

(Armando Rivera, escritor, poeta, periodista de viajes y columnista de opinión en el diario Carretera News de Guatemala)