Un año después de victoria de Trump, mujeres y minorías ganan escaños en diversos estados

Según expertos, el "efecto Trump" explica el número sin precedente de mujeres candidatas en todos los niveles del gobierno
Un año después de victoria de Trump, mujeres y minorías ganan escaños en diversos estados
Elizabeth Guzmán (izquierda), y Hala Ayala (derecha), hicieron historia al ser las primeras latinas en ganar escaños en la Cámara de Delegados en Virginia. Fotos: suministradas

WASHINGTON – Un año después de la inesperada victoria del presidente Donald Trump, las mujeres y las minorías dieron su propia sorpresa en los comicios del martes pasado, ganando espacios en puestos locales y estatales, como señal del hartazgo con la cultura política actual.

Los comicios dieron un fuerte impulso a los demócratas, y la paliza contra los republicanos fue notable en Virginia y Nueva Jersey, donde las mujeres y las minorías surgieron como nuevas estrellas del partido.

Aunque continúa el cómputo de votos en Virginia, al menos 32 mujeres ganaron escaños en puestos locales estatales, todas aupadas por grupos progresistas y feministas, entre éstos “Emily´s List”.

De entre las decenas de mujeres que ganaron, al menos ocho son de origen latino, en estados como Virginia, Georgia, Michigan, y Washington.

Los comicios también dieron por ganadores a decenas de candidatos afroamericanos y asiáticos -entre éstos una refugiada vietnamita-, y varios transgénero.

“A un año en la era de Trump, la lucha continúa. Juntos, demostramos que los candidatos progresistas son el futuro y son capaces de ganar. Seguiremos apoyando a candidatos que representan lo mejor de nuestro país y sus mejores valores”, dijo Joe Dinkin, presidente del “Partido de las Familias Trabajadores”, que aupó a numerosos candidatos.

Según Jennifer L. Lawless, profesora de Gobierno y directora del Instituto de Mujeres y Política de American  University,  el “efecto Trump” no sólo empujó a las mujeres a lanzarse a la política por primera vez, sino que éstas se postularon en todos los niveles del gobierno.

Citó como ejemplo que 53 mujeres figuraron en las papeletas de votación en Virginia, un incremento del 18%, mientras que 79 lo hicieron en Nueva Jersey, un aumento de casi el 10% respecto a 2013.

Nuevos rostros, más diversidad en Virginia

Este diario entrevistó hoy en exclusiva a Elizabeth Guzmán y Hala Ayala, dos demócratas latinas que hicieron historia al ganar escaños en la Cámara de Delegados de la asamblea estatal en Richmond (Virginia), desbancando a rivales republicanos más poderosos y mejor financiados.

“El martes mandamos el mensaje de que no vamos a darle cabida al odio y la división en Virginia, que le damos la bienvenida a la diversidad porque eso nos hace un gran estado… mi esperanza es que los latinos entiendan la importancia de su voto y sigan acudiendo a las urnas”, dijo Guzmán, de origen peruano.

“Cuando tenemos a un presidente que quiere explotar las divisiones, tenemos la oportunidad de seguir abogando por los asuntos que importan, de volver a las raíces de nuestro partido, defendiendo a la clase trabajadora”, enfatizó Guzmán.

La demócrata Elizabeth Guzmán ganó un escaño en la Cámara de Delegados de Virginia con la ayuda del voto hispano. Foto: suministrada

Guzmán emigró a EEUU como madre soltera, obtuvo un diploma como secretaria bilingüe y después dos maestrías,  y se convirtió en administradora pública en Alexandria.

Sin olvidar su lucha con tres trabajos para mantener a su familia –uno de los asuntos que la inspiraron a meterse a la política- Guzmán señaló que sus prioridades serán la expansión de programas preescolares y mejoras a la educación, un aumento del salario mínimo, y mejoras a la infraestructura.

“Creo que era importante mandar el mensaje de que los candidatos de las minorías ya no íbamos a estar detrás de las cortinas, de que merecemos un puesto en la mesa y no estar en el menú” dijo, por su aparte, Ayala.

“Nunca había visto tanto entusiasmo de nuestra comunidad inmigrante en las urnas…creo que la retórica de Trump, y el verse reflejados en los candidatos jugó un papel importante. Yo me harté y decidí no quedarme en las tribunas viendo los ataques contra mi comunidad”, explicó Ayala, nacida en EEUU de madre irlandesa y padre salvadoreño.

Hala Ayala, defensora de los inmigrantes, también hizo historia como segunda latina en la Cámara de Delegados de Virginia. Foto: suministrada

Ayala trabajó como cajera en una gasolinera y sin seguro médico, es experta en ciberseguridad desde hace 17 años, y fundó el capítulo local de la organización feminista “National Organization for Women” (NOW) en el Condado de Prince William, además de luchar durante décadas por los asuntos de la mujer.

Esa experiencia le ayuda a promover, al igual que Guzmán, asuntos  como mejoras a la educación, el cuidado médico, y los servicios de transporte, en un área notoriamente conocida por la congestión vial.

Las dos demócratas consiguieron pintar de “azul” sus respectivos distritos en el Condado de Prince William, un bastión republicano: Ayala venció a Richard Anderson en el distrito 51 por un margen de casi seis puntos porcentuales, mientras que Guzmán ganó por un margen de nueve puntos contra Scott Lingamfelter, en el distrito 31.

Ambas fueron objeto de furiosos ataques en los que sus rivales republicanos las tacharon de ser “débiles” contra el crimen y la inmigración ilegal, reflejando la estrategia usada contra el vicegobernador, Ralph Northam, que ganó la gobernación.

Ayala y Guzmán juramentarán al cargo en Richmond en enero próximo junto a al menos once mujeres demócratas, en una Cámara de Delegados que hasta ahora sólo tenía 17 mujeres, de un total de 100 escaños.

Con esas victorias, los demócratas sumaron al menos 15 escaños y lograron la impensable meta de prácticamente eliminar el control de 66-34 que mantenían los republicanos en esa entidad.

Hartazgo con el “Trumpismo”

En Virginia, cerca del 60% de los votantes entrevistados a boca de urna indicó que desaprueba de la gestión de Trump, y esa fue una de sus principales razones para apoyar a Northam. En cambio, el 40% de los votantes dijo apoyar a Trump y votó por el rival republicano en la contienda, Ed Gillespie.

La impopularidad de Trump enlodó también a otros candidatos republicanos. En Nueva Jersey, un estado de tendencia demócrata, sólo un 36% apoyaba la gestión de Trump, y la mayoría dio su voto al exbanquero demócrata Phil Murphy, para reemplazar al gobernador republicano Chris Christie.

Vanessa Cárdenas, directora de comunicaciones de “Emily´s List”,  dijo que en este ciclo electoral, más de 19,000 mujeres en todo EEUU buscaron ayuda de  su grupo para postularse a cargos públicos, y fueron clave para frenar los esfuerzos republicanos en el Congreso por desmantelar “Obamacare”.

Como votantes o candidatas, las mujeres mostraron su apoyo por candidatos que avancen los asuntos más acuciantes para la mujer en esta y futuras elecciones, afirmó Cárdenas.

En 2016, los demócratas no ofrecieron una competencia real en cerca de 1,500 contiendas estatales y en distritos que en su conjunto representan a más de 117 millones de votantes.  Ese error de cálculo permitió que candidatos conservadores obtuvieran o mantuvieran el control de decenas de gobiernos locales y estatales.

Los demócratas aún no se reponen de la pérdida de la demócrata Hillary Clinton en las presidenciales de 2016, carecen de un candidato fuerte para las de 2020, y aún siguen puliendo un mensaje progresista que pueda resonar entre los votantes el próximo año.

La esperanza del partido es que el entusiasmo de los votantes, en claro rechazo al “Trumpismo”,  se mantenga en 2018, cuando se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 33 de los 100 escaños en el Senado, 36 gobiernos estatales y centenares de puestos locales.