Nueva York rechaza ley federal sobre porte oculto de armas

Fiscales, activistas contra el porte de armas y el comisionado de Policía, coinciden en que proyecto aprobado por la Cámara pone en riesgo la seguridad de la Gran Manzana

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Nueva York rechaza ley federal sobre porte oculto de armas
Se trató del mayor decomiso de la historia de Brooklyn
Foto: NYPD

La Cámara de Representantes aprobó este miércoles una ley que permitiría portar armas ocultas de un estado a otro, justo cuando diferentes sectores exigen un mayor control al porte de armas y en Nueva York las voces de rechazo y protestas no se hicieron esperar.

Líderes políticos y opositores al uso indiscriminado de armas, criticaron fuertemente la postura de la Cámara baja y además de considerar que con ello se está premiando a la industria armamentista, hicieron un llamado al Senado para que no de vía libre a la llamada Acta de reciprocidad de porte oculto de armas (CCRA).

“La ley de reciprocidad de porte oculto revela una indiferencia sorprendente por la vida de los agentes del orden en todo el país y las comunidades que hemos jurado proteger”, aseguró el fiscal de Manhattan, Cyrus R. Vance, Jr. “Al permitir a las personas con historias peligrosas y sin entrenamiento llevar armas ocultas y cargadas a través de las fronteras estatales, CCRA impondría leyes de armas débiles en los 50 estados”.

El comisionado de Policía de Nueva York, James O’Neill, también se sumó a las voces de rechazo.

“El éxito bien reconocido de la Ciudad de Nueva York en la disminución continua de tiroteos y asesinatos se debe en gran parte al control efectivo de las armas en nuestras calles y cualquier medida que contribuya al aumento de las armas de fuego en Nueva York solo podría poner en peligro el nivel de seguridad del que se han beneficiado los neoyorquinos mediante el control”, dijo el jefe de la NYPD. “Esta propuesta de ley crea un riesgo real para la seguridad pública”.

El fiscal del Estado, Eric Schneiderman, quien lidera un grupo de 17 fiscales estatales que se opone a la falta de medidas de control de armas, calificó las intenciones del Congreso como irresponsables.

“Este enfoque de denominador común más bajo socavaría la responsabilidad básica de los estados de proteger a nuestras comunidades, incluso al determinar quién puede llevar un arma oculta y cargada dentro de nuestras fronteras”, destacó Schneiderman. “Después de cada tragedia lamentamos las lagunas en nuestras leyes federales sobre armas; es vital que no creemos otro vacío, pues esta legislación arriesgaría las vidas de nuestras familias y nuestros agentes del orden público, a la vez que facilitaría el tráfico de armas y promovería la violencia masiva”.

El fiscal de Brooklyn, Eric González, calificó la iniciativa como una ley desastroza que pondrá en riesgo a todos los residentes de la Gran Manzana y que va contra el sentido común.

“Hemos estado enjuiciando enérgicamente a los traficantes de armas fuera del estado en Brooklyn para detener el flujo de armas ilegales de los estados con leyes de armas poco estrictas y sería una trágica ironía si a las personas que obtuvieron permisos a través de estas mismas leyes débiles de armas se les permitiera llevar sus armas ocultas en nuestra ciudad, eludiendo nuestras estrictas regulaciones”, dijo el Fiscal de origen hispano.

Rebecca Fischer, directora ejecutiva de la organización New Yorkers Against Gun Violence también manifestó su preocupación por el paso de la ley y recalcó que debilitaría todo el trabajo que el Estado ha hecho para poner freno a las armas.

“Resulta escándaloso que los miembros del Congreso respalden la peligrosa agenda del lobby de armas en lugar de proteger al pueblo estadounidense”, dijo la activista, previendo un panorama aterrador. “Permitiría a las personas con antecedentes de violencia y sin entrenamiento llevar armas escondidas y cargadas en los espacios públicos de Nueva York, desde Times Square hasta las Cataratas del Niágara cuando Nueva York tiene una de las tasas más bajas de muerte y lesiones de armas en el país. No podemos permitir que los estándares laxos de otros estados pongan en peligro nuestras comunidades”, concluyó.