Panorama del 2018 para Nueva York

La Gran Manzana le apuesta a ser una ciudad más incluyente en los próximos 365 días, con amplios retos en asuntos de vivienda, transporte, lucha por los inmigrantes, educación y derechos humanos

Panorama del 2018 para Nueva York
Inmigrantes marchan contra JP Morgan Chase por financiar los centro de detencion y los zapatos simbolizan los indocumentados detenidos.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

El 2018 marca para Nueva York no solamente un nuevo año, sino un nuevo ciclo a nivel político. Los retos para hacerle frente a asuntos como la vivienda asequible, la crisis del sistema de transporte, la lucha por la defensa de los inmigrantes ante las amenazas del Gobierno Federal y una mejor calidad en la educación, entre otras cosas, medirán el pulso de los neoyorquinos. Y entendiendo que el camino es bastante largo y que se necesitan acciones urgentes en los próximos 365 días para llevar a la ciudad a un mejor nivel, el alcalde Bill de Blasio, quien asume su segundo término como mandatario local, ha manifestado que su objetivo para los días venideros es trabajar por la justicia y la equidad. “La gente quiere que este sea un lugar más justo. Quiere que sea un lugar inclusivo, un lugar de oportunidades para todos”, es el pensamiento que el líder demócrata tiene metido entre ceja y ceja y que espera promover con ayuda del Concejo Municipal, que desde el 3 de enero estará manejado por Corey Johnson. Como Ciudad Santuario por ley, Nueva York también seguirá haciéndole contrapeso en el 2018 a la Administración de Donald Trump, que insiste en recortar fondos federales a los cinco condados, como castigo por la postura neoyorquina proteccionista hacia quienes no tienen papeles, retando directamente a ‘La Migra’.

Asimismo, la crisis de los desamparados, la reducción de la criminalidad, la continuidad en los proyectos de reforma al sistema de justicia penal, la implementación de nuevos programas que mejoren el acceso de todos a la salud, la educación, los servicios de las agencias, los abogados gratuitos y el impulso de leyes como el Dream Act estatal, y la lucha desde Nueva York para que Washington apruebe la legalización de los “dreamers”, también enmarcan la hoja de ruta del 2018. En 365 días, cuando el reloj esté marcando las 12:00 para recibir el 2019, se sabrá si ante los retos que había en el camino, Nueva York pasará la página con sellos positivos que digan “sí se pudo” o si quedó en deuda.

Para que los usuarios de la MTA tengan el poder de reportar los trenes lentos y problemas.

Sistema de transporte
Durante el 2017 para los usuarios del Subway los servicios interrumpidos, cambios de rutas, mal funcionamiento en muchas de las líneas y retrasos que aumentaron en más de 200%, se convirtieron en su pan de cada día. Según la Oficina Independiente de Presupuestos de la Ciudad, esto generó pérdidas anuales de hasta $307 millones. Y el panorama para el 2018 luce similar, pues según expertos, si no hay un cambio de liderazgo, y si las partes que hacen aportes económicos a la MTA para promover las mejoras que se requieren no llegan a un consenso, el sistema puede colapsar. Uno de los grandes retos, según el presidente del Comité de Transporte del Concejo Municipal, Ydanis Rodríguez, es que tanto el Alcalde Bill de Blasio como el Gobernador Andrew Cuomo, el Concejo y la Legislatura estatal empujen hacia un mismo lado. Actualmente la Ciudad culpa al Gobernador Andrew Cuomo por la falta de acciones como cabeza de la Autoridad Metropolitana de Transporte, el mandatario estatal culpa a la Administración De Blasio por negarse a contribuir con la mitad de los costos del Plan de Acción de reparaciones, valorado en $800 millones y también a legisladores de Albany por no asumir su rol en décadas. Pero para legisladores como el senador estatal Michael Gianaris, está en manos de Cuomo resolver el problema e insiste en que el 2018 exige que la MTA abra sus libros y muestre con mayor transparencia cómo gasta sus recursos, y que el Gobernador deje de adoptar decisiones equivocadas que ponen la estética por encima de las necesidades reales. “El reciente desvió de más de $ 1,000 millones destinados a mejorar las señales y la compra de nuevos trenes para hacer que las estaciones de metro sean más hermosas, muestra que no se están preocupando en resolver la crisis”, asegura Gianaris. Otro de los retos del 2018 en materia de transporte para los activistas es que la MTA acorte su plan de acción de modernización de señales y reparaciones a 10 años y no lo extienda hasta el 2045, como lo plantean. Para obtener más recursos que vayan por ese camino, el alcalde volvió a pedir que se apruebe un proyecto de ley para que los millonarios neoyorquinos paguen más impuestos estatales y ayudar a la MTA.

Educación de calidad y el nuevo canciller
Las 1,600 escuelas que integran el sistema educativo de la ciudad, a las que acuden 1.1 millón de estudiantes, tienen el reto para el 2018 de mejorar su calidad y los servicios que ofrecen a padres y alumnos, pues las propias autoridades locales admiten que urge seguir haciendo una transformación. “Tenemos que cambiar nuestro sistema escolar mucho más. No acepto el status quo en la educación de hoy”, comentó el alcalde De Blasio, mostrando especial orgullo por los casi 70,000 niños inscritos en el programa de prekínder Universal de jornada completa, pero advirtiendo que ahora la meta es superar la cifra de 2,000 niños de 3 años que ya están en la escuela. Con una inversión de $177 millones, el objetivo de la Ciudad es que desde este año 2018 y hasta el 2021, el programa cobije a 60,000 niños de esa edad para que empiecen a estudiar. Otro de los desafíos del 2018 tiene que ver con el nombramiento del nuevo canciller de educación que reemplazará a la saliente Carmen Fariña, quien tendrá como norte aumentar la tasa del 57 % de los estudiantes de graduados que van a la universidad, mejorar los penosos resultados del 41 % de los estudiantes que apenas alcanzan los estándares de competencia en inglés, y el 38 % en matemáticas. “Tenemos que hacer que nuestros niños lean a un buen nivel en tercer grado”, agregó De Blasio. Asimismo, la lucha contra el bullying en las escuelas, la implementación de los programas de educación cultural y la revisión del programa de Renovación escolar, que tiene a más de 70 instituciones en la mira por bajo desempeño y problemas de calidad, se suman a la lista de tareas por cumplir.

La Canciller de Educacion Carmen Fariña junto al alcalde Alcalde Bill De Blasio.

Vivienda asequible y rentas
La vivienda asequible seguirá siendo otra de las necesidades grandes en la Gran Manzana para el 2018, y la Administración De Blasio espera entregar otras 25,000 unidades en los próximos doce meses. “Hemos presentado una visión clara de lo que viene a continuación. Vamos a ampliar el plan de vivienda asequible de 200,000 apartamentos a 300,000. Originalmente iba a servir a medio millón de personas. Ahora va a servir a 750,000”, comentó el mandatario sobre su plan a 10 años que ya cuenta con casi 80,000 viviendas asequibles. Y luego de dos años de congelamiento en las rentas estabilizadas, que beneficiaron a 1 millón 600 mil de neoyorquinos, este 2018 los inquilinos tendrán aumentos entre 1.25% y 2% en sus contratos, por lo que activistas y políticos de la Ciudad darán la batalla para que la Legislatura estatal fortalezca las leyes de alquiler a favor de los inquilinos o que permita que la Gran Manzana autodetermine por ley el tema. Los planes de rezonificación aprobados para East Harlem, Manhattan y Crown Heights, en Brooklyn, prometen según los defensores de los inquilinos que se oponen al temer que generen más desplazamiento, ser la manzana de la discordia y objeto de lucha para este año.

Desamparados en la ciudad de Nueva York.
Desamparados en la ciudad de Nueva York.

Ley de Impuestos a los millonarios
Justo cuando el 2018 empieza con la puesta en marcha de la reforma tributaria que aprobó Washington y que da mimos especiales a los ricos, líderes políticos de la Gran Manzana, entre ellos el propio Alcalde, intensificarán su clamor a la Legislatura estatal para que apruebe la ley de aumento de impuestos a los millonarios y usar esos recursos en programas de transporte y vivienda. “Voy a luchar por los impuestos de los millonario en Albany para que aquellos a los que les va muy, muy bien y viven en la ciudad de Nueva York, paguen un poco más en impuestos a la renta para que todos los demás puedan movilizarse y podamos tener tarifas justa como las MetroCards a mitad de precio para neoyorquinos de bajos ingresos”, dijo De Blasio. Pero esta batalla en el 2018 parece ser bastante difícil, tras la reforma promovida a nivel federal, pues los legisladores en Albany que estaban presionando por un impuesto estatal a los millonarios, temen que esa medida haga que los ricos neoyorquinos se vayan del Estado.

Fuerte presencia policial donde ayer un terrorista detono una bomba casera, lastimando a 4 personas.

Seguridad, NYPD, cámaras corporales y relaciones con la comunidad
Al finalizar el 2017, el comisionado del NYPD, James O’Neill, dio la buena nueva de que la criminalidad en Nueva York seguía a la baja, alcanzando niveles históricos en los últimos 50 años. Continuar por ese camino y seguir reduciendo los números, es la meta de la Uniformada para el 2018, que de paso pretende fortalecer la relación de sus agentes con la comunidad, a través de la implementación de programas que aumenten la familiaridad entre uniformados y la ciudadanía. “Nos aseguraremos de que exista una mayor confianza y responsabilidad en la relación entre la policía y la comunidad con cámaras corporales en todos nuestros oficiales durante los próximos dos años”, aseguró De Blasio, al referirse al programa que inició en abril pasado con 1,200 cámaras. “Creo que será parte crucial para unir realmente a la policía y la comunidad de una vez por todas”.

Nueva cabeza en el Concejo Municipal
El 2018 también trae un cambio en la jefatura del Concejo Municipal tras la partida de ese organismo de la puertorriqueña Melissa Mark-Viverito por límite de términos. A partir del 3 3 de enero, el cargo lo asumirá el concejal de Manhattan Corey Johnson, de 35 años, quien representa todo un ejemplo de lucha, al ser abiertamente gay, ser portador del virus del VIH y haber combatido sus problemas de alcoholismo hace 8 años y medio. Aunque en términos generales, Johnson parece dar continuidad al legado de Mark-Viverito en su agenda progresista a favor de los inmigrantes, la comunidad LGBT y la reforma a la justicia penal, también seguirá dando la pelea contra las amenazas de la Administración Trump hacia los indocumentados y la promoción de medidas que beneficien a la clase trabajadora y que garanticen mayor representatividad y acceso a los servicios para los hispanos en las agencias de la Ciudad.

Los “Dreamers” mantienen su lucha en el Congreso.

El Dream Act estatal y la lucha de NY por la ley federal
El 5 de marzo vence el plazo dado por el Gobierno Federal para acabar con el programa de DACA, aprobado por la Administración Obama, que da protección a unos 800,000 ‘soñadores’ que llegaron al país siendo menores, 50,000 de ellos de Nueva York. Y activistas y defensores de los jóvenes inmigrantes arreciarán su lucha para presionar al Congreso de aprobar una ley que conduzca a su legalización definitiva y no los deje nuevamente como indocumentados. Pero además del panorama nacional que afectará el futuro de los “Dreamers” en Nueva York, líderes políticos como la asambleísta Carmen de la Rosa esperan que de una vez por todas los legisladores de Albany den luz verde al “Dream Act” estatal, un proyecto que pretende otorgar ayuda financiera a los inmigrantes indocumentados para que accedan a la universidad, que se atoró en el 2016 y que tampoco avanzó el año pasado. “Es una obligación que como estado santuario tenemos con nuestros muchachos y ojalá que este año sí haya voluntad política”, dijo la dominicana.