Anuncian el cierre de primera cárcel en el complejo de Rikers Island

El centro de detención George Motchan cerrará sus operaciones en el verano, con lo cual la Administración De Blasio inicia la clausura gradual definitiva pautada a 10 años
Anuncian el cierre de primera cárcel en el complejo de Rikers Island
El cierre definitivo de Rikers Island empezará el verano con la clausura del de Detención George Motchan (GMDC).

NUEVA YORK.- La Administración De Blasio anunció este martes que el próximo verano se cerrará la primera de las nueve cárceles que componen el complejo de Rikers Island, con  el que se da inicio al cierre gradual que deberá completarse en 10 años, de conformidad con el anuncio que el alcalde Bill de Blasio hizo en marzo en que se comprometió a que el cierre definitivo  no se completaría hasta que la población carcelaria de la ciudad cayera por debajo de los 5.000.

“Este anuncio es un paso importante en nuestro plan para cerrar Rikers Island y crear más instalaciones basadas en la comunidad y prestar un mejor servicio a las personas bajo custodia y a nuestro personal penitenciario que trabaja arduamente”, dijo el alcalde De Blasio.

El anuncio del cierre fue oficializado por la Comisionada del Departamento Corrección Cynthia Brann y Elizabeth Glazer, quien supervisa la Oficina de Justicia Criminal de la Alcaldía.

“El DOC y la Ciudad están comprometidos a cerrar Rikers y hoy comenzamos a cumplir con ese compromiso. Es algo que podemos hacer gracias a las reformas de nuestro Departamento para crear cárceles más seguras y en la creación de un sistema de justicia penal más justo”, dijo la comisionada Brann.

A mediados de diciembre, el Departamento de Corrección (DOC), reveló que podría cerrar la cárcel de Rikers Island debido a un descenso en el número de reclusos, un mínimo histórico, por debajo de 9,000, la primera vez desde 1982. Ya para los primeros días de este año la cifra bajó a 8,705.

El primer paso

El primero en ser cerrado será el Centro de Detención George Motchan (GMDC), inaugurado en 1971 como una prisión para mujeres y que en la actualidad alberga a unos 600 hombres, los cuales serán transferidos a otros centros del sistema en los próximos meses. No se despedirá a ningún guardia, pero se espera que disminuyan las horas extraordinarias, dijo el DOC.

El alcalde  De Blasio inicialmente se mostró en contra del cierre, pero en marzo revirtió su posición una vez que el Departamento de Justicia emitiera un informe  en el que estableció que Rikers se caracteriza por la cultura de violencia profundamente arraigada, la corrupción y la brutalidad.

Entretanto, Brandon J. Holmes, coordinador de la campaña por el cierre de Rilers Island (#CloseRikers) se congratuló por el anunció del cierre del GMDC.

“Este es un ejemplo de los pasos concretos que los defensores y las comunidades directamente impactadas han estado exigiendo a este Alcalde desde que el cierre de Rikers fuera adoptada como política oficial de la ciudad”, dijo Holmes quien reconoció que aún queda mucho trabajo por hacer y adelantó que continuará abogando hasta el cierre definitivo de la prisión.

De su parte Elizabeth Glazer, directora de la Oficina de Justicia Criminal de la Alcaldía y copresidenta del Equipo de Implementación de Justicia, comentó que cerrar una cárcel, es uno de los pasos hacia la modernización de todo nuestro sistema de justicia.

“Estamos reinventando y reformando cómo funcionan las cárceles, ya que estamos reduciendo de manera segura el tamaño de la población”, dijo Glazer.

Reemplazos potenciales

La Ciudad lanzó recientemente un sondeo para identificar sitios que eventualmente pueden reemplazar las cárceles en Rikers Island, así como para evaluar la capacidad de las tres instalaciones existentes del DOC en Manhattan, Brooklyn y Queens.

“La clave es garantizar que continuemos reduciendo la población de cada una de las instalaciones de Rikers Island, también nos aseguramos de que la programación siga prestando servicios a las personas que están detenidas”, dijo la abogada Tina Luongo, a cargo de la práctica de defensa criminal en la Legal Aid Society.

En octubre pasado, la Ciudad lanzó un nuevo programa que reemplazará las sentencias de cárcel breves por ofensas menores (generalmente menos de 30 días) con servicios que ayudan a prevenir la reincidencia. Al trabajar con los fiscales de distrito en Manhattan, Brooklyn y el Bronx, el programa les da a los jueces la opción de sentenciar a las personas a estos programas comunitarios en lugar de ir a la cárcel.

El ex presidente del Tribunal Supremo de Nueva York y presidente de la Comisión Independiente sobre Justicia Penal y Reforma de las Cárceles de Nueva York Jonathan Lippman dijo que el anuncio del cierre de una de las cárceles representa un paso importante en la dirección correcta.

“Con la histórica reducción de la población carcelaria de la ciudad, está claro que el encarcelamiento masivo no es un requisito previo para mantener a Nueva York a salvo. Cuanto antes se diseñen las instalaciones para cárceles más nuevas y más pequeñas y se ubiquen en los barrios, las horribles cárceles de Rikers Island quedarán en el pasado”, subrayó Lippman.