5 maneras de protegerte de un ataque cerebral

Los nuevos hallazgos sobre los principales pasos en el estilo de vida que pueden ayudarte a prevenir este devastador evento
5 maneras de protegerte de un ataque cerebral
Algunos cambios en tu vida pueden librarte de padecer este mal.
Foto: Shutterstock

Cada 40 segundos, más o menos, una persona en Estados Unidos tiene un accidente cerebrovascular, y son los adultos mayores quienes sufren aproximadamente dos tercios de estos bloqueos temporales del flujo de sangre al cerebro. “A medida que envejeces, eres más propenso a desarrollar factores de riesgo como, presión arterial elevada, colesterol alto y tener sobre peso”, dice el doctor Ralph Sacco, decano del Departamento de Neurología de la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami y presidente de la Academia de Neurología de Estados Unidos.

Pero muchos de estos ataques cerebrales pueden evitarse. De hecho, de acuerdo con un estudio publicado en The Lancet en 2016, 10 factores de riesgo que pueden modificarse son los responsables del 90% de los accidentes cerebrovasculares. Y cualquier medida que tomes para lograr un estilo de vida saludable es muy importante. “El estilo de vida es probablemente lo más importante y con frecuencia más potente que cualquier medicina”, dice Sacco.

Prueba estas estrategias:

CONTROLA TU PRESIÓN ARTERIAL

De los 75 millones de estadounidenses que tienen la presión arterial alta, solo como la mitad de ellos la tienen controlada, mencionan los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC). Además, el estudio de la revista científica The Lancet sugiere que la presión arterial alta es la responsable de 48% de los ataques cerebrales. “La presión arterial alta daña el revestimiento interno de los vasos sanguíneos, esto lleva a desarrollar bloqueos en las paredes de las arterias”, dice el doctor Brian Silver, comunicador de la Asociación del Corazón de Estados Unidos (AHA) y profesor y vicepresidente de neurología en el Centro Médico UMass Memorial en Worcester, Massachusetts.

¿Qué se puede hacer? Haz que te revisen la presión arterial por lo menos una vez cada dos años, o anualmente si tus lecturas son más altas de 120/80mm Hg. Si tienes más de 60 años y no tienes otro factor de riesgo cardiovascular (diabetes, colesterol alto, tabaquismo), no necesitarás medicamento a menos que tu lectura sistólica sea de 150 o más alta, de acuerdo con las nuevas directrices del Colegio de Médicos de Estados Unidos y la Academia Estadounidense de Médicos de Familia. Si estás en alto riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca o tienes historial de ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares, y además si tu lectura sistólica es de 140 mm Hg o más alta; las recomendaciones son considerar usar medicamentos. Generalmente podrás controlar el límite de tu presión arterial (de 120 a 139 sobre 80 a 89 mm Hg) solo con cambios en el estilo de vida como limitar el consumo de sodio a 1,500 mg por día, hacer ejercicio regular y si es necesario, también perder peso.

CONTROLA OTROS PROBLEMAS MÉDICOS

El colesterol alto, la diabetes, la apnea obstructiva del sueño (OSA) y la depresión incrementan varios grados el riesgo de tener un ataque cerebral.

¿Qué se puede hacer? Si tienes alguna de estas condiciones, pídele a tu médico que evalúe el riesgo que tienes de sufrir una enfermedad cardíaca o un ataque cerebral. (También puedes revisar el Estimador de riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular aterosclerótica [ASCVD] en cvriskcalculator.com. Utiliza el nivel de tu presión arterial y de tu colesterol, tu estado de diabetes y otros para determinar el riesgo a 10 años).

Para el colesterol alto, tu médico puede sugerirte que debes dejar de fumar, perder más peso, ser más activo, consumir una dieta saludable, beber alcohol de manera moderada, y controlar tu glucosa en sangre. Si esto no basta después de 3 a 6 meses, considera un medicamento con estatinas para bajar el colesterol, especialmente si el nivel de tu colesterol (malo) LDL es superior a 190 mg/dL.

¿Tienes diabetes? Habla con tu médico sobre los pasos de estilo de vida y si es necesario un medicamento para mantener tus niveles de A1C (una medida de niveles de glucosa a largo plazo) abajo del 7%, presión arterial abajo de 130/80 mm Hg, colesterol total abajo de 200 mg/dL, y colesterol LDL abajo de 100 mg/dL, dice la Asociación Nacional de Ataques Cerebrales (National Stroke Association).

En caso de OSA (apnea obstructiva del sueño), consulta a tu médico si roncas y entras en una de estas 3 categorías: Eres hombre, con sobre peso, mayor de 50 años, tienes el cuello con una circunferencia mayor a 17 pulgadas o a 16 pulgadas si eres mujer, o tienes fatiga constante durante el día. Si recibes el diagnóstico de OSA leve, solo bajar de peso, evitar el alcohol, fumar y los sedantes puede ser suficiente. En caso de OSA moderada o severa, el tratamiento más efectivo es la terapia de presión positiva continua de las vías aéreas (CPAP), que introduce aire en tu garganta mientras duermes.

Ten cuidado con los síntomas de depresión, como sentirte exhausto, inútil o sin esperanza, o perder el interés en las actividades que antes disfrutabas. Si estos duran más de 2 semanas, consulta a tu médico. La depresión leve puede responder a un incremento de actividad física y social. El próximo paso podría ser la terapia conductual cognitiva o si la depresión no mejora, entonces recurrir a los medicamentos.

TÓMATE EL PULSO

La fibrilación atrial (AFib) el latido cardíaco tembloroso o irregular afecta al 5% de las personas mayores de 65 años y al 10% de las personas mayores de 80, según la Asociación Nacional del Accidente Cerebrovascular. Esto puede elevar el riesgo de sufrir un ataque cerebral en un 500%.

¿Qué se puede hacer? Toma tu pulso cada mes. Coméntale a tu médico si tienes una sensación irregular, como agitación, aceleración o latidos muy fuertes en tu pecho. Si tienes AFib, puedes necesitar anticoagulantes. Estos pueden reducir el riesgo de un primer ataque cerebral hasta en un 80% (pero deberás ser monitoreado en caso de complicaciones, como hemorragia). “Las personas mayores de 75 años con fibrilación atrial, deben ser evaluadas para tratamiento con un anticoagulante, así mismo, las personas mayores de 65 años que tengan otros factores de riesgo, como presión arterial alta”, dice Silver.

ALIMENTA TU CEREBRO

El estudio de The Lancet encontró que más del 20% de los ataques cerebrales están vinculados con malos hábitos alimenticios. Los enfoques dietéticos para detener la hipertensión, la dieta DASH, un plan de alimentación bajo en sodio que incluye frutas, verduras y productos lácteos bajos en grasa, parece reducir el riesgo de algunos accidentes cerebrovasculares en un 14%, según una investigación publicada en la revista médica Journal Stroke.

¿Qué se puede hacer? Encuentra la dieta DASH en www. nhlbi.nih.gov (ingresa “DASH diet description” en la casilla de búsqueda). O, Sacco aconseja limitar el sodio a 1,500 mg por día; comer de 4 a 5 porciones de fruta y de 3 a 5 porciones de verdura al día; consumir pescados grasos como el salmón por lo menos 2 veces a la semana; de 3 a 5 porciones de nueces sin sal, semillas o legumbres a la semana, además, evitar o limitar las bebidas azucaradas a 36 onzas por semana.

MANTENTE EN MOVIMIENTO

Más de un tercio de los ataques cerebrales pudieron ser prevenidos solo con ejercicio regular, según sugiere el estudio de The Lancet. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Alabama en Birmingham, publicado en Stroke, las personas que hacen ejercicio por lo menos 4 veces a la semana son 20% menos propensas a tener un ataque cerebral que las personas sedentarias. La actividad física ayuda a mantener un peso normal y disminuye la presión arterial, además mejora la salud vascular en general, dice Sacco.

¿Qué se puede hacer? La Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) recomienda por lo menos 150 minutos de ejercicio moderado (como una caminata a paso rápido) a la semana, o 75 minutos de ejercicio vigoroso (como natación o trotar despacio) por salud en general. Si tienes elevada la presión arterial o colesterol alto, necesitarás 40 minutos de ejercicio moderado a aeróbicos vigorosos de 3 a 4 veces a la semana, para poder reducir el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

El ataque cerebral que tal vez no reconozcas

Los accidentes isquémicos transitorios, conocidos como TIA (transient ischemic attack) o pequeños ataques cerebrales, se presentan cuando se interrumpe o se reduce dramáticamente el flujo sanguíneo hacia el cerebro. Los síntomas, que generalmente duran menos de 5 minutos, pero que pueden durar hasta por 24 horas, son los mismos que se pueden presentar con un accidente cerebrovascular, como adormecimiento repentino en el rostro, brazo o pierna (generalmente en un solo lado); problemas para hablar o ver; mareos o pérdida de balance. Pero muchas personas que tienen un TIA no se dan cuenta. Aunque un tercio de los adultos en Estados Unidos ha tenido síntomas de pequeños accidentes cerebrovasculares, solo aproximadamente el 3% llamó al 911, de acuerdo a una encuesta realizada por la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) en 2017. Si piensas que estás teniendo un TIA, busca atención de emergencia de inmediato. Es muy importante que te evalúen inmediatamente, para que los médicos puedan determinar la causa del TIA (o accidente cerebrovascular avanzado), dice Howard Riina, profesor de neurocirugía, radiología y neurología en el Centro Médico NYU Langone en New York City. Los médicos pueden recomendarte algún procedimiento o medicamento con receta para controlar tu presión arterial y colesterol y prevenir la formación de coágulos sanguíneos. También es importante seguir los pasos para prevenir un accidente cerebrovascular. Más de una tercera parte de las personas que han tenido un TIA, y no se tratan tienen un ataque cerebral mayor en un año.

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