Las mejoras laborales de NY se resisten a trabajadores de bajos ingresos

El 29% de los empleados no se ha beneficiado de los días por enfermedad
Las mejoras laborales de NY se resisten a trabajadores de bajos ingresos
Los trabajadores no reclaman sus derechos a los empleadores. /Archivo

En el metro ha habido carteles durante meses sobre la licencia familiar pagada que ha entrado en vigor en enero. También hay otros anuncios sobre el salario mínimo y se ha hablado de ello en los medios de comunicación. No obstante, se necesita un mayor esfuerzo para informar y concienciar a trabajadores de bajos ingresos, a tiempo parcial o inmigrantes de sus derechos laborales porque estas mejoras, así como la de los días de enfermedad, no llega a muchos de ellos.

Es una de las conclusiones a las que ha llegado la organización Community Service Society (CSS) en un estudio sobre la ampliación de los derechos de los trabajadores para el que ha entrevistado a más 1,700 neoyorquinos en tres idiomas. Estas entrevistas llevan a los analistas del CSS a concluir, además, que estos trabajadores no están gozando de los beneficios de la nueva y progresiva legislación, porque en muchas ocasiones la aplicación depende de que los  ejerzan vocal e inequivocamente su derecho, algo que para muchos significa asumir riesgos.

“En muy buena medida, la aplicación [de estas leyes] depende de trabajadores que tienen que hacer valer sus derechos y para que eso ocurra, para empezar tienen que ser conscientes de ellos”, explica Nancy Rankin, coautora del informe y vicepresidnete de CSS. “Sabemos que puede ser difícil para trabajadores vulnerables arriesgarse a interponer una queja, por eso necesitamos campañas repetidas y amplias que cambien las normas en el lugar de trabajo”.

David Jones, presidente de CSS explicaba que la “triste verdad es que muchos vulnerables inmigrantes de bajos ingresos tienen miedo de ejercer sus derechos y eso es en parte por el clima de intimidación creado por la Administración de Trump“.

Esta organización revela que tres de cada 10 trabajadores de bajos ingresos no se han beneficiado de los días por enfermedad, especialmente los que trabajan a tiempo parcial o en empresas pequeñas. El hecho de que el esfuerzo publiciatario sobre este particular haya decaído, hace que esta mejora no sea del todo conocida por todos los trabajadores que expresan un mayor nivel de conocimiento con respecto del aumento del salario mínimo.

Por lo que se refiere a la licencia familiar, el 71% de esta demografía que menos gana ha oído poco o nada de esta ley que se ha empezado a implantar gradualmente este año.

Desde el CSS explica que está ayudando el hecho de que una queja al DCA (Departamento de Consumidores) haya dado lugar a una amplia investigación para verificar que un empleador en particular aplica las leyes pero lamenta que sea razonable esperar que trabajadores que tienen mucho que perder (incluso cuando están prohibidas las represalias) planteen desafíos a sus jefes. “Para trabajadores indocumentados puede ser incluso peor y trabajadores que viven con lo justo hasta que cobran el siguiente cheque no pueden sobrevivir durante mucho tiempo esperando por una restitución”, se explica en el informe.

Desde esta organización se aplaude que la Oficina de Estándares y Políticas Laborales (OLP) investigue industrias y sectores una vez que organizaciones comunitarias y sindicatos emiten cierta información pero se aboga por una mayor verificación del cumplimento de la ley y una publicidad más continuada y dirigida a estos trabajadores.

 

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