¿Es por esto que mueren tantas actrices porno?

Los problemas de salud mental siempre han sido un gran problema, pero la reciente avalancha de muertes plantea serias dudas sobre cómo se trata a las mujeres en la industria pornográfica
¿Es por esto que mueren tantas actrices porno?
Las causas del fallecimiento no han sido confirmadas oficialmente.
Foto: Instagram

En muy poco tiempo, son varias las actrices porno que han sido encontradas muertas. La más reciente ha sido Olivia Nova, de tan solo 20 años. La joven murió la semana pasada en su casa de Las Vegas.

¿Qué está pasando? ¿Tienen algo en común todas estas muertes?

La respuesta, quizás, esté en otra pregunta:

¿Quién va a creer a una estrella porno que dice que fue violada?

Esa cuestión resalta el sufrimiento que padecen y el silencio que no se atreven a romper. Algo que, inevitablemente, repercute en su  salud mental.

Nova comenzó su carrera en el campo entretenimiento para adultos en marzo de 2017, pero el currículum de la joven actriz incluía ya grandes películas de éxito.

Shyla Stylez, de Canadá, murió en noviembre, a los 35 años .

August Ames, de 23 años, murió el 5 de diciembre. Ames, cuyo verdadero nombre era Mercedes Grabowski, murió por causas desconocidas, aunque un amigo cercano le dijo a Hollywood Life que la estrella se había quitado la vida después de luchar contra la depresión.

Dos semanas después, murió Yuri Beltrán, a los 31 años. La encontraron muerta de una aparente sobredosis de drogas.

Los problemas de salud mental siempre han sido un gran problema en el mundo de la pornografía, pero la reciente avalancha de muertes de estas jóvenes actrices porno plantea serias dudas sobre cómo se trata a las mujeres en la industria.

Según informa Unilad, Steve McKeown, un psicoanalista, fundador de MindFixers y dueño de la clínica The McKeown Clinic, el 90 por ciento de las mujeres en la industria del sexo no estan contentas con su trabajo.

La mayoría dijeron que querían dejarlo, pero no tenían otros medios para sobrevivir. También experimentan un trastorno por estrés postraumático equivalente a los veteranos  de guerra que estuvieron en combate.

La Dra. Gail Dine, fundadora y presidenta de Culture Reframed, le dijo al portal británico que el hecho de que estas mujeres hayan firmado un contrato no significa que estén de acuerdo con lo que sucede en el set de pornografía.

Muchas de ellas no están preparadas para lo que les va a pasar. Muchas de ellas son jóvenes, y solo piensan que van a ser estrellas. No están preparadas para la violencia.

La realidad es que cuando se ve pornografía, se está participando en una industria basada en el maltrato y la tortura sexual de muchas mujeres.

Son muchas las voces que piden una campaña equiparable al #MeToo para las mujeres en la industria del sexo. Actualmente, no tienen modo de dar su testimonio lleno de dolor ni de obtener credibilidad y apoyo.