‘Women in power’ en el arte neoyorquino del 2017

Diez exhibiciones de excepcional importancia en el 2017 —y todas las artistas son mujeres—.
‘Women in power’ en el arte neoyorquino del 2017
Your Good Taste is Showing', Robin F. Williams. Cortesía galería P.P.O.W, Nueva York

2017 fue el año de la revolución femenina, y no solo por el movimiento #Metoo que despegó en Hollywood abriendo un debate mundial sobre el abuso y la falta de igualdad que viven las mujeres en el entorno laboral, sino porque su genio y creatividad han dominado también las exhibiciones neoyorquinas. Aunque es justo citar algunas impecables exhibiciones masculinas, como la retrospectiva de Féliz González-Torres en David Zwirner, ‘Michelangelo Divine Draftman & Designer’, en el MET, ‘Gordon Mata-Clark: Anarchitect’, en el Bronx Museum, ‘Ardent Nature: Arshile Gorky Landscapes, 1943-47’, en Hauser & Wirth, la retrospectiva de David Hockeny en el MET, ‘Lovers: Works on paper by Eduardo Sarmiento’, en el Braddock Park Art Center/Guttenberg Arts, ‘So, I’ve got you’ de Louis Fratino, en Thierry Goldberg Gallery, o Olafur Eliasson ‘The listening dimension’ en Tanya Bonakdar, el panorama del arte femenino en la Gran Manzana fue totalmente abrumador.

La Cena, de 1991, es una de las obras más emblemáticas de la grabadora cubana.

1) ‘NKAME: A retrospective of Cuban Printmaker Belkis Ayón, en El Museo del Barrio

Su suicidio, a los 32 años, truncó una de las carreras más brillantes y sobrecogedoras del arte contemporáneo. Esta importante retrospectiva de la grabadora cubana recoge obras medulares producidas durante sus dos décadas de trabajo, incluidas colografías esenciales como ‘La Cena’ (1991) y ‘Perfidia’ (1998). El recorrido por esta catedral negra, con sus retablos, altares e instalaciones gráficas monumentales, es una apoteosis de habilidades compositivas y genialidad facturativa de una artista que se atrevió a desafiar el hermetismo de una sociedad secreta masculina e ilustrar toda una invisible iconografía.

Louise Bourgeoise, Arch of Hysteria. Foto: Joaquin Badajoz

2) ‘Louise Bourgeoise: An Unfolding Portrait’, en MOMA

Mucho más provocativa que la retrospectiva ‘Picasso Sculpture’ en 2015, que mostró una zona experimental y menos conocida del genio malagueño, el MOMA recoge esta vez una provocadora exhibición de la obra temprana y tardía de la influyente escultora francoamericana. Bourgeoise, quien murió en 2010 y estuvo trabajando hasta los 98 años, dedicó los últimos cuatro años a experimentar con calcografías al barniz blando con un resultado muy similar al dibujo al carboncillo o lápiz. Esta exhibición es un paseo por una de las zonas más íntimas y discretas de su actividad creativa, pero no menos geniales, lo que también nos demuestra que la creatividad y el oficio no tienen sexo ni fecha de expiración.

3) ‘Lygia Pape: A multitude of Forms’, en MET Breuer

La polifacética artista transmediática brasileña Lygia Pape (1927-2004), una de las pioneras del arte neoconcreto, cambió el panorama visual brasileño moderno y la esencia misma del arte objeto con una obra que no admite clasificaciones y que atraviesa transversalmente de manera renovadora todos los medios, desde la escultura y el grabado hasta la performance y el videoarte. Esta primera muestra monográfica revela esa obsesión por incorporar las nuevas tecnologías y descubrir territorios inexplorados del arte, como afirma su curadora Iria Candela en el catálogo razonado que acompaña la exhibición.

Kara Walker en Sikkema Jenkins and Co, cortesía de la galería.

4) ‘Kara Walker: The most Astounding and Important Painting show of the fall Art Show viewing season!, en el Sikkema Jenkins and Co.

Probablemente la exhibición más concurrida del circuito de Chelsea este pasado 2017, empezando por el anuncio de prensa que corrió como pólvora en las redes. Desde sus primeras exhibiciones, la obra de Walker ha generado expectativa, ya sean sus emblemáticos siluetas caladas o su monumental esfinge de azúcar con cabeza de esclava en la antigua refinería de azúcar Domino de Brooklyn, y esta no fue la excepción. Una obra madura y consistente que la coloca dentro de las artistas contemporáneas estadounidenses más importantes.

Two Puerto Rican Boys (1956), by Alice Neel. Foto: Joaquin Badajoz

5) ‘Alice Neel, Uptown’, en David Zwirner

El ojo de Alice Neel radiografió ese laboratorio étnico que es el Alto Manhattan como nadie. Esta serie de retratos, curada por Hilton Als, incluye obras realizadas durante las cinco décadas que la artista vivió en Harlem y el Upper West Side. Una de las más grandes artistas estadounidenses de todos los tiempos, Neel captura con su ojo sensible el alma humana demostrando su curiosidad por las diferencias étnicas más allá de los estereotipos.

6) ‘Rei Kawakubo/Comme des Garçons: The Art of the In-Between’, en The MET

Un impecable recorrido por la obra de la septuaganeria diseñadora japonesa fundadora de Comme des Garçons. Rei Kawakubo llevó el diseño de moda con su mirada avant-garde a un territorio de fantasía en el que es difícil separarlo del arte. Como el desaparecido Azzedine Alaïa, Kawakubo más que diseñar esculpe y estructura sus vestidos, manipulando las texturas textiles hasta construir esas elegantes morfologías.

Eye Body, by Carolee Schneemann. Cortesía MoMA

7) ‘Carolee Schneemann: Kinetic Painting’, en MoMA PS1

La primera retrospectiva minuciosa de la obra de una de las más influyente artista estadounidenses del siglo XX. Schneemann es referencia obligatoria dentro del arte por su narrativa sobre el cuerpo femenino, la erótica y la sensualidad como medios de liberación social y desestabilización política. Una obra desgarradora que se proyecta fuera del lienzo, pasando por múltiples medios, como la performance, de la que fue una atrevida pionera, o el videoarte.

Your Good Taste is Showing’, Robin F. Williams. Cortesía galería P.P.O.W, Nueva York

8) ‘Robin F. Williams: Your Good Taste is Showing’, en P.P.O.W

Sin perder esa fuerte visualidad contemporánea en la paleta y la técnica, la pinturas de Williams tiene la pátina de intemporalidad de las grandes obras. Parte de este tercer show suyo en P.P.O.W interviene anuncios publicitarios vintage para de una manera irónica y descarnada demostrarnos que la representación de la imagen femenina tanto en el arte como en la publicidad es una construcción fabricada por los prejuicios y morbos masculinos. En una de mis piezas favoritas, que da título a la exhibición, la artista se apropia de elementos de la obra Girl with Cat (1937), de Balthus, y un anuncio de cigarrillos Kent, para construir uno de esos híbrido que subvierten y desenmascaran estos imaginarios apócrifos.

Reflejo de la exhibición de Alice Aycock en Marlborough Midtown.

9) ‘Alice Aycock: The Turbulence Series’, en Malborough Gallery 

Ciclones de papel, serpentinas arramolinadas en tornado, Alice Aycock transforma el aluminio en una fibra noble que el viento esculpe y bate a voluntad. Esa es la impresión que se sienta al acercarse a las piezas de una serie que ya el público neoyorquino había visto en el proyecto de Park Avenue bajo el título “Park Avenue Paper Chase”, en 2014. Aycock es también autora de las exóticas badeas, granadillas o maracuyás gigantes en las rotondas de las intercepciones de la calle Segovia con Biltmore y con Coral Way, en Coral Gables, Florida, una obra estéticamente inferior, a mi juicio, a esta que hemos podido celebrar en Nueva York. Las piezas que componen ‘The Turbulence Series’ nos devuelven a una artista en pleno dominio técnico y conceptual de su disciplina.

10) ‘Georgia O’Keeffe: Living Modern’, en Brooklyn Museum

Noventa años después de su primer show en el Brooklyn Museum —que fuera además el primer espaldarazo institucional fuera del circuito comercial de la obra de la emblemática pintora estadounidense—, la institución neoyorquina recibió esta exhibición que más que validar o mostrar su arte nos presenta a quien —junto a Andy Warhol— es quizás la artista estadounidense más icónica y mediática, a través de múltiples otras aristas que la han hecho trascender no solo como artista modernista sino también como modelo de todo un estilo de vida y una época, a través de su relación con la moda, la fotografía y el arte como fashion icon, influencer, celebrity…