Nueva York despidió de pie última pasarela de Carolina Herrera

Su experiencia de 37 años se hizo patente en la glamurosa colección presentada en el MoMA
Nueva York despidió de pie última pasarela de Carolina Herrera
La diseñadora abrazó a su esposo Reinaldo Herrera al cierre de su última Semana de la Moda de Nueva York
Foto: EFE

De pie el público recibió a Carolina Herrera al cierre de la que fue literalmente su última colección al frente de la firma que lleva su nombre, el lunes en la Semana de la Moda de Nueva York.

La venezolana salió a la pasarela acompañada por su equipo y recibió un ramo de rosas por quien asumirá la jefatura creativa de la firma, el diseñador Wes Gordon.

De corte impecable fueron los diseños presentados por Herrera, quien dijo adiós para dedicar más tiempo a su familia, aunque permanecerá como embajadora de la marca que creó en 1981.

La experiencia de 37 años en el sector de la moda de la venezolana se hizo patente en una glamurosa colección que reunió en el Museum of Modern Art (MoMA) a numerosas caras conocidas admiradoras de su trabajo, como Bianca Jagger, que la acompañó en su primer desfile y no se quiso perder el último detalló Efe.

Destacaron los vestidos de corte fluido en fucsia, naranja y azul claro, con plisados que escondían colores; en tul y con volumen, o de estilo camisero y cintura marcada, así como los estampados con dibujos de tigres y leopardos en acabados metalizados.

No faltaron su clásico binomio blanco y negro ni sus camisas blancas, que combinó con faldas de abertura lateral cubierta con transparencias para insinuar sin enseñar y, en el tramo final, con faldas largas  ajustadas por cinturones anchos.

Cuando la pasarela quedó vacía, los aplausos reemplazaron la voz de Ella Fitzgerald, que había dado ritmo al desfile. En ese momento, Herrera salió a escena.

Previamente, en otra presentación, Laura Kim y Fernando García, directores creativos de la casa fundada por el dominicano Oscar de la Renta, vistieron para el otoño a una mujer femenina y sofisticada, ya fuera con falda y pantalón en verde caqui combinados con camisas o suéteres blancos, o con vestidos, sobrios y monocolor con motivos florales, o más coquetos, con dibujos de animales.

Dentro del histórico edificio Cunard del Bajo Manhattan, decorado para la ocasión con árboles flanqueando la pasarela, los chaquetones se alargaron y adoptaron líneas rectas, teñidos de camel, blanco roto o rojo pasión, pero en contraste con ellos destacó un espectacular abrigo de color carmesí en “degradé” con caída voluminosa en tul, uno de los tejidos estrella del desfile.

La firma se lució precisamente en los modelos para ocasiones especiales, y asombraron los vestidos, en los que el delicado tul envolvió las formas femeninas con sutiles transparencias surcadas de pedrería bordada, flores en terciopelo o remolinos de lentejuelas.

Deslumbró un trío de vestidos de noche en terciopelo negro que dejaron con la boca abierta a la actriz Dakota Fanning y la modelo Isabeli Fontana, sentadas en la primera fila.

Uno de esos vestidos era de cuello cerrado y manga larga, con apliques plateados en hombro y cadera dibujando ramas; otro, tipo tubo y con un escote palabra de honor adornado también; y el último, que cerró el desfile, tenía un profundo escote en V, una abertura frontal en la falda y una elegante capa posterior.

?>