“Malvada”, grita madre a niñera acusada de doble homicidio

En el segundo día del juicio, el jurado escuchó el testimonio del portero y el guardia de seguridad que trabajaban en el edificio del UWS
“Malvada”, grita madre a niñera acusada de doble homicidio
Ortega se enfrenta a cadena perpetua, la pena máxima en NY, luego de rechazar una oferta de 30 años del juez
Foto: EDLP / Mariela Lombard

Marina Krim nuevamente arremetió contra Yoselyn Ortega, niñera dominicana acusada del asesinato de sus dos hijos, gritándole “¡Eres malvada, eres malvada. Por favor sáquénme de aquí!”, al ofrecer testimonio en el tribunal el viernes. 

Ortega, de 56 años, está acusada de matar a Lucía “Lulu” Krim (6 años) y a su hermano Leo (2), en el año 2012, por supuestos problemas con la madre de los niños.

Ortega se enfrenta a una posible sentencia de cadena perpetua en el caso que lleva el juez Gregory Carro, de la Corte Penal de Manhattan.

Sus abogados están alegando locura como causa del doble homicidio, pero los fiscales han sugerido que Ortega cometió el crimen porque estaba celosa de su jefa, Marina Krim, y enojada por problemas laborales.

En el segundo día del juicio, el viernes los miembros del jurado escucharon el testimonio del portero y el guardia de seguridad que trabajaban en el edificio de apartamentos de la familia el día de los asesinatos, en el Upper West Side.

El guardia, Thomas Brown, dijo que Ortega, quien nunca antes le había hablado, le preguntó si Krim estaba arriba antes de llevar a los niños al apartamento y matarlos en el baño.

Krim estaba con su hija mayor, Nessie,  en una clase de baile cercana para recoger a Lulu. Al no encontrar a la niña allí, corrió frenéticamente corrió a su casa, donde descubrió los dos cadáveres y vio a Ortega apuñalarse a sí misma.

Los miembros del jurado también escucharon la llamada a 911 que hizo el portero Glen Loby. Los gritos frenéticos de Krim se oían en el fondo.

La acusada sobrevivió tras apuñalarse en el cuello luego de, presuntamente, quitarle la vida a los pequeños en el baño del apartamento donde vivían. Desde 2012 la ex niñera, que se encuentra presa sin derecho a fianza, ha alegado a los médicos que no recordaba haber atacado a los niños y que escuchó voces que le ordenaban matar gente.