La niñera latina lloró por primera vez en el juicio por doble asesinato

Se quebró al escuchar el testimonio del primer psiquiatra que la atendió tras ser apresada por el homicidio de dos niños
La niñera latina lloró por primera vez en el juicio por doble asesinato
Desde 2012 Ortega se declaró inocente por la muerte de los niños, aunque intentó suicidarse al lado de los dos cadáveres
Foto: EDLP / MARIELA LOMBARD

Yoselyn Ortega lloró por primera vez en las dos semanas que lleva siendo juzgada por el homicidio de dos niños bajo su cuidado en el Upper West Side.

La acusada lloró el viernes al escuchar en el Tribunal Supremo de Manhattan el testimonio de un psiquiatra que la atendió dos veces, cuando ya había sido arrestada por el crimen, en el otoño de 2012.

El Dr. Marc Dubin fue el primer psiquiatra que evaluó a Ortega después de los asesinatos y su intento de suicidio en el apartamento, usando siempre un cuchillo para cortar las gargantas. La niñera dominicana de 55 años, que hasta ahora había permanecido estoica durante las dos semanas que lleva el juicio, se deshizo cuando Dubin leyó su  evaluación del 25 de noviembre de 2012.

La paciente “informa que ha estado triste la mayor parte del día llorando, molesta porque no ha podido ver a su familia, enumerando a su hijo, hermano, hermana, padre y madre”, leyó Dubin.

Escucha voces a lo largo del día, dice ‘vamos a atraparte’ y teme que le corten la garganta. Ella dice que casi todas las noches ve a la gente pronunciar estas declaraciones corriendo por su habitación”, agregó el informe.

En ese momento, Dubin le diagnosticó a Ortega una depresión mayor con características psicóticas. El viernes le dijo al jurado que no creía que la niñera estaba fingiendo los síntomas.

Desde 2012 Ortega se encuentra presa sin derecho a fianza. Al ser detenida alegó a los médicos que no recordaba haber atacado a los niños y que escuchó voces que le ordenaban matar gente.

Ortega se declaró inocente del homicidio de Leo Krim, de 2 años, y su hermana Lucía (6), ocurrido el 25 de octubre de 2012, por lo que ahora enfrenta cadena perpetua, la pena máxima en el estado de Nueva York.